La Libertad ha sido el tic tac de nuestras preocupaciones generacionales. Nunca hemos podido consolidarla en tiempo y espacio, es decir, las luchas por la libertad en Venezuela forman parte
de nuestra filosofía de vida. En tanto tiempo transcurrido, se destaca, después de las luchas por la independencia, de manera inequívoca el periodo que vivimos desde 1958 hasta 1998. Éstos fueron 40 años de un inolvidable desarrollo potencial en calidad de vida y también la consolidación que, pensamos era «definitiva», de la democracia, de la libertad que, terminó en ser un modelo a seguir, por los demás países del continente. El soberano (hoy arrepentido y desdichado) modificó su parecer bajo el influjo anestesiante de un encantador de serpiente; el país cambió su rumbo por nuevos y tóxicos derroteros que, lo llevaron de manera concienzuda a un Estado, donde brilla con luz incandescente la ignominia y la barbarie, amarradas naturalmente, a una feroz dictadura/tiranía: comunista, fascista y mafiosa, que aún después de los hechos del 03 de enero se encuentran «maliciosamente» en el poder.
El colmo de todo, es que, la fuerza militar devenida en representación de la justicia estadounidense, «capturó al jefe del cartel de los soles y del tren de aragua y a su consorte» (recompensa de 50 millones de $) y dejó, «por un pacto secreto» a otros miembros activos, de esas organizaciones terroristas, asi declaradas, en el poder. Todos ellos con un background delictivo, con acusaciones formales en nuestro continente, y en Europa. Éstos integran el Gobierno Títere manejados desde Washington por el TUTOR Titiritero y ambos claros en los intereses a cumplir. Quedaron al descubierto, firmaron un convenio por 100 años entregando el petróleo a cambio de mantenerlos en el poder. El pueblo venezolano está conciente que después de 27 años de terror, todo continúa de peor manera. El único cambio es la ocurrencia de una «simbionte ideológica efectista no trónica» con nueva sede en Washington (a lo mejor, guardando las apariencias, no en la Casa Blanca) pero si con el mismo «nepotismo» anterior.
Esta nueva realidad supera con creces cualquier régimen parecido de un país bananero y simula conductas de vida, entre otros, de Diocleciano y Nerón.
La libertad es el grito ensordecedor de una sociedad hambrienta por ella. El siglo XXI no lo podemos detener, pero la dictadura/ tiranía, convertida en un Gobierno Títere, imperante por el pacto secreto ejecutado, SI. En eso estamos, seguimos y no paramos de trabajar con ahínco y con fervor patriota hasta escuchar el resuello final. Tenemos que ser libres si o sí. Ser libre es romper las cadenas que restringen y limitan tu pensamiento y tu accionar social; es decir, de ningún régimen, de ninguna ideología tóxica ni de ninguna transversalidad ideológica producida. La Libertad no es una falsa ilusión, es algo positivo y mucho más que un derecho esencial; por eso, aspira a un gran ideal donde el ser humano pueda crecer y ser actor, junto a su familia, de un destino siempre bueno. La Libertad es para usarla con responsabilidad, sabiendo que:todos aspiramos a ella y la necesitamos, para poder vivir plenamente, y sino, al menos no pervertirla y respetar de esta forma a tanta gente para la que ésta bella palabra, se convierte en un sueño por momentos inalcanzables.
Ese sueño se logra en una sociedad con una fuente inagotable y exquisita de desarrollo humano, con su dignidad en relevancia y espacios políticos, sociales, económicos y culturales con un despliegue ilimitado. En lo particular, sueño con un país en «dictadura de libertad». Estamos en escenarios alentadores de alta tangibildad para el cambio, éste aumenta en incrementos crecientes; en el mismo porcentaje, pero de manera decreciente, le ocurre a los «mafiosos» que detentan el poder.
En estos escenarios el pueblo que, rechaza en su gran mayoría (95%), a los individuos en el poder tendrán la última palabra y estará atento, ojo avizor, a los acontecimientos que ocurran para actuar de manera contundente.
Es bueno señalar, en este análisis la relación existente entre la libertad y la calidad de vida. Mantienen una relación directa y profunda, donde la capacidad de elegir y actuar sin coacción es un requisito indispensable para el bienestar humano integral. Poder ejercer derechos como la libre expresión, el pensamiento y la circulación reduce los niveles de ansiedad y depresión fomentando la resiliencia emocional. La libertad permite diseñar un proyecto de vida propio, tomar decisiones conscientes y buscar la felicidad de manera auténtica.
Lss libertades políticas y económicas, estimulan la innovación, el trabajo honesto y una mejor distribución de los recursos de una sociedad justa. Eso nos lleva al concepto integral de «calidad de vida».
Qué se entiende por calidad de vida?
Con rigurosidad técnica y científica la «calidad de vida» es un concepto multidimensional y holístico que evalúa el bienestar integral de una persona o sociedad combinando «factores objetivos» (condiciones materiales) y «factores subjetivos» (la percepción personal).
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se define rigurosamente como la percepción del individuo de su situación vital dentro del contexto cultural y de valores en el que vive, en relación con sus objetivos, expectativas y estándares. Las «dimensiones claves» están intrínsecamente relacionadas con el bienestar físico, psicológico, materiales, sociales, entorno y derechos.
En atención a lo descrito, ha mejorado la calidad de vida de la población después del 03 de enero? «La respuesta definitiva y contundente es NO».
El nombramiento, ya oficial, de un Gobierno Títere bajo el nombre derivado de la misma estructura política existente durante 27 años de gestión «in-acrisolada» como un «terrorismo de estado», es obvio, que no podía tener otros resultados. El TUTOR Titiritero y sus asesores manifiestan que van por buen camino ya cumplida con dos de las 3 etapas propuestas para lograr el cambio requerido: Estabilización (sometidos por las armas y por permanecer en el poder). Recuperación (qué se ha recuperado?. Todo sigue igual, la misma dictadura/tiranía).
La Transición, en ascuas, en manos de «negociadores que intentan soslayar el liderazgo de nuestra indiscutible líder María Corina Machado». Intentan ganar tiempo (se reúnen de vez en cuando, no permanente que es lo ideal), pretenden obviar como prioridad las elecciones presidenciales.
Otra cosa, me imagino(?) qué, mientras más sanciones tengan y existan recompensas por su captura, es más fácil para el TUTOR Titiritero controlarlos y someterlos a su autoridad, y, de allí el nombramiento de tantos delincuentes en el Gobierno Títere. En verdad, todos los miembros de ese gobierno precitado están, ante la justicia internacional con la soga al cuello. Con ellos se puede contar para el cumplimiento de las órdenes externas (petróleo, minería, otras); pero, para las recibidas ante problemas internos (Ley de Amnistía, salarios, mafias civico-militar, otras) juegan, como en efecto lo hacen, a continuar haciéndole la «vida de cuadrito» a los venezolanos, bajo el pleno conocimiento y la anuencia del TUTOR Titiritero. Los males que aquejan al país presionan a sus habitantes en forma cruel, llevándolos al dolor colectivo, a la infelicidad total, ante la ausencia de soluciones y la ajenidad de liderazgo; pero sobre todo, ante la inmundicia corruptiva que se enseñorea en todos los ámbitos de la sociedad.
La impunidad sostenida ha creado una «vocación delictiva» en todos los estratos, unos para subsistir, otros (con mucha experiencia) para aumentar sus riquezas, en un «mosaico asqueante, simbiótico» entre el hampa del gobierno títere y el hampa del PSUV. La cotidianidad evidencia el deterioro social de un gobierno corrupto y permisivo. Los empresarios (se han enriquecido como nunca en estos 27 años) se han plegado al poder o le coquetean hacen con el consumidor lo que les da su real gana. Este dolor social es acumulativo y el Gobierno Títere lo acelera. Continúan, igual que los predecesores, homologando a la población en la miseria y aún se mantiene el proceso de la dependencia con la fuerza del poder; «la bonificación» es una prueba fehaciente de ello. <El pueblo no tiene doliente ni en el TUTOR Titiritero ni en el Gobierno Títere>. Estamos en el medio de dos «aguas turbulentas», no avizoramos una solución ni a corto ni a mediano plazo. La etapa más importante es la TRANSICIÓN POLÍTICA y allí es, donde nos hace falta la participación estratégica e inteligente de nuestra líder María Corina Machado. No podemos esperar más. Hay que quebrar al GobiernoTítere de inmediato. Tenemos que aprovechar la calle, y allí tenemos a nuestro pueblo activo para llevarlo a cabo. «El rechazo a Delcy es superior al 95%».
Esa minoría delincuencial en el poder, no puede ser en estos momentos, la solución a nuestros problemas. Tenemos que entender que, el background delictivo de quienes ostentan el poder, es razón suficiente para activarnos en acciones (el cambio depende de nosotros) de gran movilidad política y social para contrarrestarlos y obligarlos a entender su propia realidad de aversión total que los venezolanos tenemos por ellos.
Entonces como conclusión podemos afirmar que, si no hay libertad, tampoco habrá calidad de vida.
Para que esta interrelacion sea efectiva, para lograr con ella una «clase media poderosa» como la que disfrutamos en la IV república, tenemos que salir URGENTE, tanto del Gobierno Títere como del TUTOR Titiritero y eso lo logramos con el liderazgo de María Corina en conjunción con el pueblo venezolano. Hay que fracturar la relación de «intereses» existente entre los entes en el poder, tanto interno como externo, que en ningún momento tiene al pueblo venezolano como protagonista.
«La libertad y la calidad de vida no se negocian».
Profesor Universitario.
Marlons.jimenez55@gmail.com
@marlonj0365003.
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