Lo que el país tanto soñó por fin es una hermosa y palpable realidad. Este lunes, el LoanDepot Park de Miami volvió a ser un templo sagrado para la selección, el escenario donde los criollos escribieron la página más gloriosa de su historia al derrotar 4 carreras por 2 a la sorpresiva selección de Italia. ¡Histórico! Venezuela remontó ante Italia y accedió por primera vez a una final del Clásico Mundial de Béisbol. Con esta victoria monumental, no solo Venezuela mantiene su hegemonía invicta de 6-0 de por vida ante los europeos en este torneo, sino que rompió su techo y clasificó, por primera vez en la historia, a la gran final del Clásico Mundial de Béisbol.
El susto inicial frente a un viejo conocido
Se sabía que no iba a ser un juego de trámite. En el dugout contrario estaba un hermano de la casa, el exreceptor venezolano Francisco Cervelli, dirigiendo a una escuadra italiana que venía de dar grandes sorpresas y que planteó un esquema muy inteligente desde el primer pitcheo. El abridor europeo Aaron Nola mantuvo a Venezuela a raya al principio, y la tensión se apoderó de las gradas en el segundo episodio cuando la ofensiva azzurra emboscó al abridor Keider Montero. Tras un sencillo de Zach Dezenzo, el descontrol se hizo presente con tres boletos consecutivos, incluyendo uno a J.J. D’Orazio que trajo la primera rayita «de caballito». El mánager no titubeó y trajo a Ricardo Sánchez para apagar el fuego, pero un rodado de Dante Nori trajo la segunda carrera europea. La selección caía 2-0 y los fantasmas de la última semifinal amenazaban con aparecer.
El despertar del poder y el séptimo inning de la suerte
Pero si hay algo que ha demostrado este equipo es una capacidad de respuesta inquebrantable. La resurrección tricolor comenzó en el cuarto tramo gracias al poder de Eugenio Suárez. El de los Rojos de Cincinnati se paró en el plato y desató toda su fuerza conectando un largo y dantesco cuadrangular solitario por todo el jardín izquierdo que despertó a la ofensiva y le devolvió la vida a los miles de venezolanos presentes. Ese bambinazo fue la chispa que encendió la verdadera rebelión.
El delirio absoluto y la remontada épica se materializaron en el séptimo capítulo, el famoso inning de la suerte. Ante los envíos del relevista Michael Lorenzen, la paciencia fue clave. Gleyber Torres negoció un boleto fundamental y cedió su lugar en las bases a las piernas frescas de Andrés Giménez. Un sencillo de Jackson Chourio puso la mesa servida para que «El Abusador», Ronald Acuña Jr., conectara un dramático infield hit lleno de pura garra que impulsó a Giménez con la carrera del empate. La fiesta no se detuvo ahí: el siempre oportuno Maikel García sonó un imparable para traer a Chourio al plato dando la ventaja a Venezuela, y luego apareció «La Regadera» Luis Arráez con un cohete hacia el jardín central que empujó la cuarta carrera, explotando a Lorenzen del montículo y sentenciando el encuentro.
Un bullpen de acero sella el pasaje a la final
Con la pizarra 4-2 a nuestro favor, el pitcheo de relevo dictó una verdadera cátedra magistral para proteger la ventaja. Luinder Ávila hizo un trabajo impecable, pero la verdadera ovación se la llevó el zurdo Ángel Zerpa, quien entró en un momento de apremio en el sexto inning y terminó llevándose una merecidísima victoria al congelar los bates italianos.
De ahí en adelante, fue un monólogo de dominio criollo. Eduard Bazardo en el séptimo, Andrés Machado en el octavo y el cerrador Daniel Palencia en el noveno construyeron una auténtica muralla, retirando sus respectivas entradas por la vía rápida del uno, dos y tres, apoyados por una defensa hermética. Palencia, con hielo en las venas, recetó par de ponches en el último episodio para bajar la santamaría, desatar la euforia en el diamante y confirmar que somos finalistas del mundo. Michael Lorenzen cargó con la amarga derrota por el lado italiano.
La celebración es monumental, pero el enfoque no se pierde porque Venezuela está a 27 outs de la gloria eterna. Este martes el reto es histórico: los criollos se medirán ante los dueños de casa, la poderosa novena de Estados Unidos, para definir al monarca indiscutible del béisbol mundial.
lapatilla
Recuerda seguirnos en nuestra CUENTA DE WHATSAPP


Comment here