Opinión

#Opinión: La Voz por el sociólogo Ender Arenas Barrios

De verdad es que, como yo no veo su programa y por supuesto no tengo la manía de  replicar “Con el Mazo Dando”, puedo decir con propiedad que yo no he extrañado la desaparición de Diosdado cabello del escenario político y mediático del país.

Pero, también es cierto, que hay gente que lo extraña, los suyos? No.  Yo creo que el chavismo de a pie, no tiene tiempo para verlo y tampoco tiene señal de TV, puesto que el gobierno se las quitó. Al contrario, estoy persuadido que quienes más ven el “Con el Mazo Dando”, el verdadero adefesio de la televisión venezolana, es gente de la oposición que son los que más replican los decires, los chismes del programa de Diosdado, porque en honor a la verdad ese programa nada tiene que envidiarle al “Gordo y la Flaca” o Soltando la Sopa o botando la sopa o tomando la sopa, vaya saber cómo es que finalmente se llama el bodrio mexicano que coloca Telemundo todas las mañanas.

Pero, en días pasados, Maduro puso al aire una voz que el presidente dijo que pertenecía al aparato fonador de Diosdado Cabello. De verdad es que la voz no se parecía  a la voz del fanfarrón del “Mazo”.

Casi sin haber hablado, creo que apenas había dicho “Hola mi pueblo” el presidente registro que habían unos “imbéciles y estúpidos” que le escribían en las redes que esa no era la voz de Cabello y enseguida justificó que el Covid altera los órganos y que el habla no se queda atrás.

Aquí, quiero pararme un poquito por varias cosas: primero, si es verdad que el Covid altera los órganos de todo el cuerpo y por eso es que la voz de Diosdado se parecía mas bien a la de un muchacho en edad púber, el asunto es entonces grave y el presidente no le ha hecho un favor a Cabello, porque es verdad, el Covid afecta los órganos de la respiración, de hecho, para producirse la voz humana entran en funcionamiento los órganos de respiración  pulmones, bronquios y tráquea, lo que los especialistas llaman cavidades infraglóticas; además, los órganos de fonación y resonancia: laringe, cuerdas vocales, esto es las cavidades glóticas y resonadores -nasal, bucal y faríngeo y los órganos de articulación: paladar, lengua, dientes, labios y glotis.

En resumen la voz se refiere «al sonido que el aire expelido de los pulmones produce al salir de la laringe, haciendo que vibren las cuerdas vocales»,

Así que si Diosdado presenta una voz tan distorsionada como la que se pudo escuchar en la llamada que le hizo Maduro, es porque el Covid de verdad ha hecho enorme daño a su aparato fonador y el hombre va a tener que someterse a tratamientos más severos.

Aunque en honor a la verdad esto de la voz es una puesta en escena, para que nos entretengamos en una nueva tontería y estemos discutiendo si los gallos que se le atravesaron a la supuesta voz de Diosdado son de él o de otro. Por lo demás hay que reconocer en favor de nosotros los imbéciles es que el fraseo y los giros que uso el soporte de la voz de Diosdado, es decir la persona portadora física de la voz, era la de una persona educada en Los Niños Cantores y no el educado en un cuartel.

Dos cosas más, para terminar, la primera tiene que ver con el término Imbécil, ya sabemos que el lugar en que se mueve el discurso presidencial es el lugar común, así que, no podíamos esperar otra cosa viniendo de maduro, el uso corriente de Imbécil remite a falto de inteligencia, debilidad mental, todo esto dicho de manera peyorativa y hacerlo sinónimo de gafo.

Alguien deslenguado pudiera pensar que el señor presidente se estaba autodefiniendo, pero no, no nos queremos meter en esas honduras, sabiendo que ese es el insulto preferido usado por Maduro para dirigirse a los que se le oponen, por ejemplo, Guaidó es imbécil, Duque es imbécil, Lenín Moreno es imbécil, todos los miembros de la Corte Suprema de Justicia de Cabo Verde son una cuerda de imbéciles.

El caso es que la acepción clásica de Imbécil  viene del latín imbecellis: im (con) y bauclus (bastón)  se usaba para denominar a aquellos que caminaban con bastón, a los débiles que necesitaban apoyo para poder andar. 

 Paradojas de  la política nuestras donde alguien pudiera pensar que ambas definiciones corresponden, lamentablemente, al mismo sujeto que las uso para insultar a aquellos que vienen oyendo la voz de Cabello desde hace 20 años y la de ayer parecía la voz de alguien que no rompe un plato y no de quien anda con un mazo dando golpes de ciego.

Porque en rigor, hasta el día de hoy y eso no cambiará al contrario Maduro ha necesitado varios bastones para apoyarse, sino que lo digan los cubanos, los rusos, los chinos, la Fanb, el ELN, la FARC, etc.

La otra cosa es el tuit que colocó Dios dado que dice lo siguiente: “Que feliz me siento, la fuerza de nuestro pueblo, puedo sentirla, recorre mi cuerpo y me sube la moral hasta las nubes, regresar de esta enfermedad, acompañado de las oraciones y el amor del pueblo no lo cambio por nada, tengan la certeza que nosotros venceremos.

 Y allí si tiene razón Maduro, el Covid altera los órganos. Sí señor, en esta ocasión, el Covid ha desbastado el cerebro  de Cabello, porque después de todo me pregunto de donde habrá sacado Cabello eso de que el pueblo anda loco de amor por él y sufriendo en carne viva sus quebrantos de salud. Delirios.

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