#NoticiaNacionales

El Ávila tras los terremotos: Un análisis de lo que se desprende del cerro

Lo que hoy se desprende del Ávila tras los terremotos no debe leerse como la señal de una montaña a punto de colapsar, sino como la evidencia visible de cómo respondió la ladera a la vibración sísmica. Eso es lo que puede interpretarse a partir de la explicación ofrecida por el geólogo Feliciano De Santis, presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, quien examinó personalmente varias de las grietas y derrumbes detectados en la montaña.

En exclusiva para La Patilla, De Santis explicó que estas fracturas corresponden, en muchos casos, a desprendimientos superficiales de roca ya fisurada, activados por la sacudida. “Eso es una diaclasa superficial, generalmente no pasa de los 2 o 3 metros de profundidad; el peligro es que esos escombros taponen una quebrada y luego se produzca un aluvión torrencial”, advirtió el especialista.

A partir de esa afirmación, la lectura del fenómeno cambia. El problema no sería una gran ruptura interna del Ávila ni un desplome total del cerro, sino las consecuencias que esos derrumbes menores pueden generar una vez que el material cae ladera abajo, especialmente si termina obstruyendo cauces naturales.

Qué significa lo que cayó

El desprendimiento de bloques y la aparición de grietas en la cara del Ávila pueden entenderse, según De Santis, como un efecto normal en una montaña sometida a una vibración fuerte. Así como un sismo puede tumbar un friso o agrietar una pared, también puede desestabilizar rocas que ya tenían fisuras previas, hacer que cedan y se desprendan.

En ese sentido, lo que dejó el evento sísmico en el Ávila no es solo una marca visual en la montaña, sino una advertencia geológica sobre puntos donde hubo inestabilidad de ladera. Lo importante, según el experto, es interpretar correctamente esa señal: no se trata de alarmarse con la idea de que “el Ávila se va a derrumbar”, sino de entender qué efectos secundarios puede producir ese material desplazado.

El riesgo que preocupa

La principal consecuencia que preocupa al geólogo es el posible taponamiento de quebradas. Si los escombros bloquean parcial o totalmente uno de esos cauces, puede formarse una especie de presa natural que, al ceder, desate una crecida súbita o un flujo torrencial con alto poder destructivo.

De Santis recordó incluso un antecedente histórico para explicar ese escenario. Mencionó que tras el terremoto de 1812 la quebrada Yurubí se taponó por inestabilidad de laderas, y días después esa contención se rompió y provocó una tragedia mayor. Bajo esa lectura, lo más delicado de lo ocurrido en el Ávila no sería la grieta en sí, sino lo que pudo haber quedado bloqueado más abajo.

Lo que debería revisarse

Por eso, el especialista insistió en la necesidad de inspeccionar las quebradas después del sismo, incluso con sobrevuelos, para verificar si hubo obstrucciones en zonas de difícil acceso. Su advertencia apunta a que los efectos de un terremoto no terminan necesariamente cuando cesa la sacudida, ya que pueden dejar condiciones para un segundo evento de riesgo vinculado al agua, al lodo y a los sedimentos.

Esa interpretación también permite darle un sentido más preciso a las imágenes y comentarios que circularon en redes sobre las “grietas en el Ávila”. Más que una señal de colapso masivo, son evidencia de desprendimientos superficiales que deben ser evaluados con criterio técnico para prevenir consecuencias posteriores.

El contexto más amplio

Durante la entrevista, De Santis también vinculó los daños más severos registrados en La Guaira y Caracas con el comportamiento del suelo, especialmente por amplificación sísmica y licuación, un fenómeno en el que el terreno pierde resistencia por la vibración. A su juicio, en este evento influyó además el hecho de que se produjera un “doblete sísmico”, con dos movimientos muy cercanos entre sí, lo que habría intensificado los ciclos de vibración sobre ciertos estratos.

Sobre por qué en muchos barrios no se reportaron daños comparables, señaló que en varios de esos sectores las construcciones están sobre roca o sobre rellenos poco espesos, lo que impidió que la energía sísmica se amplificara como sí ocurrió en otras zonas. Esa comparación, según su análisis, refuerza la idea de que en una tragedia de esta magnitud no todo depende de la fuerza del sismo, sino también de cómo responden el suelo, la ladera y las estructuras.

lapatilla

Recuerda seguirnos en nuestra CUENTA DE INSTAGRAM Y LA CUENTA  DE  WHATSAPP

Comment here