“Porque sentirse bien no está en el tener o hacer, está en el ser”
Me siento bien. Hace tanto tiempo que no me sentía así. Hoy puedo decir que me siento mejor. Pocas veces solemos decir que verdaderamente nos sentimos bien, porque siempre lo decimos pero no es totalmente cierto. Lo expresamos como algo trivial, cotidiano, protocolar o de costumbre para no exponer nuestras penas o cualquier situación que nos esté causando alguna aflicción.
Me siento bien. Sí, lo repito porque realmente me siento bien. Es un estado en el que a pesar de las vicisitudes de la vida, hoy puedo decir que tengo otra manera de afrontar las dificultades o lo que se presenta día a día. No sólo con otra óptica, sino también, con otra madurez y con una armadura construida con sabiduría.
Al hablarnos a diario, debemos apuntar en nuestra conversación con nosotros mismos, una nota mental, en la que destaquemos el no dejarnos para después: sé tú prioridad, presta atención a lo que estás sintiendo y a lo que necesitas al momento, en el presente.
Pregúntate ¿Cómo me siento? Respóndete con honestidad. Quizás, la respuesta te abra un mundo que no has querido mirar. No lo analices de manera negativa, busca lo positivo.
Sentirnos bien, pasa no sólo por cuidarnos, sino por buscar tiempo para permitirnos ser y no sólo para hacer, porque nos sentimos bien si nos cuidamos y si nos vivimos con toda intensidad, sin limitarnos. Quiere decir que te sientes bien cuando eres tú mismo y haces cosas que te gustan y dan bienestar. No hacer cosas sólo para sobrevivir.
Es importante hacernos conscientes de las situaciones que vivimos en el presente así como de nuestro cuerpo, con sus emociones y pensamientos, para así, conocernos y tratarnos de la mejor manera posible, respetando nuestros tiempos.
Cuando algo incómodo entra en nuestro quehacer diario, podemos trabajar en aceptarlo sin juzgarlo como algo indeseado, porque eso es enseñanza para nosotros mismos. Recuerda que la incomodidad lo que trae son cambios, aprendizajes y emociones nuevas que experimentar.
Escucha el mundo que te rodea, forma parte de algo, vívelo. Siente el presente, el momento que estás viviendo. Trata de vivir el ahora, paso a paso, sin ofuscarse por el futuro. Vas a descubrir que te sentirás bien si buscas tiempo para ser y no para hacer.
Nos sentimos bien si nos cuidamos y no nos estamos agobiando por un futuro que aún no llega. Ser consciente de esto nos permite desarrollar una mente más fuerte, velar por nuestro bienestar general y por lo que somos.
Decir estoy bien cuando nos preguntan cómo estamos, para casi todos es una verdad a medias, porque generalmente nos pasa algo, por tanto, hay quienes prefieren responder “he tenido días mejores o “no muy bien, pero esto que tengo pasará”.
Los caminos recorridos nos llevan a espacios que hemos logrado tras dar grandes batallas: trabajar con esfuerzo por nuestras metas y alcanzarlas es un mérito que da mucha satisfacción.
Si actualmente te sientes bien y tal vez, hace tiempo no te sentías así, puede que se deba a que vengas de vivir un largo período de tristeza o estrés. Si vives esta profunda sensación de bienestar y tranquilidad, es porque estás recuperando tu equilibrio emocional y eso es maravilloso.
Recuerda que “aunque todo no esté bien, no tiene por qué estar bien, está bien no estar bien, pero todo va a estar bien”, Tini Stoessel
Escrito por Aylen Bucobo / En todas las Redes Sociales @aylenbucobo
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