NacionalesOpinión

Déjelos ir, presidente Opinión Por @Jovel_Alvarez

Existe un enfrentamiento entre distintos factores del G4 (AD y UNT) que alistan su maquinaria electoral para participar en las parlamentarias

Periodista Jovel Álvarez

Llevo varios días intentando comprender la estrategia que está siguiendo Juan Guaidó después de su exitosa gira internacional. Debo confesar que no me ha resultado fácil, pues dada la envergadura de los encuentros que sostuvo durante ese periplo opté por concederle nuevamente el beneficio de la duda. Pero claro, con la cautela que nos imprimen los tropiezos del año pasado.

Está por cumplirse un mes del regreso del presidente encargado por el aeropuerto de Maiquetía y los resultados al interno del país siguen siendo decepcionantes.

El desinterés por la política crece a medida que circulan dólares por Caracas generando una burbuja de estabilidad en la capital del imperio chavista de la miseria.

Se ha convocado a una marcha hacia el Palacio Federal Legislativo (parcialmente secuestrado todavía) para presentar un pliego nacional de conflicto que agrupe las inconformidades y demandas de los distintos sectores de la sociedad.

Esa es la apuesta que hasta hoy ha hecho Juan Guaidó para revivir la calle. Esta propuesta de características sindicales parece no despertar entusiasmo afuera de quienes militan en los partidos del actual G4 (VP, UNT, PJ y AD).

Quiero aclarar por qué digo que el Palacio Federal Legislativo sigue “parcialmente secuestrado”: después de que el 5 de enero Luis Parra y su combo de legisladores vendidos decidieron concretar un golpe de Estado en contra de Juan Guaidó, el presidente encargado y los diputados que permanecen fieles a él no han podido sesionar en el hemiciclo legislativo. Han tenido que buscar sedes alternas. El intento de regresar a dicho recinto será este 10 de marzo.

No obstante, Stalin González y los miembros del comité de postulaciones para la conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) no han tenido impedimento alguno para regresar al Palacio y reunirse con delegados de Parra y del chavismo a fin de seguir con el proceso que –según todos los implicados– dará una “autoridad electoral confiable” a los venezolanos de cara a los próximos comicios.NOTICIAS RELACIONADAS

¿Cuáles serán esas elecciones? El régimen criminal que usurpa funciones en todos los poderes de la república insiste en que solo se organizarán las parlamentarias que están programadas por la constitución chavista.

Por otra parte, el interinato insiste en que las elecciones deben ser presidenciales. El Grupo de Lima apoya esta petición mientras que algunos sectores de la comunidad europea parecen conformarse con las parlamentarias.

Según allegados al gobierno interino, la insistencia en el nombramiento de una nueva autoridad electoral responde a la exigencia de la comunidad internacional, pero cada pronunciamiento paso que se da en esa dirección parece minar la ya depauperada confianza popular que podría quedar en esta dirigencia política.

Si bien las pretensiones electorales de Guaidó y del régimen son antagónicas, a esto debemos agregar el enfrentamiento que existe entre distintos factores del G4 (AD y UNT) que alistan su maquinaria electoral para participar en las parlamentarias.

Guaidó, por otra parte, hace todo lo posible por convencerlos de permanecer junto a él y oponerse a un nuevo fraude electoral.

Yo le aconsejaría a Juan Guaidó algo distinto: déjelos ir, presidente. Deje que se caigan sus caretas. Permita que quienes le tienen atado terminen yendo hacia el barranco electoral que tanto les apetece.

María Corina Machado parece ver todo el espectáculo desde la gradería. No se inmuta. No se pronuncia más allá de lo indispensable, pero dice estar conectada con la situación.

Prevalece entonces la incógnita de cuál paso daría Juan Guaidó si pierde a sus aliados de AD y UNT.

La prioridad debería ser recuperar la confianza de los venezolanos.

Fuente: https://es.panampost.com/author/jovel-alvarez/

Comment here

A %d blogueros les gusta esto: