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“El teletrabajo puede generar o empeorar enfermedades ocupacionales”

Carlos Gabriel Lara B.

El teletrabajo es una modalidad que ha tenido auge en todo el mundo a consecuencia de la pandemia de la COVID-19. Esta práctica consiste en realizar actividades desde un lugar fuera de una empresa, utilizando las redes de telecomunicación para cumplir con las cargas laborales asignadas.

Bajo esta dinámica laboral, surgen o se intensifican diversas enfermedades ocupacionales definidas como estados patológicos causados por agentes físicos, químicos o biológicos, los cuales pueden ser contraídos a causa del trabajo.

Abril León Vásquez, licenciada en Fisioterapia, afirma que las patologías ocupacionales han aumentado en medio de esta nueva realidad que trajo la pandemia respecto al trabajo remoto.

“Sí ha habido un aumento debido a que existen sectores de la sociedad que no estaban acostumbrados al nivel de teletrabajo así como a las pausas, a tener descansos. Eran estilos de vidas totalmente rápidas, constantemente aceleradas y entonces la situación de la pandemia producto de la COVID-19 cambio esto totalmente”, aseguró.

Propensión

La fisioterapeuta cree que, debido al uso constante de las nuevas tecnologías de la comunicación e información, surgen las malas posturas y anomalías corporales.

“Antes de que la pandemia llegara a nuestras vidas y la cambiara al 100 %, desde hace muchísimos años, según los estudios, las patologías ocupacionales cada día iban en aumento porque con el tiempo se ha trabajado mucho más desde la computadora, desde los sistemas de comunicación, se trabaja mucho más con el teléfono. Había un grupo en la sociedad que ya estaba acostumbrado a este estilo de trabajo y tenían o conocían normas o reglas de higiene postural mientras que otro sector de la sociedad no, y en ellos es donde las patologías han sido más evidentes”, argumentó.

Al mismo tiempo, la especialista menciona las enfermedades ocupaciones más comunes que se presentan con el teletrabajo.

“Entre las más comunes se encuentran todas las mialgias. Desde una lumbalgia, epicondilitis o epitrocleítis conocidas como el codo de tenista y el codo de golfista respectivamente, así como el síndrome del túnel carpiano. Cuando el paciente te dice que tiene un fuerte dolor de cabeza, pudiera ser un problema en su cervical, estar asociado a una cifosis bastante pronunciada o también a un desajuste a nivel escapular. Todos estos factores posturales o factores de fábrica aumentan con condiciones laborales no adecuadas. Es como una bomba de tiempo”, consideró.

Asimismo, explica cómo estas enfermedades frecuentes inciden en otros diagnósticos.

“He tenido pacientes que sufren de bruxismo en las noches. Resulta que toda la musculatura masetera de la articulación temporomandibular se ve afectada durante la noche. En las mañanas estas personas trabajan en unos espacios totalmente incomodos y ese bruxismo que estuvo reproducido en la noche se va reflejando también en la mañana como conducta aprendida. Es un ciclo vicioso de nunca acabar. Esto es por la cantidad de estrés y ansiedad que genera el trabajo en medio de ambientes inadecuados”, detalló.

Prevención

Por otra parte, León Vásquez considera la importancia de la higiene postural para prevenir lesiones durante el desarrollo de las actividades laborales.

“La higiene postural es un conjunto de normas que busca el mejor control del cuerpo en quietud y en movimiento a fin de evitar lesiones. Esta se adapta dependiendo del desarrollo y la función del ser humano. Por ejemplo, la higiene postural de un odontólogo no es la misma que la de una secretaria. La de un atleta élite no es igual a la de una mamá ama de casa. Todos cumplen roles  fundamentales en la sociedad pero el caso de cada quien tiene una higiene postural diferente. Lo que sí tienen en común es que todos buscan la prevención de lesiones y evitar dañar un factor articular importantísimo en nuestro cuerpo que es la columna vertebral porque es el centro de nuestro cuerpo”, expuso.

Agregó que el control y desarrollo de la higiene postural está adaptado a cualquier tipo de cuerpo, morfología y actividad, por lo cual el especialista crea un programa de importancia y prevención de lesiones para cualquier persona.

También, la experta ofrece algunas recomendaciones para las personas que se dedican al trabajo remoto a fin de disminuir riesgos.

“Si la persona que está realizando teletrabajo desde su hogar y durante la práctica tiene molestias en hombros, cuello, codos, muñecas, tiene que acudir a un fisioterapeuta o terapeuta ocupacional para que se le pueda diseñar, a través de una buena evaluación, técnicas, métodos y programas para que realice ejercicios de pausa activa durante sus horas laborales y así ese índice de molestias pueda disminuir”, puntualizó.

Además, alega que el movimiento es esencial y que hacer una pausa básica puede ayudar.

“Si no tengo las posibilidades de acudir a un especialista, se puede ir ganando tiempo y espacio haciendo movimientos; levantándose, dando unas vueltas o hacer pequeños círculos alrededor del escritorio, caminar por el pasillo de la casa si el trabajo es desde el hogar, ir al baño, tomar agua.  Estos son movimientos necesarios que ayudan a la columna vertebral, y desde lo psicológico, la persona se siente más confortable porque se está haciendo una pausa”, aseveró la especialista.

La profesional en Fisioterapia reconoce el valor de establecer espacios idóneos para llevar a cabo el teletrabajo.

“Siempre hay que tener conciencia del espacio donde estoy trabajando. Buscar la comodidad, debo saber qué tipo de situaciones o ambientes perjudican. Por ejemplo, puedo tener un escritorio muy lindo o una silla ecléctica pero quizás no es cómoda, o si el espacio no es el más adecuado en donde está el monitor, la computadora y el mouse, también si considero que mi cama es más suave y es más cómoda para poder trabajar con la laptop”, precisó.

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