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BP desarrollará un campo de gas costa afuera en Venezuela junto a empresas vinculadas a la administración Trump

La petrolera británica BP anunció sus planes para participar en el desarrollo de la segunda fase del campo de gas costa afuera Lorán, en Venezuela, en lo que representa una de las primeras inversiones extranjeras de gran escala en el sector energético venezolano desde los acontecimientos políticos de enero de 2026.

La decisión de BP se produce después del llamado del presidente estadounidense Donald Trump a las compañías petroleras internacionales para que contribuyan a reconstruir y desarrollar la industria de hidrocarburos de Venezuela. Trump ha pedido a las empresas extranjeras que inviertan al menos 100.000 millones de dólares en el país.

BP desarrollará la segunda fase del proyecto Lorán en asociación con dos compañías petroleras que mantienen vínculos estrechos con personas relacionadas con la administración Trump.

Una de ellas es una empresa de Qatar propiedad de los hermanos Al-Khayyat, empresarios multimillonarios nacidos en Siria. Los hermanos también participan junto con Ivanka Trump, hija del presidente estadounidense, y su esposo, Jared Kushner, en el desarrollo de un polémico complejo turístico de varios miles de millones de dólares en Albania.

El segundo socio será el brazo de inversiones internacionales de la compañía petrolera nacional de Emiratos Árabes Unidos, dirigido por Sultan Al Jaber, quien además ocupa el cargo de ministro de Industria de ese país.

El artículo recuerda que, en 2025, Al Jaber había prometido a Trump que Emiratos Árabes Unidos incrementaría considerablemente sus inversiones en el sector energético estadounidense, hasta alcanzar unos 440.000 millones de dólares durante la próxima década, más de seis veces el nivel previo.

El regreso de las grandes petroleras a Venezuela

El acuerdo convierte a BP en una de las primeras grandes compañías petroleras internacionales en regresar de manera significativa al mercado venezolano.

La compañía británica se suma a Shell, que consiguió anteriormente una licencia para desarrollar la primera fase del campo Lorán. Venezuela también mantiene conversaciones con la petrolera italiana Eni para desarrollar nuevos proyectos de petróleo y gas.

La directora ejecutiva de BP, Meg O’Neill, calificó la nueva licencia como un «paso importante» en la colaboración de la empresa con Caracas.

Según O’Neill, el acuerdo refleja el progreso alcanzado entre BP y las autoridades venezolanas y permitirá sentar las bases para desarrollar el potencial de los recursos gasíferos costa afuera del país.

La ejecutiva destacó además que BP tiene una presencia histórica en la región y experiencia en el desarrollo de grandes proyectos de gas. La compañía considera que esa experiencia puede ser utilizada para avanzar en la explotación de los recursos venezolanos.

Un acuerdo alcanzado pocos meses después del acercamiento de BP a Caracas

La licencia para desarrollar el proyecto Lorán fue concedida aproximadamente cuatro meses después de que BP acordara trabajar con el Gobierno venezolano para estudiar posibles proyectos de desarrollo de gas.

Además, se trata de uno de los primeros acuerdos importantes alcanzados por O’Neill desde que asumió la dirección ejecutiva de BP.

O’Neill, nacida en Estados Unidos y antigua ejecutiva de ExxonMobil, tomó las riendas de BP recientemente, por lo que el acuerdo venezolano constituye uno de sus primeros movimientos estratégicos importantes al frente de la compañía.

Venezuela vuelve a despertar interés entre las petroleras

El interés internacional está relacionado con la enorme cantidad de recursos energéticos de Venezuela.

El país posee, según el artículo, las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. Durante la década de 1990, Venezuela llegó a producir más de 3,5 millones de barriles de petróleo diarios, situándose entre los diez mayores productores mundiales.

Sin embargo, durante aproximadamente un cuarto de siglo, la industria petrolera venezolana sufrió un fuerte deterioro debido a una combinación de falta de inversión, deterioro de la infraestructura y corrupción.

Como consecuencia, la producción cayó hasta aproximadamente un millón de barriles diarios, muy por debajo de los niveles alcanzados durante el auge petrolero venezolano de finales del siglo XX.

La producción petrolera vuelve a aumentar

El artículo señala que, durante los meses posteriores a que la administración Trump asumiera el control de la industria petrolera venezolana, la producción habría aumentado hasta aproximadamente 1,2 millones de barriles diarios.

Ese incremento también ha permitido elevar las exportaciones de crudo venezolano hacia las refinerías estadounidenses, que habrían alcanzado su nivel más alto desde 2019.

El movimiento de BP se produce dentro de un contexto más amplio de interés internacional por recuperar la producción petrolera y gasífera venezolana.

ExxonMobil y ConocoPhillips también observan oportunidades

Las compañías estadounidenses ExxonMobil y ConocoPhillips ya han comenzado a evaluar oportunidades en Venezuela.

Sin embargo, de acuerdo con The Guardian, ambas han avanzado con mayor cautela que algunas compañías europeas en el proceso de reingreso al sector venezolano.

El motivo está relacionado con el antecedente de la nacionalización de la industria petrolera venezolana en 2007, que llevó a varias compañías internacionales a abandonar o reducir significativamente sus operaciones en el país.

Una excepción importante ha sido Chevron, que permaneció en Venezuela como socio minoritario de la petrolera estatal venezolana y continuó produciendo petróleo incluso durante los años de mayor aislamiento internacional.

¿Qué significa el acuerdo Lorán?

El proyecto de Lorán es particularmente relevante porque se trata de gas natural costa afuera, un área que podría convertirse en uno de los nuevos pilares de la recuperación energética venezolana.

La entrada de BP, junto con la participación de empresas de Qatar y Emiratos Árabes Unidos, muestra que el interés internacional no se limita al petróleo convencional.

El desarrollo de los recursos de gas costa afuera podría permitir a Venezuela diversificar su producción energética y aprovechar recursos que hasta ahora han permanecido en gran medida sin desarrollar.

En ese sentido, la segunda fase de Lorán podría convertirse en uno de los proyectos emblemáticos de la nueva etapa de inversión extranjera en Venezuela.

El factor Trump

Uno de los aspectos más llamativos destacados por The Guardian es la conexión entre la inversión energética y la red empresarial vinculada a la administración Trump.

El acuerdo de BP se produce precisamente después de que Trump pidiera públicamente a las petroleras internacionales que aportaran capital para reconstruir la industria venezolana.

Por eso, la participación de compañías relacionadas con empresarios que mantienen vínculos comerciales con miembros de la familia Trump adquiere especial relevancia dentro del análisis del periódico.

Alberto News

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