La relación entre la izquierda política y los trabajadores se basa históricamente en la idea de que, la clase obrera, es el motor principal para transformar el sistema capitalista y alcanzar una sociedad socialista. Sostiene que los trabajadores deben organizarse de forma autónoma sin aliarse con partidos patronales o burgueses para defender sus propios intereses económicos y políticos. Desde la Revolución Francesa, pasando por la Revolución Industrial, el Pacto de Versalles y la creación de la O.N.U, los partidos obreros y marxistas, siempre han tenido la consigna que la «emancipación de los trabajadores», requieren la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. La bandera política es que la izquierda revolucionaria, plantea la toma del poder político por parte de la clase trabajadora como máxima aspiración.
En Venezuela, es digno reconocer, que el movimiento obrero tuvo un rol protagónico en las dictaduras de JV Gómez, de Pérez Jiménez y luego en los 40 años (1958-1998) de la democracia. Todas las reivindicaciones laborales en la IV república, se alcanzaron por el intenso trabajo desplegado por las grandes organizaciones sindicales, comunistas, socialistas, social demócratas, demócristianas, entre otras, asi como también, por el reconocimiento que el Estado les brindó en Democracia y con respeto a la pluralidad política; eso fue un gran aprendizaje para los trabajadores de izquierda, hoy lo reconocen con creces .
Cuando Chávez llega a la
Presidencia, casi todos los sindicatos, con o sin distinción ideológica, se plegaron al discurso, que transmitió en 1998 en su campaña electoral presidencial, por estar éste vinculado a fortalecer integralmente a los trabajadores del país, y resultó ser, en tiempo y espacio, todo lo contrario. Comenzó el movimiento obrero, «por sus obras los conoceréis», a molestarse por la casi nula correspondencia entre el discurso y los hechos.
Pero la debacle sindical se fomentó con la llegada al poder del personaje, que se hizo llamar, «Presidente Obrerista», hoy es inquilino del MDC de Brooklyn, junto a su cónyuge y su VP la Delcy. El «enfado planificado anti laboral> iniciado con Chávez, se radicalizó con la tutoría cubana devenida de ipso facto y aún se mantiene, con los hechos acaecidos el 03 de enero.
Nunca antes el sector laboral ha estado tan deprimido; los trabajadores perdieron TODOS sus derechos laborales, de manera directa el derecho individual del trabajo; se abolió la existencia sindical: libertad sindical, y obviamente, las convenciones colectivas llegaron a su final.
Es decir, feneció también el derecho colectivo del trabajo.
Esto significa que, uno de los éxitos más importantes en la historia laboral venezolana, que es la de llegar, a tener en nuestra legislación laboral, al «Trabajo como un Hecho Social», por su filosofía de acción intrínseca entre el trabajo y calidad de vida, se derrumbó apoteósicamente.
Eso es más de 100 años de lucha social y sindical, me refiero a la: fundación de la OIT en 1919, gracias a las negociaciones del Tratado de Versalles; a la Declaración de Filadelfia de 1944, documento histórico que establece los fines y objetivos de la OIT. También a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU de diciembre de 1948. Y al desarrollo en Venezuela de la legislación laboral de 1936 (duró más de 55 años, por supuesto con muchas reformas), la LOT de 1991 (que pone a nuestro país en la modernidad laboral y la llegada de la LOTT en revolución (hoy es letra muerta).
En la misma dimensión como muere el Derecho del Trabajo en Venezuela, también decrece el movimiento sindical, solo son reconocidos aquellos que, se entregaron al régimen, a cambios de prebendas onerosas.
El 1ro de mayo que, siempre en la IV república, era una fecha súper esperada por los trabajadores de nuestro país, es ahora, una fecha de decepción, tristeza y desesperanza; siempre hay una excusa burda para no aumentar el salario a los trabajadores.
El salario mínimo es el más bajo del mundo 0,9$ (las tablas salariales están paralizadas) y ya han pasado 2559 días y una inflación acumulada anual de 560% y para el ex presidente obrerista y su Vicepresidente, eso no es nada.
Es decir, los trabajadores públicos tienen el mismo salario y cobran el mismo monto de vacaciones y aguinaldos que cobraron en el año 2020.
Para los jubilados y pensionados la situación es peor y se agravará; para los cubanos de otrora y para la Delcy ahora, apoyada por e TUTOR Titiritero, éstos siguen siendo una carga para el Estado.
Causaba estupor, arrechera e indignación escuchar al inquilino precitado considerarse: un “Presidente obrerista”.
La realidad es que nunca los trabajadores, en su conjunto, han estado en peores condiciones, no solo desde el punto de vista salarial, sino también en lo social y en lo ético, como están ahora.
Jamás antes en el contexto laboral había existido en un Gobierno, políticas restrictivas que incidieran como vorágine de forma negativa en la calidad de vida de los entes laborantes y de los dependientes de estos.
Éste régimen comunista y gobierno títere a la vez, es y será, una cosa inútil y despreciable, el hecho de llamarse “presidente obrerista” y su vicepresidente, hoy en el gobierno títere, lo aplaudía, manifiesta de forma inequívoca que la “realidad construye la verdad».
Esa afirmación, confirma que todo se debe a un engaño o artificio encubierto, propio y natural de los ñángaras.
En Venezuela la deuda interna, desde el punto de vista laboral en el sector público, aumentó en los primeros 12 años de la malévola revolución del siglo XXI más de 600 por ciento; cuestión que se vislumbra en las condiciones laborales de los jubilados, aunado a los 14 ceros que le quitaron al bolívar, esa deuda se contrajo prácticamente a cero.
Es decir, el régimen ex profesamente borró de la lista las deudas a todos los trabajadores del sector público.
El régimen en casi todas sus Ministerios estaba súper atrasado en el pago de las prestaciones sociales.
Ahora es el trabajador que teóricamente le adeuda dinero al Estado; ya que con un salario mínimo como éste no podrá pagar, ni siquiera la cotización al IVSS, política habitacional, etc.
Por ejemplo, en los ministerios de Salud y Educación cientos de miles de trabajadores que tienen “oficialmente” 15 y más años jubilados, no han recibido los pagos correspondientes, con la gravedad de que los cálculos de esas prestaciones sociales adeudadas, fueron hechos con salario de años anteriores a la fecha de jubilación, lo que significa que la inflación se “tragó” esos montos, en primera instancia y ahora tienen cero (0)
Igualmente ocurre con las universidades nacionales, es patético ver los cálculos de las prestaciones sociales de profesores, personal administrativo y obreros, realizadas en base a salarios de años anteriores, por no haber existido aumento salarial en el año de su final laboral. Por ejemplo los jubilados del año 2012 en adelante, quedaron como “pajarito en grama”; literalmente le quedaron debiendo al Estado.
En pocas palabras, le hicieron a todos los trabajadores del país, sin excepción, el mayor robo del siglo, (robar como filosofía de acción) al patrimonio correspondiente a sus relaciones de trabajo.
Perdieron hasta la unidad familiar, en virtud de que con esos salarios, no podían ni siquiera satisfacer las necesidades fundamentales, y los hijos y nietos huyeron en estampida del país, a buscar un nuevo aliento extrapolando fronteras en otros países para ayudar a la familia a subsistir.
Como en este país no hay Estado de Derecho, obviamente no se respeta la CN ni leyes, y después del 03 de enero más, entonces es la Delcy quien tiene, por su cargo como jefa del gobierno títere, la potestad de imponer salarios y por supuesto, la “mano pelúa” favorece a unos sectores más que otros.
Por supuesto, claro, los fieles criminales a la MALÉVOLA REVOLUCIÖN DEL SIGLO XXI obtienen su buena tajada por ser miembros activos de las mafias, y por “jalabolas” entre otras consideraciones crematísticas.
La mayoría sufre los rigores planificados de la apatía gubernamental.
Hablamos de los salarios porque es la solicitud mayor demandada en estos momentos, pero, los trabajadores y sus familias son las grandes víctimas de la inercia del régimen, en lo que respecta a la seguridad social, salud, vivienda, alimentación, servicios públicos.
Hoy en Venezuela no hay “Calidad de Vida”, como lo dicen todas las encuestas, (menos las que hacen Luís Vicente León, Schémel y Seguías, todos vendidos sl régimen) el 82% de los venezolanos solo hace una sola comida diaria; la percepción es que estamos en el estado de miseria extrema 86% (ENCOVI, MERCANÁLISIS).
Los trabajadores siempre han sido actores principales en las luchas para derrotar las dictaduras; el pueblo, confía en ellos y los apoya en sus peticiones. Hoy en su gran mayoría (+ del 90%) apoyan a nuestra líder nacional y próxima Presidente de la República María Corina Machado. En sus manos estará para bien, el futuro de una vida mejor de los trabajadores y sus familias. Regresará con mucha más fuerza en nuestra legislación laboral y social, el «TRABAJO COMO HECHO SOCIAL».
ENHORABUENA!
El miedo es libre, siempre hay y habrá valientes en la lucha por la libertad, alli están los trabajadores. Es un buen momento…
Profesor Universitario
@marlonj03650037
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