Opinión

Opinión: ¿Dónde andas rebeldía?, Por Iván Colmenares


Ahora que se formó el samplegorio con la irrespetuosa decisión de las autoridades caraqueñas, al eliminar el león como símbolo de la capital de la República, en esa intención primitiva de eliminar las raíces de los pueblos, amanecí como con ganas de cambiar esa frase del Himno Nacional de que seguimos el ejemplo que Caracas dio. Una élite corrupta destrozando un país y una diáspora opositora que no produce un debate y por quítame esta paja, se enredan en una cadena de insultos y descalificaciones, en lugar de convocar a a un encuentro, a buscar salidas, porque 22 años de desaciertos, ante una depredadora revolución, indican que algo están haciendo mal.
Basta recordar el 11 de abril. A pesar de la andanada comunicacional que distorsiona los hechos del 2002, la verdad sigue presente. Ante la majestuosa marcha a Miraflores, Chávez ordenó la aplicación del Plan Ávila, que era simplemente, dispersar a punta de bayoneta, a la multitud que pedía su renuncia. El Alto Mando Militar se negó. Y le solicitó la renuncia, que según Lucas Rincón Romero, embajador en Portugal, desde entonces, aceptó. En consecuencia, vacío de poder que debía llenarse constitucionalmente. El Vicepresidente Cabello, valientísimo, estaba escondido, por razones obvias. La Asamblea debía suplir la falta, pero Carmona Estanga y los “sabios” que le rodeaban, fabricaron un golpe de estado con un decreto que hasta el propio embajador norteamericano calificó de error. Hoy, una carta a Biden irrita, mientras el gringo le manda a Maduro, agentes para negociar petróleo. Ayer, a la propuesta de primarias para elegir un candidato presidencial.
Cada día me hago la pregunta que sirve de título. Nuestra historia está llena de momentos característicos de un pueblo bravo. Unos movimientos sin líderes, pero organizados, otras con expresiones como José Leonardo Chirinos, Andresote, en fin. Primero fueron los comuneros en 1781, que buscaban enfrentar al colonialismo, contra los altos impuestos decretados por el intendente en tiempos de la compañía Guipuzcoana. En nuestro Guanarito en 1797, unos 50 indígenas ataron y azotaron al Teniente de Justicia Manuel Farfán, en respuesta a los abusos y malos tratos de esta autoridad española. Ese mismo año, se organizaba el movimiento liderado por Gual y España. Luego vino Miranda, el Precursor, en 1806. Y muchos otros alzamientos que fueron abonando la semilla libertaria que llevamos en cada pecho, desde el momento de la creación cuando Dios nos dio el libre albedrío. Hasta que llegamos al 19 de abril hace 112 años, cuando un pueblo se da cita frente al Cabildo de Caracas y obliga al Gobernador Vicente Emparan a decir “yo tampoco quiero mando” y fue despachado a Santo Domingo.
De ahí en adelante comenzó la larga carrera de once años que culminó en Carabobo. Errores, caídas, derrotas, traiciones, pero Bolívar y Páez, junto a otros ilustres venezolanos nos condujeron a la libertad, con gobiernos signados por lo militar, que tuvo su Armagedón en esta revolución de pacotilla que destruyó a Venezuela. La paz inicial de la República en sus primeros 18 años se acabó con la tiranía Monagas. Después de gobiernos inestables, estalla la Guerra más insensata y cruel que haya tenido Venezuela, la Guerra Federal, iniciada por razones válidas como la crítica frente a la voraz ambición con los impuestos del centralismo, pero devenida en sucesión de asesinatos, violaciones y nuevamente, traiciones, dejándonos a un Guzmán Blanco que saqueó a la Nación. Vino Gómez, acabó con los caudillajes regionales, estableció la paz a fuerza de garrote y tortura y sin embargo, no faltaron los Gabaldón y los promotores de la invasión del Falke, entre muchos otros brotes. A su muerte, hubo un despertar democrático, que fue aplastado por Pérez Jiménez, pero aquí la gesta impulsada por AD y el PCV, con unas Fuerzas Armadas nacionalistas, dieron al traste con el dictador.
La Cuarta se convirtió en el período democrático, civilizador y progresista de toda la vida republicana. Llegó el Comandante, convertido en destructor, seguido por este nefasto período de Maduro, cubanos, militares, y mafias internacionales chinas, rusas, iraníes. Y también hubo reacciones frente a esta ignominia. Marchas, sanciones, ofensivas, protestas, abstenciones, consultas y participaciones electorales. Siempre hubo un no queremos ser como Cuba, pero por ese camino nos llevan como río por conuco.
Por eso, hoy 19 de abril, me pregunto ¿dónde andas rebeldía? Vuélvete a anidar en cada pecho venezolano y sacude el alma con esa frase de muera la opresión de nuestro Gloria al Bravo Pueblo.

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