#NoticiaOpinión

«Cajón de Sastre» No graban  historias ,viven historias, la esencia del periodismo. Entrevista a Nacho Lagos. Por José Luis Ortiz Güell

Hay productores que construyen programas desde un despacho. Y luego está Nacho Lagos, que construye humanidad desde el frío polar, las salas de redacción en guerra y los platós donde los animales son los terapeutas. Con más de 20 años a sus espaldas cubriendo conflictos y Cumbres Internacionales, este granadino, alma máter de Lapa Creativa, podía haberse quedado en el éxito. Pero cuando la mayoría busca la comodidad, él se fue al Ártico con ocho adolescentes que vencieron al cáncer. Cuando otros ven una simple mascota, él ve una herramienta para curar la soledad en ‘Patas Arriba’. Hoy, no hablamos de audiencias. Hablamos de la huella. De su huella. Y de por qué, para él, la televisión sigue siendo el mejor vehículo para mirarnos por dentro.

1- Nacho, has visto la guerra en Irak y has abrazado a niños en el Polo Norte. ¿Hay algún punto en común entre cubrir un conflicto y producir un programa como ‘Desafío Ártico’?

Aunque parezcan mundos opuestos, en ambos casos estás trabajando con la verdad. En una guerra ves al ser humano en su límite más duro, en el Ártico lo ves en su capacidad de superación. Pero en ambos hay algo en común: la necesidad de contar lo que pasa sin maquillaje ni filtros. Al final, todo va de lo mismo: de mirar a los ojos y no apartar la cámara

2-En  otra entrevista mencionabas que lo más valioso es el cariño de los compañeros. ¿Eso es lo que te impulsó a lanzarte con Lapa Creativa, a ser más libre para contar tus propias historias?

Totalmente. Llega un momento en el que entiendes que la libertad creativa no es un capricho, es una responsabilidad. Yo he tenido la suerte de trabajar con gente increíble, y ese cariño del que hablo es real, te sostiene y te empuja. Lapa Creativa nace de esa necesidad: de rodearte de gente que no solo hace tele, sino que cree en lo que hace.

3-Háblame de esa «comunidad de ideas». En ‘Patas Arriba’ no solo muestran perros graciosos. Hablan de terapia, de soledad, de compromiso. ¿Cómo se convence a una cadena para apostar por ese enfoque tan humano?

No se trata de convencer… sino de contagiar e ilusionar. Cuando crees de verdad en una historia, se nota. Patas Arriba podría haber sido un programa de entretenimiento más, pe-ro nosotros queríamos ir más allá. Los animales no son solo mascotas, son compañeros de vida. Y cuando llevas eso a una cadena, con honestidad, con ejemplos y testimonios reales… es difícil no querer sumarte a este proyecto.

4-Háblame de ti fuera del set. Ese hombre que ha corrido tanto, que ha estado en primera línea… ¿cómo es su día a día? ¿Qué echa de menos cuando está inmerso en un proyecto?

Vivo constantemente creando e imaginando próximos formatos de televisión. En mi tiempo libre, disfruto mucho de las cosas sencillas: mi gente, mi tierra, caminar sin prisa y mis perritas. Después de tanto ruido, necesitas desconectar. Cuando estoy metido en un proyecto, lo que más echo de menos es precisamente eso: parar. Porque este oficio te atrapa, te exige estar siempre pensando en lo siguiente. Y a veces hay que recordarse que vivir también es parte del trabajo.

5- Hablando de vida, hace unos meses reapareció Fernando Díaz de la Guardia con ‘Imbatibles’ tras su parálisis facial. Estuviste detrás. ¿Qué se siente al producir no una idea, sino la resiliencia de un amigo?

Fue muy especial. Porque ahí no estás produciendo un formato, estás acompañando a una persona. Y cuando esa persona es un amigo, todo se multiplica. Ver a Fernando levantarse en Imbatibles, enfrentarse a su propia historia y convertirla en algo que ayuda a otros… eso te reconcilia con la profesión. Ahí entiendes para qué sirve de verdad este mundo.

6- ¿Crees que la inteligencia artificial, que estáis implementando, podrá algún día imitar esa «herida real», esa emoción genuina?

La inteligencia artificial puede ayudarnos mucho y lo está haciendo. Pero hay algo que no se puede programar: la herida. La emoción real nace de haber vivido, de haber estado ahí. La IA puede imitar estructuras, tonos, incluso gestos… pero la verdad tiene un peso que solo lo humano puede sostener. Otra cosa es que la usemos bien, como herramienta, no como sustituto.

7- Mirando hacia adelante, ¿qué te quita el sueño? ¿Qué historia, de las que aún no has podido contar, te persigue para que la saques de Lapa Creativa?

Me quitan el sueño las historias que todavía no tienen voz. Las que están ahí, esperando a que alguien se atreva a mirarlas de frente. Así nacieron Patas Arriba, Imbatibles y Valientes, la iniciativa en contra del bullying que lideramos junto a Pedro García Aguado. Hay muchos proyectos en la cabeza, pero siempre vuelvo a lo mismo: historias que importen.

8-Para terminar, una pregunta para el Nacho del futuro: Si dentro de 20 años alguien busca tu legado, ¿qué esperas que encuentre en Lapa Creativa?

Ojalá encuentren coherencia y pasión por esta profesión y por ayudar a las personas. No perfección, ni grandes cifras. Que cada proyecto tenga un sentido y que se note que detrás hubo un equipo que creyó en lo que hacía. Y que, de alguna manera, ayudamos a que alguien se sintiera menos solo, o más fuerte, o más entendido.

9-¿Qué supone para tí y para la productora recibir un Premio Europa Multicultural?:
Supone, sobre todo, una responsabilidad. Los premios están muy bien, claro, porque reconocen el trabajo y te dicen que vas por el buen camino, pero en nuestro caso lo sentimos más como un recordatorio que como una meta. Que alguien entienda que lo que hacemos tiene un impacto, que ayuda a transformar aunque sea un poco la mirada de la gente… eso es lo importante.
Para Lapa Creativa es también un respaldo a una forma de hacer las cosas: apostar por historias con alma, para ayudar a transformar el mundo. En un momento en el que todo va tan rápido y a veces tan superficial, que esto se valore tiene mucho sentido para todo el equipo.
Y a nivel personal, lo vivo con mucha humildad. Porque detrás de cada proyecto hay muchas personas, muchas historias que nos han dejado entrar en sus vidas. Este premio no es solo nuestro, es de todos ellos.

Guardo mi libreta de notas y con un silencio cómplice en la habitación,  como si las palabras de Nacho aún flotaran en el aire. Ha hablado de guerra, de hielo, de perros que curan y de amigos que se levantan. Fuera, la ciudad sigue su ruido. Aquí, dentro, solo queda la calma de quien sabe que ha sido testigo de algo auténtico. Antes de despedirse, una última mirada atrás.

10-Nacho, después de todo lo que has compartido, de tanto correr, producir, sentir y contar… ¿Qué es lo más valiente que has hecho en esta profesión?

Sin duda apostar por las historias que creía, aunque no fueran las más fáciles ni sencillas de vender. Y, sobre todo, seguir sintiendo, como en las maratones de las que soy aficionado. Porque en esta profesión es muy fácil endurecerse. Y para mí, lo valiente ha sido no perder eso.

Nos levantamos. El apretón de manos de Nacho es firme, cálido. Huele a tierra mojada, a hogar, a esas pequeñas cosas que dice echar de menos. Mientras sale por la puerta, pienso en su respuesta. En esa valentía silenciosa de no acostumbrarse.

Lapa Creativa, su criatura, no es solo una productora. Es la trinchera desde la que Nacho Lagos libra su particular batalla: la de recordarnos que, en un mundo saturado de ruido y píxeles, lo único que merece la pena ser contado es lo que nos hace más humanos.

Y mientras existan personas así, dispuestas a congelarse por una historia, a dar voz a los que no la tienen o a levantarse junto a un amigo caído, la televisión, la buena, la que deja huella, tendrá futuro.

Porque como él dice, y como hemos comprobado hoy, el mejor contenido no se escribe con inteligencia artificial. Se escribe con vida. Con la vida de gente como Nacho, que lleva veinte años demostrando que, al final, querer es poder… y sentir, es el único modo de contar.

Recuerda seguirnos en nuestra CUENTA  DE  WHATSAPP

Comment here