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¿ACCIÓN DEMOCRÁTICA VOLVERÁ AL PODER? Por Jesús Seguías

Esta es la historia no contada de unas advertencias y sugerencias ignoradas por la dirección política de AD y cuyo costo resultó demasiado elevado para “El Partido del Pueblo” y para toda venezuela.

1. El documento anexo (“AD, es hora de cambiar…antes que sea tarde”) queda desclasificado a partir de hoy, 13 de septiembre de 2021, cumpliéndose 80 años de la fundación de Acción Democrática.

2. Este documento  fue elaborado en 1994 (hace casi 30 años), y entregado de manera confidencial a Luis Alfaro Ucero, Secretario General de AD en aquel entonces. Como era de esperar, Alfaro nunca le hizo caso a las advertencias y a las sugerencias aquí expresadas.

3. Alfaro era autoritario, antidemocrático y se hacía llamar “caudillo” (siendo jefe del partido que nació para combatir el caudillismo y los proyectos individuales). En esa época,  yo era un simple dirigente medio de AD en el Municipio Caroní del Estado Bolívar. Y hasta allí pude llegar. Era una piedra en el zapato de un liderazgo decadente.

4. Luego (ya estando Chávez en el poder) se le entregó el documento (también de manera confidencial) a Henry Ramos Allup, Secretario General de AD, y a Bernabé Gutiérrez, Secretario de Organización, con la esperanza que sí le iban a prestar atención a esas sugerencias porque lo que aquí advertimos presagiaba la autodestrucción progresiva de AD, dejando a Venezuela huérfana de una referencia política de proyección histórica y con capacidad de contrarrestar cualquiera tendencia totalitaria en el país. Nunca obtuvimos respuesta.

5. Buena parte del contenido de este documento lo comenté personalmente a Carlos Andrés Pérez y Leopoldo Sucre Figarella. Ambos admitieron que esa era definitivamente la tragedia de AD. CAP reconoció en una larga y amena conversación que tuvimos en privado en su casa (La Ahumada) en 1994 que él fue en gran parte responsable de esta crisis por cuanto no hizo lo suficiente, desde su posición de poder, para impulsar la transformación de AD (le dio mayor relevancia a su liderazgo individual). Pero ya era tarde.

6. Lamento reconocer que la AD de hoy sigue bajo los mismos dilemas de la AD de Luis Alfaro Ucero. Nada ha cambiado de manera sustancial. La AD de Alfaro labró el camino a la insurgencia del chavismo (¿alguien se atrevería a discutirlo?), y la AD de hoy no es capaz de canalizar el descontento nacional (¿alguien lo discutiría también?). Aun “el partido del pueblo” no hace lo correcto para llevar a Venezuela al nuevo milenio. Por eso concluyo que, en gran medida, la crisis de Venezuela sigue siendo la crisis de AD.

7. El nuevo milenio llegó 6 años después de haber redactado aquellas reflexiones y sugerencias políticas. El primer presidente de ese nuevo milenio en Venezuela no fue un adeco sino un militar golpista e izquierdista radical, quien optó inteligentemente por comerse en rodajas al elefante de la democracia venezolana durante dos décadas, y destruyó al país por completo sin construir nada bueno a cambio.

8. Desde hace 30 años, AD no ha tenido siquiera un candidato presidencial. Por el contrario, AD viene ocupando un lugar secundario entre una gama de movimientos opositores (algunos de los cuales fueron creados exclusivamente para llevar obsesivamente a la presidencia a algunos de sus dirigentes), y a merced de aventuras políticas que nada tienen que ver con la histórica conducta política de Acción Democrática.

9. Hoy, 80 años después, aún existen muchos adecos añorando con volver al poder y con hacer historia, porque -como dijo Rómulo Betancourt- AD nació para hacer historia, no para medrar en la baja política. El día que los acciondemocratistas comprendan esta misión, es cuando estarán preparados para volver al poder y evitar la “uerredización” del partido.

10. Es una tarea pendiente no sólo para Henry Ramos Allup y Bernabé Gutiérrez sino para todos los acciondemocratistas que quieran hacer de AD el partido del nuevo milenio, el partido de la sociedad red, el partido de la democracia, de la ciudadanía, de las comunidades activas, de la educación, de la gobernanza, y de la economía libre. 

11. Si de algo estoy convencido es que la AD originaria está más vigente hoy día que hace medio siglo. Sólo falta atreverse y salir de una autodestructiva y paralizante zona de confort, y dejar de rendirle culto a los errores del pasado.

12. Lo mejor de todo es que el cambio es gratis, especialmente si se quiere volver al poder. De lo contrario, en Venezuela surgirán muy pronto nuevas expresiones del poder que llenarán el vacío creado por partidos políticos fallidos y liderazgos tercos (pues así es la historia del poder). El país está preparado para ello. Es hora de las grandes decisiones, y donde las excusas autocomplacientes sobran.

11 de Septiembre de 2021

Ver documento El documento anexo: “AD, es hora de cambiar…antes que sea tarde”

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