El conjunto capitalino quedó eliminado en la primera ronda del Torneo Apertura 2026 de la Liga FUTVE.
El Caracas Fc está luchando contra el peso de su historia. El equipo más laureado de Venezuela no ha encontrado soluciones en la cancha y sigue encadenando malos resultados. A pesar de disputar la Copa Sudamericana, finalizó en la décima posición de la liga FUTVE con 15 puntos y quedó fuera de la fase semifinal del Torneo Apertura 2026 con cifras que solo confirman, aún más, su mal rendimiento: El club avileño registró 4 derrotas, 6 empates y tan solo 3 victorias que trajeron como consecuencia la renuncia del “colorado” Aristiguieta como entrenador.
“Cada vez se va entendiendo más por donde va esta filosofía y estoy seguro que en unos años se van a voltear a ver estos años que está transitando el Caracas y que a veces al aficionado le ha costado un poco entender”, señalaba Fernando Aristeguieta en la presentación del equipo de cara a la temporada 2026. Esta filosofía que se apega a un bajo presupuesto y al uso de la cantera como elemento principal los obligó a reconsiderar sus prioridades en el pasado y ha condicionado de forma negativa el desarrollo deportivo del club en la actualidad.
La transición en la filosofía del club:
Desde que Guillermo Valentiner adquirió el Caracas Fc en 1989 y lo salvo de la desaparición, el club siempre ha dependido de la inversión de Laboratorios Vargas y de la Organización Cocodrilos para el pago de las deudas y su subsistencia. Sin embargo, la llegada de su hijo, Philip Valentiner a la presidencia a principios del 2010 trajo consigo un cambio en la filosofía que buscaba convertirlo en un equipo autosustentable a largo plazo, a través de sus propios ingresos. Frutos que hoy se están recogiendo. Con esa nueva idea en mente, la directiva del Caracas decidió rebajar la cantidad de dinero disponible para la plantilla e invertirla en el desarrollo de sus juveniles. Así pasó de ser un equipo lleno de estrellas a ser un equipo formador de talento.
Con ello, los resultados deportivos han caído drásticamente. La afición es consciente de que se han cometido errores en la implementación de este sistema, pero, al mismo tiempo, conocen y apoyan la base que le ha traído gloria a la institución. “A pesar de que no estamos en el G8, se está haciendo, dentro de lo que cabe, un buen labor en la Sudamericana. Estamos con los jóvenes y ese es el único punto a favor que tenemos. Pero no se ha invertido lo suficiente en los últimos años y creo que, al final del día, en el momento importante eso pasa factura”, dijo Carlos Vásquez, hincha del Caracas FC que estuvo presente en el último partido de la fase regular del torneo apertura.
El club también ha estado anclado a plantillas excesivamente jóvenes a lo largo de los últimos años que dificultan la construcción de un proceso sólido. Gracias a los éxitos alcanzados en categorías inferiores, los juveniles avanzan progresivamente hasta llegar al primer equipo y, finalmente, poder hacer caja con ellos al venderlos a buen precio en el futuro. En la Copa Libertadores 2024, el Caracas FC contaba con el equipo más joven del torneo con un solo jugador mayor de 30 años (Robert Quijada (35 años)). De hecho, El CIES Football Observatory presentó un informe en el que el Caracas Fc era el segundo equipo de Sudamérica que más uso hacía de futbolistas sub-21 en sus plantillas. Un dato muy relevante al considerar su permanencia en el tiempo. Hoy en 2026, registra el segundo promedio de edad más joven de la Copa Sudamericana con un promedio de 24.0 años y se posiciona como el tercer club de América que más minutos le otorgan a sus futbolistas sub- 21 con el 24.1%
Las reducciones económicas ciertamente han condicionado en este sentido y pueden observarse como el problema principal. Miguel Vea Vitali, gerente deportivo del Caracas FC , expresó que “El Caracas está en la línea justa de que pueda salir año tras año (…) no estamos en verde, pero tampoco estamos en rojo”. Asimismo confirmó la importancia de la cantera en la profundidad de plantilla y que le gustaría contar con jugadores extranjeros y de jerarquía como los demás equipos, pero no pueden.
“Hoy el Caracas se atogestiona (…) somos el único fútbol del mundo que no recibe ingresos por televisión”, expreso Vitali. La liga venezolana tampoco ofrece una infraestructura de comercialización adecuada para los equipos, por lo que perjudica notoriamente sus entradas económicas. En 2015 los 20 equipos de la primera división venezolana firmaron un contrato con el canal uruguayo “Gol TV” que le otorgaba una cifra mayor a los 300.000 dólares a cada institución. El Caracas FC dependía en ese momento del 70% que aportaban los dueños, por lo que el 20% de los ingresos que representaban esos derechos televisivos era un oxigeno importante, algo que hoy no existe y amarga la vida de todos los equipos. El porcentaje restante venia de sus patrocinadores.
El conjunto capitalino también ha evidenciado una política deficiente de fichajes. En una entrevista en 2012, Philip Valentiner hablo sobre el equipo que quería construir a largo plazo con sello 100% venezolano: “Uno va aprendiendo de cada quien. Chivas juega con puros mexicanos, y ese proyecto me gusta, no para ya, pero sí para tres, cuatro o cinco años que Caracas en sí juegue con puros venezolanos y no con importados. Queremos estar preparados para creer en esto y no traer importados”. Algo que cumplió prácticamente al pie de la letra durante la última década al contar con un máximo de 3 jugadores extranjeros por temporada. A su vez, han optado por no invertir en fichajes. La última vez que el Caracas desembolsó dinero por un jugador fue en la temporada 2018/2019 cuando gastó 15 mil dólares por Richard Celis (venezolano). Desde entonces, solo han incorporado jugadores libres o en forma de cesión. Esto les ha permitido quedar en números verdes, pero no les ha dado muchos resultados dentro del campo: En el apertura 2026, los atacantes marcaron 5 goles en 12 partidos y los máximos goleadores apenas sumaron 2 goles. Nunca logró consolidar un 11 definido y solo pudo remontar en 3 ocasiones los partidos.
Tampoco ha logrado retener a sus jugadores. De cara a la temporada 2026, el club avileño anunció las bajas de Deivid Tegues , el colombiano Johan Murillo, Edgardo Rito, Leslie Heráldez, José Hernández Chávez, Brayan Rodríguez y Vicente Rodríguez. La rebaja de capital para la plantilla tuvo un efecto domino. Desde que paulatinamente se redujo el contrato de los jugadores, se vio mermada el flujo de trofeos que abundaban décadas atrás, los nombres resonantes dejaron de preferir vestir de rojo y han optado por otras ofertas, mucho más atractivas económicamente hablando.
“El futuro es que el equipo no siempre se tenga que mantener de las Empresas Vargas, de empresas privadas, sino que se pueda mantener con sus propios ingresos. Nos faltan canchas de fútbol, pues tenemos una sola cancha, y vamos a seguir invirtiendo para eso. Son treinta y cuatro años y queremos seguir invirtiendo en esto”, expreso Philip Valentiner en una entrevista de 2012. Hoy estamos en ese futuro y la valoración puede ser muy subjetiva. A nivel de resultados y títulos es cierto que es una gestión deplorable; sin embargo, a nivel gerencial, mientras la mayoría de equipos dependen del gobierno estatal para mantenerse, lo que a su vez, supone que en la mayoría de los casos tarde o temprano haya problemas económicos, el Caracas ha priorizado el largo plazo y es el único equipo autosustentable del fútbol venezolano.
Santiago Andres Hueck para Caiga Quien Caiga
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