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Descubren Socio secreto: Filtración revela riquezas de una orden religiosa manchada por un escándalo sexual

El aviso de desalojo en la puerta de Carlos Lomena en los apartamentos Axis at One Pine. CHARLES TRAINOR JR. MIAMI HERALD

En enero, Carlos Lomena, un camionero de Plantation que perdió su empleo durante la pandemia, rogó a un juez que impidiera que su casero lo desalojara. Lomena, de 37 años, esperaba conseguir un trato justo en los tribunales. Había emigrado de Venezuela después de la preparatoria con la sensación de que Estados Unidos tenía un sistema legal más justo.

En una carta dirigida al juez floridano, se refirió a la reciente prórroga de la moratoria nacional sobre desahucios durante el brote de coronavirus y pidió más tiempo para pagar su alquiler atrasado. “No tengo un lugar adonde ir”, escribió Lomena, “ni el dinero para mudarme a otro apartamento”. Su casero —una compañía tenedora formada por empresas de bienes raíces de Miami y Iowa— no se dejó conmover por sus súplicas.

La empresa presionó al tribunal para que lo desalojara y, a principios de febrero, el juez falló que Lomena no había presentado el formulario correcto para evitar su desalojo. A los pocos días, en pleno apogeo de la pandemia, la Policía de Broward colocó en su puerta un gran aviso en gruesas letras rojas en el que se ordenaba a Lomena que desalojara la vivienda en el complejo Axis at One Pine en un plazo de 24 horas o sería arrestado por invasión.

El edificio de Lomena forma parte de un número cada vez mayor de complejos de apartamentos y viviendas unifamiliares propiedad de grandes empresas inmobiliarias que, en algunos casos, poseen miles de propiedades en todo el país y usan fondos de inversionistas de todo el mundo.

Un conjunto de documentos filtrados, revisados por el International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ) y 150 medios de comunicación aliados, muestran que el edificio de Lomena tenía unos inversionistas inusuales y controversiales: fideicomisos extraterritoriales con cientos de millones de dólares de los Legionarios de Cristo, una orden católica deshonrada por un escándalo de pedofilia internacional.

Los registros confidenciales muestran que los fideicomisos se convirtieron en un socio secreto en la estructura de propiedad del complejo de apartamentos de Lomena, trabajando con el propietario para invertir $2 millones en el complejo en 2015. Los fideicomisos invirtieron millones más en otros edificios residenciales modestos en la Florida, Texas, Iowa, Indiana e Illinois.

Operativos de alto perfil de los Legionarios de Cristo comenzaron a establecer discretamente uno de un trío de fideicomisos neozelandeses diseñados para depositar el dinero de los Legionarios poco después que el Vaticano anunció en 2010 que confiscaría las operaciones de la problemática orden y lanzaría una nueva investigación, según los registros filtrados. Dos de estos fideicomisos, formados poco después, movieron en secreto millones de dólares por todo el mundo.

Esto incluyó más de $14 millones canalizados en inversiones en complejos de apartamentos que Pensam Capital, la firma propietaria del edificio de Lomena, estaba adquiriendo en todo Estados Unidos. En comentarios a ICIJ, Pensam dijo que no ha recibido información que indique que recibió inversiones de los Legionarios.

Estos dos fideicomisos llegarían a tener casi $300 millones en activos dedicados a los Legionarios de Cristo, según los registros filtrados, en un momento en el que las víctimas de abusos sexuales por parte de sus sacerdotes buscaban una compensación económica de la orden a través de demandas y de una comisión supervisada por el Vaticano.

En respuesta a las preguntas sobre si los Legionarios revelaron los fideicomisos al Vaticano, la orden le dijo al ICIJ que “los institutos religiosos no tienen la obligación de enviar información detallada al Vaticano sobre sus decisiones financieras internas o su organización”. En declaraciones al ICIJ, los Legionarios reconocieron que habían creado uno de los tres fideicomisos, pero se distanciaron de los otros dos, que contenían la mayoría de los fondos designados para los Legionarios.

La orden dijo que no tenía conocimiento de las operaciones de los otros dos fideicomisos. Los dos fideicomisos fueron financiados por vástagos de una prominente familia industrial de México, entre los que se encuentra el padre Luis Garza Medina, uno de los principales dirigentes de los Legionarios. Un vocero que respondió a las preguntas del ICIJ sobre el padre Garza dijo que este no tiene control sobre los fideicomisos.

Carlos Lomena frente a los apartamentos Axis at One Pine en Plantation, de los que fue desalojado. Charles Trainor Jr. CTRAINOR@MIAMIHERALD.COM

Una revisión de los documentos filtrados por el ICIJ muestra profundas conexiones con la orden en los tres fideicomisos, que comparten el mismo domicilio en Nueva Zelanda y tienen los mismos fideicomisarios administrándolos.

El vocero de Garza declaró que los fideicomisos secretos eran estrictamente caritativos y estaban dedicados al apoyo de sacerdotes ancianos y otras causas católicas, y que los fideicomisos solo han hecho distribuciones caritativas. Los documentos filtrados forman parte de los Pandora Papers, los millones de archivos secretos que constituyen el núcleo de una investigación mundial realizada por el ICIJ y sus socios de medios, entre ellos el Miami Herald, la BBC, el Washington Post, L’Espresso de Italia, El País de España y las publicaciones mexicanas Quinto Elemento Lab y Proceso.

Los registros relacionados con los Legionarios de Cristo proceden de Asiaciti Trust, un proveedor de servicios corporativos con sede en Singapur que ayudó a administrar los fideicomisos neozelandeses. La colección contiene grandes cantidades de datos sobre varios inversores ricos que utilizaron entidades extraterritoriales para canalizar dinero hacia el sector inmobiliario. Forman parte de una clase creciente de inversores internacionales en empresas inmobiliarias que a menudo utilizan tácticas de mano dura para maximizar la tasa de rendimiento de las propiedades ocupadas por inquilinos de ingresos bajos y medios.

Docenas de inquilinos actuales y anteriores de los edificios propiedad de Pensam entrevistados para este reportaje describieron problemas con sus unidades, incluyendo inundaciones, hongos y moho, electrodomésticos averiados y ascensores peligrosos. Pensam se asocia habitualmente con BH Management Services, con sede en Iowa, que se encarga de la administración diaria de sus edificios. Una revisión de más de 100 casos judiciales en la Florida demostró que los administradores de propiedades añadían fuertes penalizaciones a los pagos atrasados de el alquiler y buscaban el desalojo rápido de los inquilinos que no podían pagar el alquiler.

Los inquilinos dijeron que el servicio de atención al cliente era difícil de contactar y que los avisos de desalojo parecían ser una herramienta para manipular a los inquilinos. En un comunicado, BH Management dijo que coordina el cobro de alquileres“bajo el estricto cumplimiento de los contratos de alquiler y de la ley, incluida la orden de los CDC sobre desalojos”. Los altos rendimientos que las empresas financieras prometen a sus acaudalados inversores conducen inevitablemente a exprimir a los inquilinos vulnerables, según Jim Baker, director ejecutivo del Private Equity Stakeholder Project, una organización sin ánimo de lucro que supervisa a las empresas de capital privado y a otros grandes inversores. “Este es el problema de la creciente desigualdad de la riqueza mundial cristalizado en una industria”, dijo Baker. En 2013, Pensam y BH Management desalojaron a Collette Northrop y a sus hijos de un apartamento en Dunedin, Florida, después de que la familia dejara de pagar $895, según registros judiciales.

Apenas unos meses antes, los fideicomisos que guardan dinero para los Legionarios de Cristo habían invertido secretamente al menos $1 millón para la compra del complejo de apartamentos por parte de Pensam. Northrop dijo que la familia se mudó a un motel y que sus hijos se cambiaron a una nueva escuela secundaria. “En ese momento no teníamos hogar”, dijo Northrop. “Los niños preguntaron: ‘¿Cómo vamos a decirle a la gente que vivimos en un hotel? Todo esto es devastador para una familia”.

‘LOS MILLONARIOS DE CRISTO’

En 1941, un carismático sacerdote mexicano llamado Marcial Maciel fundó los Legionarios de Cristo, una orden católica que llegaría a ser conocida por su intensa dedicación a cortejar a los mecenas ricos.

Algunos llegaron a llamar a la orden de Maciel “los millonarios de Cristo”. A lo largo de seis décadas, creció un culto a la personalidad en torno al fundador del grupo. A los miembros de la orden se les enseñó que Maciel era un “santo viviente”. Su creación creció y se convirtió en una fuerza global al cultivar vínculos con funcionarios del Vaticano, católicos muy ricos y luminarias republicanas conservadoras en Estados Unidos. Maciel se convirtió en “el mayor recaudador de fondos de la iglesia moderna”; y “su mayor criminal”, según Jason Berry, un reportero de investigación que profundizó en los Legionarios y su líder.

A principios de 1997, Berry y un reportero del Hartford Courant escribieron un artículo de primera plana que exponía las décadas de depredación sexual de Maciel, informando que nueve hombres se habían presentado para acusarle de haber abusado sexualmente de ellos cuando eran niños o jóvenes que se preparaban para ser sacerdotes. Antes de que se publicara el artículo, reportó Berry más tarde, uno de los confidentes de Maciel, el reverendo Luis Garza, “viajó a las casas de los Legionarios en varios países para advertir del próximo artículo, afirmando que estaría basado en mentiras y diciendo a los Legionarios … que no leyeran el reportaje si veían una copia”. En 2006, después de estar plagado durante años de acusaciones contra el fundador de los Legionarios, el Vaticano investigó cerca de 100 acusaciones de abuso contra Maciel y lo retiró del ministerio con la orden de que adoptara una “vida de oración y penitencia”.

Cuando Maciel murió en 2008, el escándalo no murió con él. Las revelaciones de que había engendrado varios hijos con diferentes mujeres atrajeron más atención negativa hacia los Legionarios de Cristo. La orden era vista cada vez más como un lastre para el Vaticano.

El fallecido sacerdote mexicano Marcial Maciel es abrazado por el difunto Papa Juan Pablo II en una ceremonia el 3 de enero de 1991. Maciel, quien murió en 2008, fue acusado de pederastia en serie. MARIA DIPAOLA/WWW.CUARTOSCURO.COM/MCT

En medio del continuo escrutinio, gran parte del liderazgo de la orden pasó a manos de Garza, conocido como arquitecto de sus complejas finanzas. Garza procedía de la familia que ha controlado el conglomerado mexicano Alfa durante décadas. Garza se unió a los Legionarios después de graduarse de la Universidad de Stanford, y rápidamente ascendió hasta convertirse en uno de los lugartenientes de mayor confianza de Maciel. El 1 de mayo de 2010, el Vaticano anunció que tomaría el control de las operaciones de los Legionarios, la acción más drástica de la Iglesia contra una orden católica durante el escándalo mundial de abusos.

El Vaticano examinaría las finanzas de la orden y los posibles delitos sexuales y establecería una comisión para compensar a sus víctimas. Al mes siguiente, uno de los hijos de Maciel presentó una demanda contra los Legionarios, alegando que la orden había permitido a sabiendas que Maciel abusara de él y de otros niños. En julio de 2010 —dos días antes de que el funcionario designado por el Vaticano tomara las riendas de la reforma de la Legión—, Luis Garza ayudó discretamente a establecer el primero de los tres fideicomisos secretos en Nueva Zelanda que guardarían dinero para los Legionarios.

El Vaticano no respondió directamente a las preguntas sobre los fideicomisos, pero dijo que su esfuerzo por reformar la orden se centró principalmente en cuestiones relacionadas con su fundador y su estructura. Durante su investigación, el Vaticano pareció estar operando en la creencia de que la orden tenía poco dinero. El supervisor vaticano de los Legionarios, el cardenal Valasio De Paolis, escribió en septiembre de 2011 que la situación financiera de la orden era “grave y desafiante” y que algunas víctimas pedían “sumas enormes que la orden no puede permitirse en absoluto”, según un libro de 2014 del periodista italiano Gianluigi Nuzzi basado en registros filtrados de abusos sexuales del Vaticano.

En la época en que se crearon los fideicomisos, Nueva Zelanda era un destino popular para las personas que buscaban ocultar dinero en el extranjero utilizando fideicomisos. Los fideicomisos que contenían dinero para la Legión mantenían cuatro cuentas bancarias suizas, incluida una en un banco con sede en Ginebra, el Lombard Odier, que el Departamento de Justicia de Estados Unidos descubrió más tarde que había ayudado a clientes estadounidenses a ocultar activos de las autoridades fiscales de Estados Unidos. La hermana de Garza, Roberta Garza, que dejó la rama laica de los Legionarios después de la preparatoria, dijo al ICIJ que, históricamente, la orden utilizó estructuras extraterritoriales para desviar el dinero religioso y de caridad a fines más egoístas, incluyendo el estilo de vida lujoso de Maciel, sus hijos secretos y sus hábitos de drogas.

“Gran parte de su dinero era mantenido fuera de los Legionarios por sus financistas, por personas con poder notarial que son completamente fieles a la orden”, dijo Roberta Garza. “Así que nunca lo van a encontrar”. “No sabemos en qué se basa Roberta Garza para hacer sus afirmaciones”, dijo en respuesta el padre Aaron Smith, vocero de los Legionarios. “No hemos encontrado ninguna prueba del uso de estructuras extraterritoriales para desviar dinero religioso y caritativo de la Congregación para financiar lo que sabemos de la doble vida de Maciel”. Mientras los fideicomisos neozelandeses creaban silenciosamente sus carteras de inversión, los Legionarios de Cristo se enfrentaba a amenazas legales en múltiples frentes.

En un litigio civil que comenzó en 2011, Luis Garza y otros miembros de la Legión fueron acusados de estafar a una anciana católica: $60 millones en donaciones de caridad a la orden.

Según The Associated Press, Garza fue uno de los líderes de los Legionarios responsables de distribuir el dinero de los fideicomisos de la mujer, aunque no era un acusado en el caso. La Legión dijo entonces que no influyó indebidamente en la viuda. El caso fue desestimado posteriormente por un juez de Rhode Island que dijo que la sobrina de la mujer no tenía capacidad para demandar.

La Policía de Milán abrió una investigación penal en 2013 sobre si altos clérigos de los Legionarios ofrecieron un soborno para inducir a una víctima italiana de abusos sexuales a retractarse del testimonio que había dado a los fiscales. Cuatro miembros de la orden fueron acusados de intento de extorsión y obstrucción a la justicia. El caso está pendiente. El propio Garza fue acusado de pederastia en una demanda de 2016 que atrajo la atención de los medios, pero fue retirada en 2019.

En ese momento, un portavoz de los Legionarios dijo que Garza “niega categóricamente su participación en este o cualquier otro abuso”. La propia investigación interna de la orden exculpó a Garza. En mayo, los abogados de la presunta víctima dijeron a L’Espresso, socio del ICIJ en Italia, que están explorando la forma de volver a presentar la demanda. En noviembre de 2017, L’Espresso publicó una investigación sobre una parte de las finanzas extraterritoriales de los Legionarios de Cristo, revelando que $300 millones se habían movido a través de una empresa propiedad de la orden en las Bermudas más de una década antes.

Aunque los fideicomisos neozelandeses estaban activos cuando esta información se hizo pública, seguían siendo un secreto bien guardado. Respondiendo en 2017 a las revelaciones de sus actividades financieras en Bermudas y otros paraísos fiscales, la orden declaró que “no es propietaria de empresas extraterritoriales, ni posee recursos en empresas extraterritoriales”. La orden describió las cuentas en paraísos fiscales como una reliquia del pasado reinado de Maciel. En febrero de 2020, el Papa Francisco dijo a los Legionarios de Cristo que la orden había sido manchada por el culto a la personalidad que rodeaba a su fundador, e, incluso después de una década de mayor supervisión por parte del Vaticano, la orden aún no estaba totalmente reformada.

‘PROYECTOS ESPIRITUALES’

Pensam Capital forma parte de una oleada de nuevas empresas de inversión que han invertido miles de millones de dólares en el mercado inmobiliario mundial tras la crisis financiera de 2008, una tendencia que ha suscitado el temor de que el sector financiero tome el control de la vivienda. En 2017, un documento de investigación respaldado por Naciones Unidas advirtió que el “papel creciente y el dominio sin precedentes de los mercados financieros y las empresas en el sector de la vivienda” estaban contribuyendo al aumento de la pobreza, los desalojos y la falta de vivienda en todo el mundo.

En su página web, Pensam Capital presume haber invertido más de $3,500 millones en propiedades de alquiler desde 2009, y anuncia, entre sus servicios, “inversiones directas” en bienes inmuebles. Mientras el escándalo se arremolinaba en torno a los Legionarios de Cristo, los activos de dos de los fideicomisos neozelandeses se trasladaron por todo el mundo y a varias propiedades de alquiler en Estados Unidos. A través de Pensam Capital, los fideicomisos invirtieron en al menos ocho complejos de apartamentos en la Florida, Texas, Indiana, Illinois y Iowa.

En los documentos filtrados y obtenidos por el ICIJ, Pensam fijó su objetivo de rentabilidad en alrededor del 15 por ciento anual sobre sus propiedades de alquiler, un rendimiento que superaría cómodamente los rendimientos normales del mercado de valores. Los fideicomisos hicieron docenas de otras inversiones, incluyendo participaciones en una cadena de centros de rehabilitación, una empresa de dispositivos médicos con sede en Texas y una empresa mexicana de suplementos nutricionales. La estructura que utilizaron los fideicomisos para realizar las inversiones parece estar diseñada tanto para mantener el secreto como para permitir a los Legionarios de Cristo distanciarse legalmente de los grandes almacenamientos de dinero.

“Los fideicomisos permiten disfrutar de las cosas cuando es el momento adecuado, pero no tienen los inconvenientes de ser técnicamente dueños del dinero”, dijo al ICIJ Andrés Knobel, un investigador de la Tax Justice Network, que ha estudiado ampliamente los fideicomisos. “Sobre papel, pueden decir: ‘No tengo nada que ver con esto’”. Los fideicomisos neozelandeses no estaban obligados a hacer declaraciones públicas que los vincularan a los líderes de los Legionarios de Cristo.

Los documentos filtrados de Asiaciti de 2004 a 2017 describen a Nueva Zelanda como un país que “ofrece las ventajas de una jurisdicción extraterritorial establecida” sin el estigma de un paraíso fiscal conocido. Los documentos afirman que los fideicomisos neozelandeses no tienen que registrarse en ninguna entidad gubernamental de Nueva Zelanda y que son ideales para quienes buscan proteger sus activos de acreedores y recaudadores de impuestos. (En 2017, después de que los compañeros de reportaje del ICIJ revelaran que Nueva Zelanda es un destino popular para que los ricos oculten sus activos, el país reforzó su regulación de los fideicomisos.)

Para llevar a cabo las inversiones en Estados Unidos, los fideicomisos neozelandeses utilizaron una empresa fantasma de Delaware llamada Lowndes Holdings Inc. Los archivos públicos de Lowndes no contienen ningún rastro de su relación con los fideicomisos o los Legionarios de Cristo. Los Legionarios de Cristo y sus dirigentes no estaban sometidos a ninguna sanción ni estaban implicados en ningún proceso penal en Estados Unidos. Pero las inversiones siguen sugiriendo lo fácil que es invertir millones de dólares en el sector inmobiliario de Estados Unidos manteniendo un perfil bajo. Los expertos culpan a la laxitud de la normativa federal de permitir el secretismo que hace que la inversión inmobiliaria en Estados Unidos sea atractiva para quienes buscan ocultar dinero.

Pensam dijo en un comunicado que “se apega a un programa integral de cumplimiento de ‘conozca a su cliente’ cuando analiza si acepta un nuevo inversor o continúa una relación con un inversor existente”. Dijo que “no recibió, ni ha recibido, ninguna información que llevara a Pensam a creer que alguno de sus inversores ha sido o es actualmente gobernado o gestionado por los Legionarios de Cristo”.

En sus comentarios al ICIJ, los Legionarios de Cristo reconocieron que habían creado uno de los tres fideicomisos —el Retirement and Medical Charitable Trust— para recibir donaciones que financiaran la vida de sacerdotes ancianos. Los Legionarios de Cristo dijeron que no tenían conocimiento de las operaciones ni de las condiciones de los dos fideicomisos que guardan la mayor parte del dinero: AlfaOmega Trust y Salus Trust. Estos dos fideicomisos tienen cientos de millones en activos dedicados al Retirement and Medical Charitable Trust.

Los dos fideicomisos fueron financiados por separado por Garza y dos de sus hermanos, y un portavoz dijo que los Garza no tienen control sobre los fideicomisos. Un portavoz de los Legionarios de Cristo dijo que sería erróneo “atribuir cualquier decisión, inversión o actividad” de los dos fideicomisos a la orden. Pero el portavoz reconoció que los Legionarios de Cristo a veces solicitaban “donaciones” a los dos fideicomisos, “que son libres de conceder o denegar estas solicitudes”.

Sin embargo, una revisión de numerosos registros filtrados muestra que los tres fideicomisos están ampliamente vinculados a los niveles más altos de los Legionarios de Cristo. Destacados funcionarios de la orden ayudan a gobernar los tres fideicomisos. Los tres fideicomisos tienen los mismos domicilios, los mismos fideicomisarios, son administrados por la misma empresa fiduciaria y tienen cuentas en los mismos bancos suizos.

Un agente financiero de los Legionarios de Cristo llamado Alejandro Páez Aragón es el “protector” de los fideicomisos AlfaOmega y Salus, una posición que le da una amplia influencia sobre los fideicomisos. En la época en que se crearon los fideicomisos, Páez Aragón era el director del principal vehículo de inversión privada de la orden, el Grupo Integer. Páez Aragón también es cuñado de Luis Garza.

En un memorando filtrado de 2016, un abogado fiscalista neozelandés que analizaba los tres fideicomisos calificó a los fideicomisos AlfaOmega y Salus como “esencialmente conductos para el Retirement and Medical Charitable Trust. Los administradores de los fideicomisos esperaban que se calificaran como puramente “caritativos o religiosos” a efectos de obtener los beneficios del tratado fiscal de Nueva Zelanda con Estados Unidos. Pero el memorando del abogado advertía que los fideicomisos AlfaOmega y Salus no tenían “ninguna prohibición expresa de nombrar beneficiarios no benéficos”.

El abogado recomendó restringir los fideicomisos a fines estrictamente benéficos, eliminando la posibilidad de que determinadas personas se convirtieran en beneficiarios. No está claro si este cambio llegó a realizarse. En declaraciones al ICIJ, un vocero de los fideicomisos AlfaOmega y Salus dijo que los fideicomisos estaban destinados a “ayudar a sacerdotes ancianos y personas consagradas, así como a apoyar proyectos sociales, caritativos y espirituales basados en las enseñanzas católicas”.

Las donaciones caritativas para los miembros ancianos incluyen “la financiación de los gastos de subsistencia, como el alojamiento, la alimentación y las necesidades médicas”, dijo el vocero, y añadió que los fideicomisos habían abierto cuentas bancarias en Suiza porque “la industria financiera de ese país está muy avanzada y permite una arquitectura de inversión abierta, donde los bancos tienen acceso a muchos productos financieros y tienen la competencia para entenderlos y recomendarlos”.

Un vocero de los fideicomisos dijo que estos se formaron en Nueva Zelanda porque el país es “profesional, confiable, cooperativo y serio”, y añadió que los fideicomisos permanecieron allí después de las nuevas regulaciones para “aprovechar las leyes legales y de transparencia más estrictas del país en lugar de mudarse a un país con leyes menos estrictas”.

El portavoz dijo que los fideicomisos pueden cambiar sus destinatarios en cualquier momento. En una presentación sin fecha al Servicio de Rentas Internas (IRS) obtenida por el ICIJ, el Retirement and Medical Charitable Trust reclama una exención fiscal como organización puramente benéfica o religiosa. Un vocero que respondió a las preguntas hechas a Garza dijo que “los fideicomisos han proporcionado un promedio de $1.0 millones anuales para proporcionar alimentos, vivienda y atención médica a un gran número de sacerdotes, monjas y personas consagradas jubiladas y de edad avanzada”.

‘VIVIR UNA PESADILLA’

A principios de septiembre de 2015, los fideicomisos neozelandeses utilizaron a Lowndes Holdings para invertir $2 millones en el complejo donde viviría Carlos Lomena en Plantation, Florida. Según su página web, Pensam añadiría valor a su inversión mejorando los exteriores de los apartamentos, cambiando la jardinería y realizando otras mejoras.

Pensam dijo al ICIJ que había invertido millones en renovaciones del complejo. El complejo era legalmente propiedad de un holding llamado PBH Plantation LLC, un aparente guiño a la asociación entre Pensam Capital y BH Management.

El ICIJ visitó los edificios a finales de junio, justo después de que Pensam supuestamente vendiera el complejo por $46 millones a una empresa de gestión inmobiliaria con sede en Miami. Las fachadas de los edificios de cuatro plantas son atractivas, con modernas barandillas de cristal en los balcones de los apartamentos y colores terrosos que combinan bien con el paisaje tropical. Más allá de las fachadas, los pasillos exteriores muestran signos de daños por el agua y el moho cubre las puertas de los apartamentos.

En la puerta de un antiguo residente que fue expulsado en mayo se veía un gran aviso de desalojo. Los inquilinos que alquilaban en PBH Plantation dijeron que la administración se apresuró a imponerles dolorosas multas por retraso. “Si te pasas tres días del día del pago del alquiler, te cobran $100 de retraso.

Si te pasas tres días más después de eso, recibes una carta en la que se habla de desalojo”, dijo un antiguo inquilino de PBH Plantation, que abandonó el complejo de apartamentos debido a un aumento del alquiler y que pidió permanecer en el anonimato. Earl Walker, un inquilino del complejo Plantation, dijo que PBH Plantation tardó meses en solucionar los daños causados por el agua y las fugas en su unidad, pero se apresuró a castigarlo cuando pagó la alquiler un poco más allá del periodo de gracia de tres días. “Tuve una fuga aquí, y tardaron meses en venir a arreglar esto. Pero me he retrasado un par de horas, y así se aferran a lo que dicen”, dijo Walker sobre la multa por retraso. “Eso no es justo”.

Mariya Vazhelyuk, madre de dos hijos, dijo que su apartamento del tercer piso ha tenido muchas filtraciones durante las tormentas y que sus hijos desarrollaron problemas respiratorios durante sus primeros meses allí, una reacción, según ella, al moho. Dijo que varios meses antes de que Pensam vendiera el edificio, la puerta de un ascensor se cerró sobre una carriola con uno de sus hijos dentro. El niño resultó ileso, dijo, pero la carriola quedó atrapada entre las puertas.

Según los registros públicos, los inspectores del Condado Broward encontraron 40 infracciones relacionadas con los tres ascensores del complejo entre febrero de 2018 y abril de 2021, incluyendo permisos caducados, mecanismos averiados para evitar que las puertas de los ascensores se abran entre los pisos, teléfonos y alarmas de emergencia averiados y extintores caducados.

En agosto de 2019, la ciudad de Plantation emitió una multa por “moho excesivo” en las escaleras y pasillos de todo el complejo, así como una “molestia de olor” por la basura. Varios antiguos inquilinos de los edificios propiedad de Pensam se quejaron de los costos judiciales y otras tasas asociadas a los procedimientos de desalojo. Una presentación de demanda de desalojo de 2017 de uno de los complejos de apartamentos de Pensam en Florida, por ejemplo, mostró que el administrador de la propiedad de la empresa cobró a un inquilino, que debía $1,960 en alquileres atrasados, otros $662 en honorarios de abogados y costos judiciales, $203 en cargos por retraso y unos $175 en “otros cargos”, lo que llevó el total a $3,000.02. Este edificio también era supervisado por BH Management.

“Estas empresas consideran que los cargos por demora y las tasas judiciales son una forma importante de aumentar sus ingresos”, dijo al ICIJ Shamus Roller, director ejecutivo del National Housing Law Project. “Este proceso está destinado a extraer la mayor cantidad de dinero de los inquilinos más pobres”.

Lo que más le molesta a Lomena de su calvario fue la falta de voluntad de PBH Plantation para trabajar con él, incluso durante la moratoria de desahucios. En su carta de enero al juez, Lomena señalaba que acababa de empezar en un nuevo empleo, aunque todavía no había recibido su primer pago. El proceso de desalojo se prolongó durante semanas, durante las cuales Lomena vendió casi todos sus muebles en Facebook Marketplace, para poder marcharse con poco tiempo de antelación si perdía el caso. “Lo vendí todo”, dice Lomena. “Estar allí era como vivir una pesadilla”.

Carlos Lomena ha batallado desde que fue desalojado de los apartamentos Axis at One Pine en Plantation. Dice que tuvo que vender la mayoría de sus pertenencias. Charles Trainor Jr. CTRAINOR@MIAMIHERALD.COM Un portavoz de BH Management Services dijo que es “responsable de coordinar el cobro del alquiler a los inquilinos, lo que hacemos bajo el estricto cumplimiento de los contratos de arrendamiento y de la ley, incluida la orden de los CDC sobre desalojos durante la pandemia de COVID-19”.

Lomena había llamado a abogados para que lo ayudaran, pero ninguno le ofrecía una tarifa que pudiera pagar. Así que intentó luchar contra el caso solo. Como no había presentado el formulario federal de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) necesario para la protección contra el desalojo –solo había invocado la moratoria de los CDC en su carta al tribunal–, el juez aprobó el desalojo el 4 de febrero. En una declaración al ICIJ, Pensam dijo que BH Management se “comprometió a no desalojar a ningún residente por falta de pago del alquiler cuando se presentara una declaración válida de los CDC”.

Pensam dijo que “las tarifas de retraso y los honorarios legales se establecen en cada contrato de arrendamiento” y “son consistentes con los estándares de la industria, y cumplen con las leyes federales, estatales y locales”. Una semana después de la sentencia del juez, Lomena llegó a casa y se encontró con dos avisos de desalojo de la policía en la puerta de su casa. Lomena se apresuró a encontrar un lugar donde vivir, y rentó una habitación por $700 al mes en la casa de una anciana.

Lomena dijo que su nueva casera le permite utilizar la cocina solo los domingos, cuando cocina la comida para el resto de la semana. Dijo que llegó a un acuerdo con PBH Plantation para saldar su deuda —una mezcla de alquileres, tasas de retraso, honorarios de abogados y otros cargos— en cuotas de unos $300 al mes.

Lomena dijo que espera volver a mudarse a su propio apartamento, pero le preocupa que ningún casero lo acepte debido a su desalojo, una de las principales consecuencias a largo plazo del desalojo, según los activistas de la vivienda. “No siento que pueda mantenerme a flote aquí”, dijo Lomena. “Quiero seguir adelante, ahorrar algo de dinero y ser feliz”. Mathieu Tourliere, Andrea Cárdenas, Georgina Zerega, Leo Sisti, Mike Hudson, Dean Starkman, Kathryn Kranhold, Margot Gibbs, Brenda Medina, Agustín Armendáriz y Emilia Díaz-Struck del ICIJ contribuyeron a este reportaje.

The Pandora Papers es una colaboración global entre el Miami Herald y el International Consortium of Investigative Journalists, una organización sin ánimo de lucro. Si te gusta este tipo de periodismo, haz una donación al ICIJ para apoyarlo.

Fuente: ElNuevoHerald.com

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