#NoticiaOpinión

La traición está presente en el ADN de los Rodríguez. Por Mario A. Beroes Ríos

El domingo 27 de junio de 1976, hace 50 años, fue secuestrado el estadounidense, William Frank Niehous. En aquel momento era vicepresidente de la empresa Owens-Illinois. Su cautiverio duró 3 años y 4 meses, convirtiéndose en uno de los más largos para un ciudadano estadounidense en la América Hispánica.

Los autores intelectuales y materiales fueron miembros del Grupo de Comandos Revolucionarios (GCR) y del partido Liga Socialista. El motivo del secuestro fue motivado a que Nihaus actuaba «como espía de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos de América. 

Operación Argimiro Gabaldón.

El secuestro contó con la participación de Jorge Antonio Rodríguez, fundador de la Liga Socialista y cabecilla intelectual del rapto; Carlos Lanz Rodríguez, miembro del CGR/FALN; David Nieves, miembro de la LS; Fernando Soto Rojas, miembro del Partido Comunista de Venezuela (PCV); Mirelis Pérez Marcano y los parlamentarios  por el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), Salóm Meza y Fortunato Herrera. Todos fueron capturados, enjuiciados y encarcelados.

Por el rescate se pidieron 20 millones de dólares, los cuales fueron cobrados a la filial de la empresa norteamericana, según datos y testimonios aportados por varios de los detenidos, además de documentos judiciales de la época, por Jorge Antonio Rodríguez. 

Dicho dinero, por cierto, nunca apareció, aunque se sospecha que su viuda, Delcy Gómez, manejó el dinero del secuestro, ya que nunca les faltó nada a ella y sus hijos para su manutención y educación. 

Años después, uno de los integrantes del secuestro, reconoció que Rodríguez «se apropió de manera indebida» de los 20 millones de dólares. Esto provocó rupturas, acusaciones y disputas entre los integrantes del CGR. 

Jorge Rodríguez muere en la cárcel sometido a torturas por varios funcionarios de la DISIP, la policía política de la época. Por cierto, estos tortutadores fueron enjuiciados y pagaron cerca de 30 años de presidio cada uno.

La traición en el ADN de los Rodríguez Gómez  

Delcy Eloina y Jorge Jesús Rodríguez Gómez, hijos de Jorge Rodríguez y Delcy Gómez, crecieron en la parroquia de Coche al suroeste de Caracas. Ambos estudiaron en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y siguieron los pasos políticos del padre; también militaron en la LS para luego apoyar el gobierno del teniente coronel Hugo Chávez, donde ambos hermanos han alcanzado posiciones de importancia en el Poder Ejecutivo.

Sin embargo, todo esto cambio radicalmente el pasado 3 de enero, con la «extracción y encarcelación» de Nicolás Maduro Moros y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas del ejército estadounidense.

El giro de Delcy Rodríguez, asesorada por su hermano, quien preside y maneja de manera dictatorial la Asamblea Nacional, abriendo campos y asumiendo posiciones políticas complacientes con el gobierno de Donald Trump, llaman la atención de manera muy particular, más viniendo de dos personajes, que hasta finales de 2025, se declaraban anti estadounidenses, enemigos del imperio; vociferaban consignas pro palestinas, antisemitas y se babeaban por los gobiernos comunistas y socialistas existentes.

El cambio o vuelco de los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, que pasaron de un discurso fuertemente antiestadounidense a una postura de cooperación práctica y sumisa con la administración de Donald Trump, no responde a un cambio ideológico, sino a una reconfiguración pragmática de supervivencia política y económica tras los eventos de inicios de 2026.

Tras la operación estadounidense en Caracas en enero de 2026 que terminó con la detención de Nicolás Maduro, el equilibrio de poder en el chavismo cambió por completo. Delcy Rodríguez asumió la presidencia encargada y reorientó la relación con Washington. 

El gobierno interino de Delcy Rodríguez impulsó reformas de apertura económica, incluyendo el sector de hidrocarburos, ahora en manos de un empresario con graves acusaciones de corrupción, lavado de dinero y malversación de fondos como Alejandro Betancourt, que han permitido pactos con Estados Unidos para el suministro y acceso a parte de las reservas de petróleo venezolano. Donald Trump ha respaldado públicamente estas medidas. 

En el año 2020, el propio Jorge Rodríguez compareció públicamente en televisión calificando a Alejandro Betancourt de «ladrón», «delincuente» y acusándolo de liderar una red de corrupción en PDVSA para supuestamente financiar a la oposición.

Sin embargo, para septiembre de 2026, Delcy Rodríguez salió en defensa pública de Betancourt, justificando que sus casos judiciales ya habían sido sobreseídos en Venezuela y que era víctima de juicios mediáticos. 

Esta «amnesia conveniente» para complacer los intereses comerciales estadounidenses es vista internamente como una simulación ideológica. El hecho de que la OFAC removiera oficialmente a Jorge Rodríguez de su lista de sancionados (y previamente a Delcy) confirmó para la base chavista que los hermanos negociaron la entrega de recursos energéticos del Estado a cambio de salvoconductos, impunidad institucional y el desbloqueo de sus propias cuentas personales.

Esto ha llevado no solo a una crisis de credibilidad interna y desconfianza entre los miembros del régimen, sino también en el Psuv.

Entrega de figuras del chavismo: ¿Traición o acomodo gringo?

La administración de Delcy y Jorge Rodríguez ha cooperado con la justicia de Estados Unidos mediante la entrega o facilitación de la captura de antiguos operadores financieros y jerarcas del régimen anterior (como Alex Saab y su socio Álvaro Pulido).

Esto ha llevado a que el gobierno estadounidense, a través de la OFAC proceda al levantamiento de sanciones personales a ambos hermanos. Como parte de este nuevo entendimiento, el Departamento del Tesoro de EE. UU. (a través de la OFAC) retiró a Delcy Rodríguez de su lista de sancionados en abril de 2026, y recientemente hizo lo propio con Jorge Rodríguez (presidente de la Asamblea Nacional), eliminándolo también de la Lista Clinton. 

Las acusaciones de traición contra Jorge y Delcy Rodríguez provienen tanto de sectores internos del chavismo leal a Maduro como de la opinión pública, sustentadas en contradicciones flagrantes y concesiones extremas. Mientras tanto, y gracias a las entregas a la justicia de EEUU, los Rodríguez Gómez consolidan su poder y aseguran economicamente su futuro.

Esperando noviembre

La administración Trump está totalmente centrada en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, que no pintan bien para el Partido Republicano. Por lo tanto, el experimento venezolano no figura entre sus prioridades, a menos que traiga consigo noticias lo suficientemente impactantes como para ganar puntos ante el público estadounidense. 

Si bien es difícil imaginar qué podría ofrecer Venezuela que realmente impulse a los republicanos en la contienda en dos semanas, sabemos que Estados Unidos ha estado presionando al equipo local de Delcy para que obtenga resultados en la mesa de negociación. 

Fuentes cercanas a este blog informan que esperan nombrar pronto al comité de nominación que examina a los candidatos para el Tribunal Supremo, y que están en proceso de revisar las garantías políticas y la readmisión de las personas que fueron inhabilitadas para postularse.

Todos estos movimientos parecen apuntar hacia algo, y seguimos creyendo que veremos parte de ese «algo» antes de las elecciones de medio término. Este es un momento clave, porque la composición del comité de nominación y, eventualmente, del Tribunal Supremo, revelará cuánto control ejerce realmente Estados Unidos sobre este proceso y si será suficiente para generar confianza en los inversionistas y corporaciones estadounidenses que Trump intenta atraer. 

Por cierto, entre los postulados figuran miembros de comprobada conviccón democrática, ciudadana y educativa como Guillermo Tell Aveledo, Miguel Truzman y Mónica Fernández entre otros. Para el resto del mundo, podría ser una pista sobre si Venezuela se encamina hacia la reinstitucionalización.

*Periodista venezolano, graduado en la Universidad Central de Venezuela (UCV)

Recuerda seguirnos en nuestra CUENTA DE INSTAGRAM Y LA CUENTA  DE  WHATSAPP

Comment here