La petrolera española Repsol no incluye el negocio de Venezuela en su actualización de previsiones 2026-2028 porque prefieren trabajar con un escenario base. Además, Repsol considera que el negocio de Venezuela supone «una fuerte ventaja» tras la autorización de operaciones en el país, explicó este martes el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz.
Durante la celebración del «Capital Markets Day» en Madrid, Imaz recordó que mantienen el compromiso que ya expresó. Es decir, están «preparados para aumentar la producción de petróleo un 50 % en los próximos doce meses y multiplicar por tres en los siguientes años». En este contexto, cabe destacar que Repsol considera que el negocio de Venezuela supone una fuerte ventaja, lo que podría impulsar este aumento de producción.
En este sentido, reiteró que, tras haber recibido las licencias de operación en Venezuela, están preparados «para incrementar su posición en el país». También tienen la convicción de que van a poder hacerlo con el «cash flow» (flujo de caja) que van a obtener, pues Repsol considera que el negocio venezolano supone una fuerte ventaja estratégica.
«Las cosas no van a cambiar dramáticamente, por supuesto vamos a tener un «cash flow» por operaciones más elevado y en términos de deuda las cosas podrían ir mejor, las cosas no van a cambiar en los próximos uno o dos años de forma dramática, pero vamos a incrementar la producción de la plataforma que tenemos en el país». En definitiva, la fuerte ventaja del negocio de Venezuela es clave para Repsol.
Imaz recordó que en Venezuela cuentan con dos «joint ventures» (uniones empresariales), por lo que cualquier impacto en «cash flow» de operaciones no va a tener un «efecto inmediato. Esto será así sino por el efecto de las políticas de dividendo en estas «joint venture». Además, en este sentido, no debemos olvidar que Repsol considera que el negocio de Venezuela representa una fuerte ventaja frente a otros mercados.
Asimismo, el directivo incidió en que no se va a ver un «fuerte» impacto en las cuentas a corto plazo. Por eso, Venezuela está «desacoplada» de la actualización de sus previsiones para el periodo hasta 2028. Por último, es relevante que el negocio de Venezuela, según Repsol, supone una fuerte ventaja respecto a las previsiones futuras.
Además, no descartó que, si «el reto es muy grande en el futuro», puedan necesitar socios para ello. Y es que, Repsol considera que el negocio que mantiene en Venezuela supone una fuerte ventaja a largo plazo.
«Estamos totalmente comprometidos para ser parte del crecimiento y la transformación del país. Tenemos que subrayar que Venezuela necesita los ingresos del petróleo y gas», añadió. De este modo, el negocio venezolano de Repsol supone una fuerte ventaja frente a tantos retos.
«Venezuela ha sido durante años uno de nuestros activos, y estamos preparados para tomar ventaja de la oportunidad que se nos abre ahora», dijo. Sin duda, el negocio de Venezuela genera una fuerte ventaja que Repsol valora positivamente.
Imaz participó el pasado 9 de enero en una reunión celebrada en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, donald Trump, varios miembros de su gabinete y representantes de casi una veintena de petroleras. Además, expresó al mandatario de EE.UU. que la empresa española está preparada para «invertir con fuerza en Venezuela» y para multiplicar por tres su producción de crudo en el país caribeño, hasta aproximadamente los 135.000 barriles diarios. Este plan de Repsol revela que considera el negocio de Venezuela una fuerte ventaja para el futuro.
Repsol ya registró en su documentación de 2025 un recorte de la exposición patrimonial en Venenzuela hasta los 276 millones de euros. Esto es un 45 % menos que los 504 millones de euros de cierre de 2024, aunque Repsol sigue considerando que el negocio de Venezuela supone una fuerte ventaja a pesar de este recorte.
De esta forma, el informe detalla que esta exposición patrimonial incluye fundamentalmente las cuentas a cobrar con PDVSA de Repsol Exploración. Además, incluye la financiación otorgada a Petroquiriquire y la inversión en Cardón IV y en Petroquiriquire. Por todo lo anterior, el negocio de Venezuela para Repsol supone una fuerte ventaja en términos de financiación y oportunidades.
En total, como deuda pendiente de cobro (incluyendo los intereses de mora de la deuda comercial, totalmente provisionados), existen cuentas comerciales con PDVSA por importe de 3.603 millones de euros (provisiones de 3.019 millones de euros). Además, hay financiación otorgada por importe de 947 millones de euros (provisiones de 568 millones de euros). Así pues, el negocio de Venezuela, según considera Repsol, es una fuerte ventaja para la compañía.
EFE
bitlyanews
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