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#Opinión: Conociendo Al Verdadero Enemigo, Por el Dr. César Gustavo Torrealba

Hace algún tiempo leí una frase que decía “Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no temas el resultado de cien batallas” este principio proviene de un libro escrito por Sun Tzu titulado El Arte de la Guerra. Se podría considerar como el mejor libro de estrategia militar de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo y muchas más figuras históricas. Este libro de dos mil quinientos años de antigüedad, es uno de los más importantes textos de la literatura clásica, en el que a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus máximas ha quedado anticuada, ni hay un solo consejo que hoy no sea útil en el ámbito militar ni político e incluso aplicado por las gerencia de distintas empresas en el mundo.

El anterior principio estratégico lo traigo a colación para tratar de explicar cómo es que la sociedad venezolana se mantiene aún luego de 22 años sometido en una dictadura socialista, modelo profundizado en Venezuela por Hugo Rafael Chávez Frías, quien para sus seguidores alienados o beneficiados económicamente por el sistema político socialista es recordado luego de su fallecimiento en la habana Cuba como el “Comandante Supremo”, quien en vida fue uno de los colaboradores del esquema político militar, socialista de cohabitación que hoy nos tiene en cautiverio; por lo que debemos analizar como primer planteamiento para poder entender este fenómeno y conocer a plenitud al enemigo que confrontamos, donde nació este adversario ideológico por lo cual es necesario remontarnos al año de 1789, el año de la Revolución Francesa.

Deberemos ver estos hechos históricos con una mirada más profunda mas allá que solo ver la evolución del idealismo que inspiro en la sociedad en los principios propios, que impulsaron al pueblo francés de la época que se mantienen aun hoy día como aspecto resaltante de tales acontecimientos, como lo fue la materialización de los Derechos del hombre del ciudadano, la primera constitución para un Estado, cuyos principios rectores serian la libertad, la igualdad, la fraternidad y el derecho a la propiedad privada, elementos estos indiscutiblemente importantes para la especie humana.

Ahora bien el génesis de nuestro actual estudio es determinar donde según nuestra percepción nace el socialismo en el mundo y como el mismo fue adaptándose a los diferentes eventos políticos, sociales y económicos de la humanidad, con una capacidad de metamorfosis que haría ver al pensamiento de Franz Kafka como un niño perdido en el bosque tratando de encontrar el camino a la verdad; por lo que extraigo de su libro esta frase: «Todos los errores humanos son fruto de la impaciencia, interrupción prematura de un proceso ordenado, obstáculo artificial levantado alrededor de una realidad artificial”.

Puntualmente en el caso francés, este se ubica en los eventos que se fueron desencadenando una vez que se le prohíbe al Tercer Estado el ingreso y participación a la Asamblea de los Estado Generales; Estado que representaba el 3% del poder real que se ejercía en Francia Monárquica entendiendo que este era una fuerza más bien simbólica que no contaba con alguna influencia verdadera en este sistema de gobierno, ya que el verdadero poder estaba controlado por el otro 97% restante, encontrándose distribuido por la nobleza, la monarquía y la Iglesia.

En tal sentido al ser llamado por el Rey Luis XVI los Estado Generales, los miembros del Tercer Estado debieron verificar sus propias credenciales, comenzando hacerlo el 28 de mayo y finalizando el 17 de junio del referido año, momento histórico en el cual los miembros del Tercer Estado realizando su metamorfosis inicial adaptándose a la nueva realidad, se declararon como los únicos integrantes de la Asamblea Nacional, en una cancha de tenis contigua que se ubicaba a las proximidades del recinto donde estaba sesionando los Estados generales. Estos realizan su primer acto de demagogia y populismo, típico de los dirigente de izquierda actuales al decir que estos no representaría los intereses de las clases pudientes, sino al pueblo en sí, de “los descamisados” como los llamaría más adelante Eva Perón en la Argentina Peronista, los Sóviet nombre acogido por Lenin, Trotsky y Stalin en la revolución Rusa igualmente recordada como la revolución de octubre de 1917, que a mi parecer este proceso inicio en febrero de ese mismo año, dirigida por Alexander Kerensky igualmente un líder de izquierda (social demócrata). Lo que se pretende resaltar es que siempre los líderes de izquierda apelan desde sus inicios a tratar de adueñarse de estos tipos de apelativos para conectar con las masas alienadas en un momento histórico determinado para así hacerse del poder político y transformar una vez más la realidad histórica a su favor.

Continuado con el génesis del sistema socialista la primera medida de la Asamblea fue votar la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Si bien invitaron a los miembros del Primer y Segundo Estado a participar en esta Asamblea, dejaron en claro sus intenciones de proceder incluso sin esta participación, como de hecho ocurrió. Acto seguido una vez constituidos se dividen en dos facciones políticas, los jacobinos y los girondinos.

De forma casi inmediata desde la perspectiva objetiva del hilo histórico en apenas algunos meses luego de este evento se materializa el primer Estado Socialista Totalitario. Una vez que los jacobinos deciden declarar a los girondinos como traidores a la revolución y ser llevados a la guillotina para ser decapitados en su totalidad, la referida facción política revolucionaria quienes irónicamente junto a sus aliados ideológico dieron inicio a la revolución francesa, los cuales pagaran con su vida tal decisión política, orden ejecutada por intermedio del Comité de Salvación Pública que había sido creado entre el 5 y el 6 de abril de 1793, por los miembros de la Convención revolucionaria francesa a la cabeza de Maximilien Robespierre (diputado jacobino) y Georges-Jacques Danton. Este Comité sepulta de un plumazo todos los avances políticos y sociales que se habían logrado como lo fue la declaración los derechos del hombre y del ciudadano, así como la Constitución que habían creado. Desde este instante los ciudadanos franceses pasarían a estar bajo el dominio y totalmente controlados por los jacobino y de manera evidente por el Comité de Salvación Pública, desatándose lo que llamaron “la era del terror”, actitud típica de los modelos socialista una vez que asumen el dominio total del Estado.

Es hasta el 28 de julio de 1794 que tales acontecimientos pudieron llegar a su fin con el único método real en que estos megalómanos pueden ceder el poder político y así la historia lo demuestra. En el caso francés este hecho ocurrió cuando Maximilien Robespierre fue decapitado en la guillotina frente a una multitud, finalizando así la Primera Dictadura Socialista del Club Jacobino, una sociedad política revolucionaria que se originó durante esta la primera Revolución Social y política de la humanidad. La decapitación de Robespierre también puso fin a El Terror, un sangriento segmento de la Revolución Francesa en la cual decapitaron a más de 16.000 personas, cifra que solo será el inicio de un numero incuantificable que dejará el sistema socialista a su paso por el mundo.

Posteriormente a este evento surge desde las sombras un personaje como Babeuf en la historia llegó poco después de la muerte de Robespierre, un evento que hizo desparramar a las numerosas figuras radicales debajo de él. Según el libro “La Bandera Roja” de David Priestland: Babeuf condenó a Robespierre por traicionar a los artesanos y campesinos de Francia y se convirtió en el líder de los primeros movimientos comunistas ocurriendo de esta forma otro proceso de metamorfosis. Ya identificados de manera formal la meta de Babeuf era derrocar el Directorio Francés, el gobierno revolucionario de 1795 a 1799 y recuperar el poder para los Jacobinos en un “comunismo igualitario”; término que siempre irá de la mano en los sistema socialistas.

Con lo que hemos evidenciado tras estos eventos históricos que el sistema socialista crea el mismo esquema llenos de falsas antinomias con vida propias sin que existiera hasta ese momento un manual o tesis filosófica que justificara su razón de forma teórica o alguna doctrina escrita, es hasta la llegada de la Liga Comunista con Karl Marx y Engels al timón que tal hecho ocurre. Desde adentro de la Liga, Marx y Engels escribieron el “Manifiesto Comunista” que publicaron un año después en 1848, materializándose el manual que servirá de bandera para que el sistema socialista realice sus metamorfosis adaptándose a cada realidad cultural de los distintos pueblos del mundos donde esta maquinaria de muerte y destrucción intente ser aplicada a ritmo de “igualdad”.

El manifiesto se volvió desde entonces en un texto principal para los regímenes (Socialistas – Comunistas) sin que ambos términos sean contradictorios, los mismos serán utilizados de acuerdo al interés del demagogo o populista del nuevo mesías socialista que emerja en el momento histórico determinado. Sin embargo, según “Marx y la Revolución Permanente en Francia” de Bernard H. Moss, era en ese tiempo simplemente un “dudoso panfleto escrito para una pequeña secta” y no ganó mucha atención en lo inmediato.

El Manifiesto Comunista tuvo poco impacto al principio porque en 1848 la mayoría de las ideas que contenía no eran comunes entre los demócratas de la clase trabajadora. Ciertamente en Francia, dice Moss, aun cuando fue el instructivo que el sistema socialista necesitaba para la época y poder avanzar en sus metamorfosis sociales.

Sin embargo posteriormente fue ganando popularidad junto con el elevamiento de los perfiles de Karl Marx y Engels gracia a la maquinaria propagandista con que la izquierda ya contaba para la época, ya que proveía un panfleto corto y consolidado que reunía las enseñanzas a gente que no iba a poner el esfuerzo en leer los otros escritos de Marx y Engels, y así simplificar el verdadero mensaje que era la sublevación de las clases trabajadoras para que se encarnizaran en un falsa lucha de clase y abrieran el espacio para que el sistema socialista tomara el poder político que pudiéramos reducir a esta frase ¡Proletarios de todos los países, uníos!, en alemán: Proletarier aller Länder, vereinigt euch!, a veces reproducido como ¡Trabajadores del mundo, uníos!.

Otra parte principal que jugaron Marx y Engels, fue sus intentos de unificar los diferentes movimientos socialistas y comunistas de su época; algo intentado por primera vez en el Club de Trabajadores Alemanes y luego otra vez con éxito en sus roles en la Asociación Internacional de Trabajadores, también conocida como la Primera Internacional donde se deriva la Internacional Socialista refundada en 1923 como la Internacional Obrera y Socialista (IOS) y vuelta a reconstituir (en su actual forma) después de la Segunda Guerra Mundial en 1951. De la cual forma parte la gran mayoría de los partidos políticos de izquierda de la actualidad en Venezuela que se autodenominan como “oposición” y agrupados en la MUD.

El objetivo de este tipo de organizaciones Internacionales como actualmente lo es la Internacional Socialista fue porque Karl Marx y Engels querían unir a los varios movimientos socialistas y comunistas bajo una ideología común y establecieron una forma de comunismo que escarbaba en lo profundo de sus raíces, las ideas detrás de la Revolución Francesa. Marx y Engels pidieron fervientemente la destrucción de toda jerarquía que pudiera cuestionar su propia jerarquía totalitaria, y tal como en la Revolución Francesa apuntaron a la destrucción de la familia, la propiedad privada , la religión , el libre mercado, la libertad de prensa y el libre pensamiento. Todos los anteriores enemigo mortales de sistema Socialista Internacional.

Aunque el Manifiesto Comunista parece enarbolar altos conceptos como la “igualdad y la solidaridad”, promueve ideas que son desastrosas para la humanidad. El manifiesto declara que el “comunismo elimina las verdades eternas, elimina toda religión y toda moralidad y destruyendo la posibilidad del individuo de identificarse y desarrollarse como la unidad que es, haciéndolo creer a través de la educación socialista que solo es posible concebirse por intermedio del colectivo de las masas de entes sin conciencia ni control de su destino. En lugar de las virtudes y responsabilidades personales, el manifiesto quería un gobierno todopoderoso que destruyera por la fuerza toda estructura social y se ubicara como el poder único que forzara sobre los ciudadanos un nuevo sistema de ateísmo y lucha de clases, apagando como consecuencia de esto cualquier chispa de nazca de algún espíritu humano libertario.

Posteriormente Karl Marx y Engels escribieron en 1845 en “La Sagrada Familia” que el movimiento revolucionario que comenzó en 1789 en el Círculo Social… y que fue derrotado temporalmente con la conspiración de Babeuf, dio comienzo a la idea comunista, que el amigo de Babeuf, Buonarroti, reintrodujo en Francia luego de la Revolución de 1830. Esta idea desarrollada con consistencia es la idea del nuevo orden mundial que hoy en nuestra sociedad se manifiesta con mucha más fuerza.

En tan solo un siglo, este nuevo sistema según “El libro negro del comunismo”, sería responsable de la muerte de más de 100 millones de personas solo tomando como cifras conocidas sin agregar a esta suma todos los movimientos de izquierdas armados que sean manifestado en el mundo y que nunca llegaron a controlar el poder político , para tratar de no expandirnos tanto solo mencionaremos algunas que se constituyeron en Latinoamérica entre los cuales mencionamos algunos principales: Argentina, Montoneros, Ejército Revolucionario del Pueblo, Fuerzas Armadas Revolucionarias, Fuerzas Armadas Peronistas, Frente Argentino de Liberación, Uturuncos, Movimiento Nacionalista Tacuara, Comandos civiles Bolivia: Guerrilla de Ñancahuazú, Ejército Guerrillero Túpac Katari Colombia: Ejército de Liberación Nacional, Ejército Popular de Liberación, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Movimiento 19 de abril Costa Rica: La Familia Chile: Ejército de Liberación Nacional, Patria y Libertad, Frente Patriótico Manuel Rodríguez, Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Movimiento Juvenil Lautaro, Vanguardia Organizada del Pueblo Ecuador: Alfaro Vive ¡Carajo! El Salvador: Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional Guatemala: Fuerzas Armadas Rebeldes, Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca Honduras: Unificación Democrática México: Liga Comunista 23 de Septiembre, Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Ejército Popular Revolucionario, y Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente Nicaragua: Frente Sandinista de Liberación Nacional Paraguay: Ejército del Pueblo Paraguayo Perú: Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Ejército de Liberación Nacional, Frente de Izquierda Revolucionaria, MRTA, Sendero Luminoso Puerto Rico: Fuerzas Armadas de Liberación Nacional República Dominicana: Movimiento Revolucionario 14 de Junio Uruguay: Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros Venezuela: Fuerzas Armadas de Liberación Nacional. Todos igualmente responsables de un número importante de muertos en el siglo XX. Pudiésemos agregar al narcotráfico y los narcos-estados que en Colombia se manifestaron con mayor presencia con Pablo Escobar quien según su posición política era de izquierda, tendencia que fue ratificada por su brazo armado encabezado por Jhon Jairo Velásquez Vásquez alias “Popeye”.

Por lo que queda claro, que los crímenes del sistema socialista no han sido del todo recopilados y su ideología aún persiste. Exponer la historia y creencias de este movimiento que ha sido una fuente de tiranía y destrucción desde su surgimiento.

Ahora bien, ya entendido el origen y alcance criminal del sistema socialista, debemos ver cuando el mismo llega nuestro país y como es que para muchos ciudadanos Venezolanos aun en la actualidad solo pueden entender que el mismo es originado desde la llegada en el año de1.999 de Hugo Rafael Chávez, que luego de realizada su primera masacre en el golpe militar fallido del año 92 llega al poder político impulsado por la izquierda nacional y toda la maquinaria mediática con la que contaba en el país en el año 1998. Entendido este punto debemos resaltar que muchos desconocen que nuestra generación nació y creció en el sistema socialista, un modelo heredado donde la educación seria orientada al adoctrinamiento y entorno a un canto que decía “Adelante a luchar milicianos a la voz de la revolución”; nosotros fuimos asaltados por el comunismo de la mano de Rómulo Betancourt. El referido progenitor “de la democracia” a quien luego de mi despertar renombraré como “el padre de comunismo en Venezuela”. Ya que su vida demuestra que el político de izquierda fue un comunista férreo y admirador de las ideas marxistas, militando en el partido más radical de la izquierda comunista en Costa Rica y en una de las etapas más polémicas y menos documentadas de quien siempre dejó amplio registro de todas sus cartas y papeles, llega a afirmar: “Soy y seré comunista”. Un virus que nunca en su trayectoria política abandonó. En caso de duda, cualquier ciudadano quiera explorar por sí mismo al estudiar su vida, encontrará que jamás dejo de masificar y expandir por todo el territorio de nuestro país el mensaje del sistema socialista. Solo que se vio en la necesidad de realizar su metamorfosis típica como ya lo hemos visto en este tipo de personajes, y racionalizando por el político de izquierda la posición de los Estados Unidos en relación al comunismo, entendiendo para él, que la única forma de llegar al poder era ponerse el traje de social demócrata tal como lo hizo en Francia en su momento histórico Babeuf revolucionario de 1795 a 1799.

Para Rómulo Betancourt “el padre de comunismo en Venezuela” sus ideas para Costa Rica no son distintas a sus ideas para Venezuela, quizá porque se esté alejando a conciencia de que tenía que maquillar en el país su esencia política de la primera insurgencia o porque considere que conviene dejarla para mejor ocasión. Más lo primero que lo segundo, si juzgamos por las campañas del posgomecismo, destinadas a la creación del partido Acción Democrática y por su conducta cuando llega al poder en 1945 y en 1958. Estamos ante una evolución que no pueden apreciar las miradas que solo se regodean en un tramo de carreras ajustadas a los desafíos que los lugares y los tiempos que proponen sin cuya atención los políticos están condenados al fracaso y a la estupidez y entendiendo plenamente que para los socialistas el fin justifica los medios, pero lo que sí queda claro que nunca dejó sus ideas marxistas en el ejercicio del poder en Venezuela.

Ahora bien, en este punto debemos tratar en el personal que este artículo no se convierta en un ensayo, ya que su objetivo se desnaturalizaría, por lo que solo haremos mención de los eventos en que la izquierda consolido su posición en el país, al respecto el principal evento es el Pacto de Punto Fijo que a la fecha cumplen 62 años de la firma de un acuerdo de gobernabilidad de la izquierda nacional. Época signada por la exclusión y oscuridad firmado únicamente partidos políticos de la izquierda venezolana AD, Copei y URD, el 31 de octubre de 1958 en Caracas, pocos meses después del derrocamiento del general Marcos Pérez Jiménez.

Los firmantes del pacto, Rómulo Betancourt, Raúl Leoni y Gonzalo Barrios (AD), Jóvito Villalba, Ignacio Luis Arcaya y Manuel López Rivas (URD) y Rafael Caldera, Pedro del Corral y Lorenzo Fernández (Copei), acordaron el inicio de la nueva metamorfosis que debía tener el socialismo para que fuese asimilado por la sociedad Venezolana como el nuevo modelo político que duró 40 años y la repartición de los cargos del Gabinete Ejecutivo para los partidos firmantes.

El Partido Comunista de Venezuela (PCV), organización central que jugó un rol decisivo en el golpe de Estado contra el general Marcos Pérez Jiménez, fue excluido del pacto y execrado políticamente tal como lo hicieron los jacobinos con los girondinos en la revolución francesa, o los bolcheviques con lo mencheviques en la Revolución Rusa, sin derecho a réplica por manifestar intereses opuestos al momento histórico determinado dando lugar al primer fratricidio de la política nacional, en la fuerzas de izquierda hecho este que no impediría el avance del sistema socialista y su hegemonía fácilmente evidenciada al ver como se configuraría la nueva estructura del poder a la cual solo nos referiremos al método de “participación” desde el creación del Consejo Supremo Electoral el 11 de septiembre de 1946, a través del Congreso de la República de Venezuela, quien sancionó la Ley de Censo Electoral y de Elecciones. En ese entonces, el CNE era un Tribunal de Apelaciones de las decisiones emanadas de las Juntas Estadales y supervisaba el proceso de elecciones, no se permitió a ningún movimiento de derecha realizar su formal inscripción y aun cuando claramente demostramos la diferencia con el sistema socialista que existió con el partido comunista este logró ser reconocido por este órgano e incluso “participar” en eventos “electorales”. Este método de control de la izquierda nacional se mantiene hasta nuestros días con el Consejo Nacional Electoral donde el 100% de los partidos que pueden participar son de esta ideología, realizando un esquema donde es imposible que algunas de las tendencia políticas de derecha puedan participar en el sistema existiendo control total.

Para finalizar una vez demarcados los mecanismo utilizados por el sistema socialista desde su génesis concebida su etimología podemos decir que ya el enemigo al cual confrontamos está identificado, y en el caso Venezolano no se originó en el 1998 con la llegada del extinto Hugo Rafael Chávez Frías, sino que el mismo tiene en nuestro territorio una vida en su espectro político, un Arkhe, lenguaje que la filosofía clásica utilizaba para referirse literalmente al origen o principio, cuya trayectoria cuenta con 62 años.

Por lo que para poder enfrentarlo y asumiendo el pasamiento lógico y razonable que poseemos como ser humano utilizaremos como base el método dialectico cuyo padre fue Hegel y que el pasamiento marxista se adueñó. Nos iremos a sus propios enfoques filosóficos para llegar a una verdadera conclusión. En tal sentido si la dialéctica está basada en una determinada forma de pensar donde podemos reconocer la concepción espiritual de Hegel a este pensar se le ha llamado el pensar organológico. En efecto en la vida orgánica hay nacimiento de una tesis, dando lugar a un lado opuesto que sería la antítesis; lo que generaría una conclusión que sería la síntesis. Con estos fundamentos propios de los socialistas podemos concluir que desde la llegada de Hugo Rafael Chávez Frías su ideología política fue la del Socialismo del Siglo XXI que sería nuestra (tesis), representados por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y según este análisis dialéctico por lo que su contraparte o antítesis serían los partidos de la mal llamada “oposición” (MUD), todos como anteriormente quedó demostrado de ideología igualmente socialista e incluso la mayoría inscritos en la Internacional Socialista. Fundamentado en la lógica ¿Qué ocurre cuando confrontas al socialismo con más socialismo? ¿Cuál sería la síntesis de este choque? La respuesta es obvia. Solo podrá generar como única síntesis, siguiendo la dialéctica Hegeliana… más Socialismo, al cual obligatoriamente deberíamos definir en nuestro actual plano fenoménico de la realidad política Venezolana como el Sistema Único Socialista MUD-PSUV. Lo que nos demuestra de forma analítica que éste es el verdadero enemigo al cual confrontamos, regresando al pensamiento inicial que originó nuestro actual artículo “Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no temas el resultado de cien batallas”.

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