#NoticiaNacionales

ABC | Juan Pablo Guanipa: «El Gobierno de España se ha equivocado en la gestión de la crisis venezolana»

En la casa de Juan Pablo Guanipa en Maracaibo un hombre de pequeña estatura, con ese humor que los venezolanos han afilado para sobrevivir, nos recibe pasadas las nueve de la noche. Los policías fueron a darle la libertad plena hace apenas unas horas, pero antes tuvieron que resolver un problema inesperado: no sabían cómo quitarle el grillete de geolocalización. Guanipa ríe al recordarlo, entre divertido e incrédulo ante la incompetencia de quienes lo vigilaban.

Es el tipo de anécdota que, en su aparente trivialidad, revela la esencia de un hombre: comunicador social, viudo, padre de cinco hijos y un dirigente político que acaba de pasar más de ocho meses en una celda de metro y medio en una sede de la Policía Nacional en Caracas, acusado de liderar un complot terrorista que él ha negado categóricamente.

A sus 61 años, Guanipa lleva 27 en la lucha política. En 2017, ganó la gobernación del estado Zulia, pero fue despojado del cargo por negarse a juramentarse ante la oficialista Asamblea Nacional Constituyente, un órgano que calificaba de ilegal. En 2024, acompañó activamente a la opositora María Corina Machado en la campaña de Edmundo González. Sin embargo, nada de su larga trayectoria lo había preparado para lo que vivió después del 28 de julio.

-¿Cómo se encuentra después de todo esto?

-Yo me siento bien, físicamente, espiritualmente, emocionalmente, sin ningún inconveniente. Creo que la cárcel siempre tiene que dejarte algo positivo. Tienes que tratar de sacar de la cárcel lo positivo que te permita aprender más y seguir adelante.

Pero lo que emana de sus palabras no es el relato de alguien que ha hecho las paces con su cautiverio. Fue liberado el 8 de febrero, en medio de un proceso de excarcelaciones anunciado en enero pasado por el Gobierno. Horas después, grupos que él identifica como «colectivos» lo recapturaron. «Eran delincuentes, indudablemente, con franelillas y con una actitud absolutamente violenta», recuerda. Lo llevaron nuevamente a su lugar de reclusión. Finalmente, tras negarse a aceptar un arresto domiciliario en la capital, logró que lo trasladaran a su casa en Maracaibo.

Lo que más le duele, insiste, no es lo que le pasó a él. Durante meses, estuvo solo, sin poder recibir visitas. Su hijo mayor no pudo verlo hasta más de un mes y medio después de su detención. Sus otros cuatro hijos lo visitaron apenas una semana antes de su liberación. «Me duele que mis hijos se quedaran solos», dice, y su voz cambia. «Ellos no tenían culpa de nada. Fueron meses muy difíciles para ellos, para toda mi familia. Eso es lo que realmente me parte el corazón».

Las primeras tres semanas fueron las peores. No había cama, solo una colchoneta de una pulgada de grosor. El baño era un hueco en el suelo con un balde. «No me bañé ni me cambié de ropa durante tres semanas», dice, y su rostro se ensombrece al describir el olor a humedad y excremento que lo impregnaba todo.

Desaparición forzosa

La tortura no fue solo física. Durante 51 días, su familia no supo dónde estaba. Fue lo que él llama, con una precisión escalofriante, una «desaparición forzosa». Cuando finalmente permitieron una visita, le dijeron que era por su «buena conducta». Su respuesta fue inmediata: «Esto no es justo. Debí tener visitas desde el primer día. Es un derecho que establece la Constitución».

Estuvo días en confinamiento solitario. En las redes sociales, circuló el rumor de que lo habían asesinado. Para desmentirlo, le tomaban fotos para dar «fe de vida» junto a uno de los pocos diarios impresos que quedan en el país. «Pude leer todos los días ‘Últimas Noticia’s, que lamentablemente se ha convertido en un panfleto del régimen. Pero por lo menos veía la opinión de Maduro, de Diosdado Cabello, de Padrino López. Y me servía para ver un poco cómo estaba la cosa en el país».

-¿Qué significa esta ‘amnistía’ para usted?

-No es ninguna amnistía, sino un documento que pretende chantajear a muchos venezolanos inocentes y que excluye a hermanos que siguen injustamente tras las rejas. Hay 185 militares en prisión y numerosos civiles detenidos. Los centros de tortura en Venezuela siguen abiertos, cientos de venezolanos siguen en el exilio. Hay decenas de oficiales de nuestra Fuerza Armada Nacional que siguen presos por alzar la voz frente al saqueo de nuestra patria.

-¿Cuál es su papel político inmediato?

-Nosotros estamos totalmente comprometidos con la lucha por la liberación de Venezuela. Estoy incorporado a la dirección de Primero Justicia, en colaboración con los demás partidos políticos.

El opositor señala que su responsabilidad más importante es sentar las bases para una elección presidencial. Respecto a su candidatura, es tajante: «Si el país eligió a María Corina como candidata a la presidencia de la República y ese ciclo no se ha cerrado, María Corina es la candidata. No tengo ningún inconveniente, la acompañaré, recorreré el país con ella. Nunca seré un factor de división, nunca seré un factor de desunión».

-¿Cuál es su visión geopolítica para Venezuela?

-Estados Unidos es el gran árbitro de la Venezuela de hoy. Tenemos que lograr influir en la toma de decisiones.

Sobre el Gobierno de Delcy Rodríguez, la postura de Guanipa es firme: «Es un gobierno ilegítimo, producto de un fraude electoral».

Y pide que todos los presos políticos sean liberados, que los exiliados regresen, que haya elecciones libres. Y verdad. «Una reconciliación basada en la mentira es como un gigante con pies de barro, se cae a las primeras de cambio».

-¿Qué mensaje tiene para los gobiernos europeos, especialmente el de España?

-Honestamente, no estoy conforme con el Gobierno de España. Creo que el Gobierno español ha manejado la crisis venezolana desde un desinterés por el rescate y el respeto de la democracia y la institucionalidad, y lo ha hecho más desde una identidad con un régimen que ha agredido gravemente al pueblo venezolano. Entonces, me parece que se han equivocado.

Su crítica cobra sentido a la luz de las decisiones recientes de Madrid. Delcy Rodríguez, designada por Nicolás Maduro tras las elecciones disputadas de julio de 2024, es una figura central en la represión contra la oposición. Bajo su vicepresidencia se autorizó la detención de Guanipa y de cientos de activistas políticos. Sin embargo, el Gobierno español ha optado por una estrategia de apertura hacia su Administración. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, anunció hace unos días que España solicitaría formalmente a la Unión Europea que retire las sanciones contra Rodríguez, argumentando que «las sanciones nunca son un fin, son un medio para alcanzar fines, para que se produzca este diálogo amplio, pacífico y democrático en Venezuela».

Para Guanipa, esta posición contrasta con su pragmatismo respecto a Estados Unidos. Mientras reconoce el papel de Washington como «árbitro» en la transición, critica a España por lo que considera una falta de compromiso genuino con la democracia venezolana y una excesiva complacencia con la Administración de Delcy Rodríguez. Para Guanipa, la actitud española representa una desalineación con los valores democráticos que, en teoría, ambos países comparten.

bitlyanews

Recuerda seguirnos en nuestra CUENTA  DE  WHATSAPP

Comment here