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Conozca los cinco peores servicios públicos de la otrora capital petrolera de Venezuela: Maracaibo

En un verdadero “agujero negro” cayó Maracaibo, la segunda ciudad más importante de Venezuela, con el colapso de sus principales servicios públicos en este 2020.

La escasez de agua y –últimamente– su color “chocolate” fue el verdadero dolor de cabeza de los marabinos. El servicio eléctrico sigue sin mejorar. Falta de transporte y gasolina mantiene paralizado al estado.

Una prolongada crisis eléctrica, la falta de agua, sin transporte público, sin combustible, ni gas doméstico y la lentitud del servicio de las telecomunicaciones convirtieron a Maracaibo, así como al resto de los 20 municipios zulianos, en tierra asolada; todo esto en medio del peor de los escenarios: la pandemia del coronavirus.

Y la verdad salta a la vista, a pocas horas de culminar el 2020. La crisis en la prestación de los servicios públicos en Maracaibo, ciudad que cumplió 491 años de fundación, se asemejó a un “paciente en etapa crónica” y con pocos síntomas de recuperación.

A lo largo del año se registraron múltiples protestas en los cuatro puntos cardinales de la ciudad. Los ciudadanos clamaron con insistencia mejoras en principalmente tres servicios: agua potable, electricidad y gas doméstico. Así lo resaltó en su último informe la Comisión para los Derechos Humanos del estado Zulia (Codhez).

“Las constantes fallas de los servicios básicos generan malestar y agotamiento en los zulianos obligando a adoptar formas de vida que atentan contra su propia salud y bienestar individual, agua potable o consumir agua no apta para la salud, tener que comer pocas veces al día por la falta de gas doméstico, hasta ver limitado su derecho a la movilización ”, Dijo el ente en su documento.

Conozca el   Top 5 de los servicios públicos “peor valorados” por los marabinos en este 2020:

1.- Secos como unos “camellos”

Porcentaje de valoración de los usuarios: 41%

La escasez de agua y –reciente– su color  “chocolate” fue el verdadero dolor de cabeza de los marabinos; más aún cuando la precariedad del servicio sirvió de “coctel explosivo” con la pandemia del covid-19.

Los marabinos calificaron el servicio público del agua como el “peor” en todo el 2020.

La escasez del agua, que en algunos sectores se prolongó por más de un mes, estuvo ligado con fuerza a los vaivenes del servicio eléctrico, lo que obligaba en la mayoría de las ocasiones a paralizar los sistemas de bombeo en los embalses de Tulé y Manuelote .

Como verdaderos “camellos” vivieron los marabinos este año. Fue común ver a los ciudadanos en continuas protestas, cargando botellones con carretillas y coches de bebés y hasta abriendo agujeros en las “tuberías madre”, expuestas en cañadas y quebradas, para abastecerse del vital líquido.

“El peor servicio público fue el del agua. Nunca llegaba. A mediados de año estuvimos más de mes y medio sin una sola gota. La situación medio mejoró en diciembre, pero empezó a llegar color chocolate, imposible de consumir ”, opinó Berta Domínguez, residente del sector 18 de Octubre, al norte de Maracaibo.

Ante la falta de agua, la viveza criolla del marabino salió a relucir. La especulación hizo de las suyas, en especial, por parte de los dueños de camiones cisternas, quienes  venden el vital líquido en dólares y sin ningún tipo de sanción.

En la actualidad, una pipa de agua es llenada por un dólar, mientras que el surtido de un tanque puede variar entre  20 y   100 dólares, dependiendo de su capacidad. Eso sin contar, que un botellón con agua ya se expende por encima de los 500.000 bolívares.

“Ojalá que en 2021 se le ponga un freno a tanta especulación y desastre. Esta situación nos tiene al borde. Queremos que el agua sea un servicio eficiente, como lo era hace unos 20 años”, fue el clamor de María Josefina Quintero, ama de casa, a pocas horas de culminar el 2020.

Según datos del Observatorio Venezolano de Servicios Públicos, el 75,3% de los encuestados en Maracaibo valoró de forma “negativa” este servicio.

2.- La electricidad, una “ruleta rusa” con los cortes

Porcentaje de valoración de los usuarios: 26%

Las fallas eléctricas y los cortes al mejor estilo de una “ruleta rusa” fueron este 2020  un martirio para los marabinos.

Muchos señalan los continuos bajones de luz como una “verdadera paliza” en la vida y más aún en el bolsillo de los residentes, quienes se colocan las manos en la cabeza cada vez que un aparato eléctrico se daña por una fluctuación.

 La tanda de racionamientos, sin avisar y hasta de tres horas o más, fue para los marabinos otro “clavo” en la cruz del martirio del día a día y más algún en horas de la tarde cuando la sensación térmica superaba los 40 grados.

La precariedad del servicio, a lo largo de los 12 meses, se debió a factores internos y externos. Cuando no era por una falla en las torres principales que atraviesan el Lago de Maracaibo o en alguna subestación; el apagón o colapso del servicio podía venir en cualquier de las líneas de transmisión que atraviesan toda Venezuela y que nacen en la represa Simón Bolívar,  más conocida como el Guri.

Según el Comité de Afectados por los Apagones, entre abril y septiembre de este año se produjeron 84.000 fallas eléctricas en todo Venezuela, reportándose en el Zulia 20.000 de esas fallas.

Lo más triste de esta crisis eléctrica es que ocurre ante un gigante de papel y que se perfila como el “salvador” de los bajones y apagones. Termozulia, la obra emblemática de la quinta República en la entidad, con capacidad para 1.500 megavatios de producción, apenas alcanza los 300 megavatios, una quinta parte de su capacidad total.

“La electricidad nos dio una verdadera paliza a todos. Creo que en Maracaibo son pocas las familias a las que no se le quemó un aparato eléctrico este 2020. Le pido a Dios que el próximo año dejemos en el pasado la crisis eléctrica, porque ya tenemos tres años sufriendo por esta situación ”, planteó Francisco Molina, docente de 48 años y residente del sector La Pomona. 

El experto en sistema eléctrico  Joaquín Martínez aseguró a este diario que ese escenario en 2021 no será nada alentador para todos los municipios del estado. “Los problemas siguen siendo recurrentes, falta de inversión y de personal calificado. El estado está muy lejos de alcanzar su independencia eléctrica y mínimo se requieren además unos 5.000 millones de inversión, de la ayuda del sector privado, para que el servicio eléctrico sea 100% confiable ”, opinó.

3.- Transporte en paro técnico y sin gasolina

Porcentaje de valoración de los usuarios: 15%

El transporte público prácticamente desapareció en Maracaibo y en los principales municipios de la entidad. La dolarización de los repuestos, la escasez del dinero en efectivo y la falta de gasolina obligó a los choferes a abandonar el oficio.

En la actualidad, distintos voceros del sector del transporte público aseguran que el 70% de las unidades se encuentran paralizadas por falta de baterías, cauchos u otra clase de repuesto.

“Ya me acostumbre a caminar todos los días más de 5 kilómetros para trasladarme al trabajo y regresarme a la casa. Casi no hay buses circulando y los pasajes están muy caros, incluso, algunos choferes están cobrando un dólar o más ”, denunció José Luis Montilla, albañil de 54 años.

Si algún ciudadano desea trasladarse de un municipio a otro la situación es alarmante. Algunas unidades cobra más de 20 dólares para trasladar a las personas que desean movilizarse. Ir de San Francisco a Maracaibo la tarifa mínima es 10 dólares, advierten cuando se llama a un conductor de confianza.

Para “paliar” la situación, la Gobernación y distintas alcaldías colocaron a disposición de los habitantes unidades “rojas” que funcionan a base de diésel, pero las mismas son insuficientes para atender a una población que ya supera los 2,5 millones de habitantes.

4.- Un “vía crucis” el internet y las telecomunicaciones

 Porcentaje de valoración de los usuarios: 14%

Sumado al problema de los bajones y racionamientos eléctricos, los marabinos aseguran que Maracaibo tiene el internet más lento de todo el país.

Y es que la segunda ciudad más importante de Venezuela vive un verdadero “vía crucis” en materia de telecomunicaciones y servicio de banda ancha.

La desinversión en el sector es uno de los factores que agrava aún más la situación del sector.

Los marabinos y el resto de los zulianos vivieron un 2020 prácticamente “desconectados” y “aislados” del resto del mundo.

A esto se le suma que Cantv, la empresa de telecomunicaciones del Estado, y otras empresas privadas, atraviesan una dura crisis de talento humano y de inversiones.

Otro de los problemas latentes y más evidentes este año fue el vandalismo, traducido en el robo de equipos y cables de transmisión, lo que dejó sin señal a numerosos sectores marabinos y de los municipios aledaños.

“Trabajar con el internet en Maracaibo es una tarea titánica. Si no son los bajones de luz,  la señal se cae a cada rato. Y ni decir de las líneas telefónicas, uno tiene que hacer las mil peripecias para comunicarse dentro de la misma ciudad, porque si no hay tono en el Cantv, es que tampoco hay señal en las líneas privadas ”, opinó Roberto González, un ingeniero de 44 años.

En la capital de Zulia, buena parte de la población apenas puede hacer un uso “modesto” del internet. ¿La razón? el servicio sufre constantes cortes y ofrece una velocidad rápida pero a un costo en dólares y que pega en el bolsillo de cualquiera.

5.- Sin gas y cocinar a fuerza de “leña”

Porcentaje de valoración de los usuarios: 4%

Otros de los servicios públicos pero valorado por los marabinos este 2020 fue el gas doméstico.

Un informe reciente de Codhez afirmó que “en los últimos meses, el servicio de gas doméstico ha experimentado un importante decaimiento en su prestación. Se estima que el 80% de los habitantes del Zulia no cuentan con bombas de gas para cocinar ”.

Asimismo, ocho de cada diez zulianos carece de un sitio cercano para obtener las bombonas. Además, 70% no recibe nunca o casi nunca el servicio de gas, según la comisión.

Sectores

“Muchos sectores de la región se encuentran desde hace tiempo sin este servicio básico para la preparación de alimentos, a lo que se suma lo costoso y la casi imposible adquisición de una bombona de gas.

Algunos hogares optan por otras opciones como son las cocinas a gasoil, cuyo valor en el mercado está entre $ 30 y 40 dólares. Otros usan leña, que se ha convertido en una tendencia generalizada, pero peligrosa, en varios municipios ”, apuntó Codhez.

¿Y el resto de Venezuela?

La más reciente encuesta del Observatorio Venezolano de los Servicios Públicos (Ovsp) reflejó que 74,7% de los ciudadanos encuestados en 12 ciudades del país valoró negativamente el servicio eléctrico, lo que lo ubica como el peor evaluado del año.

De los datos del estudio, realizado entre octubre y noviembre pasado, se desprende que los bajones electric, con un 46,3%, son la principal razón de las opiniones negativas de los usuarios.

Julio Cubas, presidente del Observatorio de Servicios Públicos, detalló que los esquemas de racionamiento con un 28,8% ocupa la segunda posición de las denuncias de los venezolanos, seguido de la intermitencia del suministro (10,3%) y el daño en equipos electrodomésticos (8,6%).

Las cifras arrojadas por la encuesta señalan que San Cristóbal con 92,6%, Mérida (89,9%) y Punto Fijo (86%) fueron las ciudades con mayor porcentaje de quejas por la calidad del servicio.

En un segundo escalón se encuentran Maracaibo (84,6%), Valencia (83,2%) y Barquisimeto (83,3%), lo que evidencia el mal estado del Sistema Eléctrico al occidente del país por fallas y racionamiento.

Según el Comité de Afectados por Apagones, hasta septiembre de este año se registraron más de 84.000 fallas en el servicio eléctrico en todo el territorio nacional.

Fuente Diario Panorama

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