El lunes arrancó con fuerza en el llamado viejo continente. Además de las protestas de sectores de la clase trabajadora, siguen las acciones de lucha de la juventud. Los gobiernos responden con represión.
El mismo lunes tuvo lugar en Tirana, capital de Albania, la séptima protesta que comenzó con la Revuelta Estudiantil el 13 de octubre y derivó en una violenta represión policial que se encontró con la resistencia de los manifestantes.
La séptima protesta comenzó por la mañana con un aumento de las medidas de seguridad y controles policiales. En la plaza Skanderbeg, los agentes registraron las mochilas de varios jóvenes, mientras que los manifestantes se congregaron frente al Ministerio de Educación.
Allí la policía utilizó gases lacrimógenos y agua a presión para dispersar a los manifestantes y desalojarlos de la zona pero las protestas se dispersaron por distintas partes de la ciudad y los estudiantes respondieron con piedras y bombas molotov a las cargas de la Policía.
Antes del inicio de la concentración de hoy, el Primer Ministro Edi Rama también se pronunció, haciendo un llamamiento al «diálogo incondicional» y exigiendo «el rechazo a la violencia» y negó que fuera a renunciar, la principal demanda de los manifestantes.
Docentes alzados en Madrid
Los antidisturbios cargan contra los docentes en huelga que pedían a Ayuso que diera la cara Al terminar la concentración diaria ante la Consejería de Educación, unos 500 docentes en huelga fueron hasta el Palacio de Santoña (sede de la Cámara de Comercio), en el centro de Madrid, donde la presidenta de la Comunidad de Madrid, la derechista Isabel Díaz Ayuso, participaba en un foro de la mujer.
Los docentes rodearon la entrada al grito de “Ayuso da la cara” mientras una docena de agentes vigilaba el acceso. Llegaron después varias decenas de antidisturbios y, como los manifestantes se negaron a marcharse, cargaron hasta hacerlos retroceder varios metros.
Piquete improvisado ante la sede del Gobierno de Ayuso en Madrid. Tras la concentración en la Consejería, un grupo de trabajadoras de la educación ha improvisado un piquete ante la puerta de la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid. El motivo: la negativa de Ayuso y de su consejera a sentarse con el comité de huelga, al que siguen sin reconocer como interlocutor mientras solo aceptan hablar en la Mesa Sectorial sobre lo que ellos deciden.
Francia en toque de queda
Distintas organizaciones llaman a nueva jornada nacional del lucha para el sábado 24 Chalecos amarillos, estudiantes y otras organizaciones hay hecho públicos llamados a organizar una nueva jornada nacional de protestas, a la que llaman «ACTO II», para este sábado 24 de octubre.
Una de las páginas referenciada con los chalecos amarillos señala «¡Macron debe irse y dejar paso al pueblo! El sábado 17 de octubre, 800.000 personas salimos a las calles, rotondas, gasolineras, peajes, depósitos y refinerías: más de 1.700 acciones en toda Francia. Chalecos amarillos, estudiantes de secundaria, universitarios, agricultores, bomberos, obreros, profesores, personal sanitario, activistas climáticos, vecinos de barrios obreros, jubilados: un arcoíris de indignación se alzó para exigir al unísono democracia, dignidad y justicia».
«El pueblo francés merece ser finalmente tomado en cuenta, escuchado y atendido. No nos obligarán a regresar a casa. Ante la represión, nuestra mejor protección es nuestra unión y nuestra fuerza. Chalecos amarillos y la Generación Z, estudiantes de secundaria, estudiantes universitarios, agricultores, bomberos, trabajadores, maestros, cuidadores, activistas climáticos, residentes de los barrios, jubilados: ¡todos juntos!».
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este lunes que había pedido a los prefectos que «decretaran toques de queda» en distintas ciudades y localidades tras las enormes movilizaciones del sábado pasado que unieron la bronca de estudiantes, trabajadores y chalecos amarillos en las calles de todo el país.
El Gobierno de Macron viene respondiendo con una brutal represión que ya incluyó más de 8000 detenidos (la mayoría menores de edad), el uso de armas letales que provocaron mutilaciones en estudiantes de secundaria y la prohibición de manifestaciones o el cierre de escuelas, universidades y estaciones de tren y metro para evitar los bloqueos y también que los manifestantes lleguen al centro de París. Sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano. Más de 800.000 personas se movilizaron el sábado 17 en todo el país.
En un comunicado este domingo Macron no se había animado a decretar toques de queda y había echado la culpa de las movilizaciones a la izquierda, señalando que “los que rompieron algo deberán pagarlo (SIC)”.
La decisión de endurecer las medidas represivas, y desesperadas de parte del gobierno, llegaron este lunes de la mano del primer ministro, aunque nada indica que vayan a tener efecto considerando que la resistencia de los estudiantes y trabajadores ha venido desbordando a la policía una y otra vez.
NAM/Agencias
Recuerda seguirnos en nuestra CUENTA DE INSTAGRAM Y LA CUENTA DE WHATSAPP


Comment here