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Espíritu Santo de Dios. Su Perfecta Voluntad y El Arrebatamiento (Última Parte V), Por José Cándido Viloria

LINAJE ESCOGIDO: OVEJAS DE SU PRADO

No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no {fuera así,} os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, {allí} estés también vosotros. Juan 14: 1,3. Pero inmediatamente después de la tribulación de esos días, EL SOL SE OSCURECERÁ, LA LUNA NO DARÁ SU LUZ, LAS ESTRELLAS CAERÁN del cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas. Mateo 24:29.

Que el Dios, Todopoderoso nos ilumine, y permita su benevolencia, a fin de que me conceda el discernimiento perfecto y necesario, para hilvanar esta última parte sobre el Espíritu Santo de Dios, su Perfecta Voluntad y el Arrebatamiento de la Iglesia, para su honra y Gloria, que sirva además como ofrenda, como sacrificio agradable al Señor, sea pues, grato perfume a mi Señor Rey de reyes, a quien me he sometido bajo su conducción y voluntad, como su siervo redimido. Aleluya. La perfecta voluntad de Dios para sus hijos es de bienestar, comunión, intimidad y santidad permanente, es hacer la voluntad del Dios Viviente, nuestra Voluntad, porque Dios, hace como quiere, cuando y donde quiere; debo traer a colación a Tres hombres usados por nuestro Dios, para sus propósitos y fines, nótese en el detalle de Dios, que hace como quiere, observen, les traigo a Moisés, Josué y a Elías, hay un común en los tres, un mismo objetivo, donde Dios usó distintos instrumentos, en cada uno de ellos, para que se cumpliese el mismo Objetivo, me refiero a pasar en medio de las aguas en seco; en Moisés utilizó la vara o cayado, y el mar obedeció y se abrió, para pasar a los Judíos, Rumbo a la Tierra Prometida; luego con Josué, Utilizó los Pies de los Levitas, con el Arca del Pacto, y las aguas del Jordán se abrieron en dos, y pasaron los Judíos a Canaán en busca de Jericó; luego  a Elías le separó la Aguas del Jordán con su Manto, para que él y Elíseo lo cruzaran, luego rescatado por los carros de fuego en arrebatamiento, hacia la Vida Eterna, aleluya; ello significa que nuestro Dios nos tiene identificados a todos y nos conoce desde antes del nacimiento del Mundo, y sabe bien qué es lo que le conviene a cada uno de sus hijos, nos ama a todos, pero él no tiene predilecia por ninguno, lo que también implica, que a cada uno nos Dio Dones y prodigios, que no son competencia uno entre otros, de allí, el porqué NUESTRO DIOS, ABORRECE A LOS ENVIDIOSOS, que no se dedican a trabajar sus propios dones; si no que por el Contrario se dedicar a vivir de las espaldas del buen siervo, que es propio de quienes no tienen temor a nuestro Dios. Del reino de los cielos, le voy a traer a sus vistas el Salmos 40, sobre Alabanza por la liberación divina; voluntad de Dios, que textualmente Dice: Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña firme, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová. Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira. Observen cuan perfecta es la Voluntad de Nuestro Dios, mira cuanta es su misericordia, el se inclina ante nosotros para oír nuestros clamores, nos escucha, no oye, el clama a mí y yo responderé, no es un invento, NO, es una Promesa de nuestro Dios; el no, nos quiere ver Preocupados, desesperados, el nos quiere ver paz, livianos, por ello nos dice vengan a mi todos los que están cargados; a quienes somos cristianos nos saco del foso de las preocupación, del lodo cenagoso, que es el mundo, nos ha puesto en roca firme, ha enderezado nuestros pasos y colocó cántico nuevo en nuestros labios, es decir criatura nueva somos para la honra y Gloria de Dios, su voluntad es que seamos renovados en una nueva vida, alejada de la maldad, en la que el mundo nos mantiene, es su voluntad que cambiemos la vida de maldad y pecado por una vida de rectitud, Justicia y Integridad y alabanza al Dios Todopoderoso; lo que redunda en que no importa que el mundo nos juzgue, porque tenemos la gracia del Dios Viviente, seremos juzgados por el mundo; pero no condenados por nuestro Dios.   

Ahora, veamos cómo nos hemos distorsionado de la Voluntad de Dios; es allí donde Satanás padre de la Mentira, que el Señor lo reprenda, le ha imprimido ritmo al pecado, que ha cegado a los hombres y mujeres, para mantenerlos en tinieblas, en la oscuridad de sus maldades, así que la persona que no ha sido salvada, por la gracia de Dios, ve la vida de acuerdo con una perspectiva falsa en su propia carne, llena de tentaciones, concupiscencias, fornicaciones, delitos y oscurantismo. En tanto que los hombres y mujeres cristianos, que han nacido de nuevo, nueva criatura somos, ven la vida definida, con sentido, como algo planeado desde lo alto y con propósito para cada uno; Sus ojos han sido abiertos a la verdad espiritual. De allí el desarrollo de Lucas 4: 18. El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;  A predicar el año agradable del Señor. Sermón del Cristo Redentor proclamando la voluntad del Espíritu. El evangelio de Cristo nos ayuda a ver nuestra necesidad y nuestra impotencia, y luego nos muestra la gracia redentora que Dios, ha puesto al alcance de todo hombre y mujer. En la Biblia, somos llamados “hijos de la luz y del día” (1 Tesalonicenses 5:5), porque Dios quiso compartir sus misterios y secretos con nosotros. Ya no estamos en tinieblas y sabemos de dónde venimos, sabemos por qué estamos aquí y sabemos adónde vamos. En Efesios 1:9-10 nos enteramos de uno de los misterios de Dios que Él ha revelado. “Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad conforme al buen propósito que de antemano estableció en Cristo, para llevarlo a cabo cuando se cumpliera el tiempo: reunir en él todas las cosas, tanto las del cielo como las de la tierra”. Es la voluntad de Dios que en algún momento en el futuro, tal vez muy pronto, estemos todos juntos con Él. ¿Y cuál es la voluntad de Dios para nosotros hoy? A lo largo de las edades ha sido el deseo del corazón de hombres y mujeres devotos conocer y seguir la voluntad de Dios cada día. David dijo: “Enséñame a hacer tu voluntad” (Salmos 143:10). ¿Está usted dispuesto a hacer la voluntad de Dios? Somos exhortados a buscar la voluntad del Señor. En Efesios 5:17 leemos: “Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál sea la voluntad del Señor”. Conocer la voluntad de Dios es la sabiduría más elevada. Jesús dijo: “El que esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios reconocerá si mi enseñanza proviene de Dios” (Juan 7:17). Vivir en el centro de la voluntad de Dios elimina toda la falsedad de la religión y pone el sello de la verdadera sinceridad sobre nuestro servicio a Dios. Como dice la Biblia: “No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios” (Efesios 6:6). Usted debería desear la voluntad de Dios para su vida más que nada en el mundo. Usted puede tener paz en su corazón con pocas cosas si se encuentra en la voluntad de Dios; pero puede ser infeliz con muchas cosas si está fuera de su voluntad. Usted puede tener gozo en la oscuridad si se encuentra en la voluntad de Dios, pero puede ser un desdichado con riquezas y fama si está fuera de su voluntad. Usted puede ser feliz en el sufrimiento, si se encuentra en la voluntad de Dios, pero puede tener agonía con buena salud, si está fuera de su voluntad.Usted puede estar contento en la pobreza, si se encuentra en la voluntad de Dios; pero puede ser desdichado en la riqueza, si está fuera de su voluntad. Usted puede estar en calma y en paz en medio de la persecución, siempre que se encuentre en la voluntad de Dios; pero puede ser una persona infeliz y derrotada en medio de las aclamaciones si está fuera de su voluntad. Toda la vida gira alrededor de esta bisagra divina: la voluntad de Dios. Así que es sumamente importante que descubramos su plan para nuestra vida. Aleluya, Dios tiene el Control de nuestras Vidas.

Ahora bien, Tengamos una buena relación con Dios; porque la Biblia revela, que Dios tiene un plan para cada vida, para cada hombre y mujer; de allí que si, vivimos en una comunión constante con Él, nos dirigirá y guiará en el cumplimiento de este plan. Algunos de nosotros nos conformamos con mucho menos que lo mejor de Dios; sin embargo, si usted ha sustituido lo mejor por lo bueno, no desespere. Donde se encuentre en este momento, entregue su vida incondicionalmente a Dios, Él aún puede convertirla en algo bello, hermosa, gloriosa, que sea una honra para su nombre. Tengamos muy en cuenta y en mente lúcida, que la voluntad de Dios, es revelada solo a los creyentes que hemos nacido de nuevo; el Manual de vida, La Biblia dice, que “Seamos transformados; Así podremos comprobar cuál es la perfecta voluntad de Dios; cual es, buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:2). DIOS NO REVELA SU PLAN A TRAVÉS DE ADIVINOS, HECHICEROS, BRUJOS, ORÁCULOS O MAGOS. Su voluntad está reservada para quienes han confiado en Cristo para la salvación. Comparte sus secretos solo con los que han sido redimidos y transformados. Usted no puede conocer la voluntad de Dios para su vida a menos que acuda primero a la cruz, confiese que es un pecador y reciba Cristo como Señor y Salvador. Si desea el plan perfecto que Dios tiene para su vida, tendrá que pasar por el Calvario para obtenerlo, hay que pagar el precio, hay que ir al desierto. Solo a través de Cristo podemos tener una buena relación con Dios y conocer su plan para nuestra vida. La Biblia nos dice ¿Cómo nos revela Dios su plan? Primero, la voluntad de Dios es revelada a través de la Biblia. Isaías dijo: “Consulten en el libro del Señor y lean” (Isaías 34:16). Tal vez se pregunte lo que significa “Antiguo Testamento” y “Nuevo Testamento”. En un testamento, una persona expresa su voluntad. Un testamento es nulo e inválido si no está escrito. En el Nuevo Testamento tenemos un testamento de Dios por escrito. Ha perdurado durante siglos. Nunca ha sido revocado. Sigue siendo válido hoy. 1. Es la voluntad de Dios que vivamos por encima del pecado. “La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa” (1 Tesalonicenses 4:3-4). No es la voluntad de Dios que los creyentes “se sometan nuevamente al yugo de esclavitud” (Gálatas 5:1). Si decimos que moramos en él, también debemos “vivir como él vivió” (1 Juan 2:6). 2. Es su voluntad que tengamos corazones agradecidos. “Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18). ¡En una era de quejas, lamentos y murmuraciones, es muy fácil caer en un patrón de desagradecimiento! Dios desea que tengamos corazones agradecidos. 3. Es la voluntad de Dios que andemos rectamente. “Porque ésta es la voluntad de Dios: que, practicando el bien, hagan callar la ignorancia de los insensatos” (1 Pedro 2:15). El mundo no puede refutar a los que andan rectamente y “practican el bien” en el Señor. El mayor y más convincente argumento para la fe cristiana es una vida transformada. 4. Es la voluntad de Dios escuchar nuestras oraciones. “Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye” (1 Juan 5:14). 5. Es la voluntad de Dios que los cristianos se amen. “Queridos hermanos, armémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce” (1 Juan 4:7). La mayor evidencia de que Cristo está morando en su corazón es que usted ame a los hijos de Dios. Por ello nos dejo al consolador, su Santo Espíritu, del cual somos templo y morada.

Para conocer la voluntad de Dios, debemos sumergirnos en la Palabra de Dios escrita, saturar nuestras mentes con ella, orando que el ESPÍRITU SANTO nos transforme a través de la renovación de nuestras mentes, para que el resultado sea lo que es bueno, agradable y perfecto – la voluntad de Dios es derramar su Santo Espíritu, sobre cada una de nosotros mediante su palabra; Que el amor sea el principio que prevalezca en su vida. Esta es la voluntad de Dios.  “El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan” (2 Pedro 3:9). Si usted desea conocer la voluntad de Dios, aparte un tiempo especial cada día para leer la Biblia. Léala en actitud de oración, con regularidad, medite en ella y Dios lo guiará hacia su bendita voluntad. ¡Hay una guía, la voluntad de Dios es revelada a través del Santo Espíritu de Dios. Cuando Cristo ascendió a la gloria, envió a la tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo, para morar en el corazón de los discípulos. Jesús prometió: “Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir” (Juan 16:13). ES EL ESPÍRITU SANTO QUIEN REVELA LA VOLUNTAD DE DIOS A SUS HIJOS QUE CREEN: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios” (Romanos 8:14). La iglesia primitiva dependía del Espíritu Santo, para que les revelara la voluntad de Dios. Por ejemplo, leemos afirmaciones como ésta: “Atravesaron la región de Frigia y Galacia, ya que el Espíritu Santo les había impedido que predicaran La Palabra en la provincia de Asia. Cuando llegaron cerca de Misia, intentaron pasar a Bitinia, pero el Espíritu de Dios, no se lo permitió” (Hechos 16:6-7). Y, en Hechos 13:2, “el Espíritu Santo dijo: ‘Apártenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado’”. La voluntad de Dios, se revela a través de una conciencia transformada. “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:2). Escuche a su conciencia Cuando nos convertimos a Cristo, nuestra conciencia se hace sensible al Espíritu Santo de Dios. Esto es lo que quiere significar la Biblia cuando dice: “Deben guardar, con una conciencia limpia, las grandes verdades de la fe” (1 Timoteo 3:9).Cuando la conciencia está pervertida y cauterizada por el pecado, no es confiable. Pero cuando nacemos de Dios, nuestra conciencia pecaminosa es purificada; nuestros corazones pueden percibir entonces la voluntad de Dios. Para la conciencia transformada, hay cosas que en su momento parecían correctas y ahora parecen incorrectas; hay cosas que parecían necias y ahora, sabias; y cosas que parecían aburridas ahora disfrutamos con el mayor deleite. Las “cosas viejas” pasarán, y “todas”—incluyendo la conciencia—serán “hechas nuevas” (2 Corintios 5:17. Mientras que nuestra conciencia natural buscaba las cosas que nos gratificaban, nuestra conciencia redimida buscará las cosas que son agradables a Dios. Solo los que tienen una conciencia transformada pueden conocer el misterio de la voluntad de Dios. La voluntad de Dios, se revela a través de las circunstancias. La Biblia dice: “Ahora bien, sabemos que Dios, dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito” (Romanos 8:28). Dios tiene un plan para usted, para la vida de cada cristiano. Cada circunstancia, cada giro del destino, es para el bien de usted. Obra conjuntamente para hacerlo completo a usted. El plan de Dios para usted está siendo perfeccionado. Todas las cosas obran juntas para el bien de usted y la gloria de Él. No permita que las circunstancias lo aflijan. Más bien, busque que la voluntad de Dios para su vida se revele en y a través de esas circunstancias. La voluntad de Dios, se revela a través de la oración. La Biblia dice: “Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el Espíritu Santo de Dios, intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios” (Romanos 8:27). Discierna en oración y entenderás Cuando se habla de la voluntad de Dios, muchas personas consideran tres aspectos diferentes de la misma en la Biblia. El primer aspecto se conoce como la voluntad decretal, soberana, u oculta de Dios. Esta es la voluntad «definitiva» de Dios. Esta faceta de la voluntad de Dios viene del reconocimiento de la soberanía de Dios y los demás aspectos de la naturaleza de Dios. Esta expresión de la voluntad de Dios se centra en el hecho de que Dios soberanamente ordena todo lo que sucede. En otras palabras, no hay nada que sucede es que fuera de la voluntad soberana de Dios. Este aspecto de la voluntad de Dios se ve en los versículos como Efesios 1:11, donde leemos que Dios es el «que hace todas las cosas según el designio de su voluntad», y Job 42:2, » Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.» Este punto de vista de la voluntad de Dios se basa en el hecho de que, porque Dios es soberano, su voluntad no puede ser frustrada. No ocurre nada que sea más allá de su control. 1 Corintios 15:50-52, Y esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni lo que se corrompe hereda lo incorruptible. He aquí, os digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Seremos transformados para qué?; ES LA PERFECTA VOLUNTAD DEL DIOS TODOPODEROSO, que vivamos con él, una vida eterna, lo que implica transformación y cambio; en este ultimo aparte vamos a PONER EL ÉNFASIS EN EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA: vayamos entonces a: 1 Tesalonicenses 4:17 para comprender el alcance de la trasformación que todo buen Cristiano requiere: Entonces nosotros, los que estemos vivos {y} que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre. 1 Tesalonicenses 4:16 Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero Mateo 24,29, pero inmediatamente después de la tribulación de esos días, EL SOL SE OSCURECERÁ, LA LUNA NO DARÁ SU LUZ, LAS ESTRELLAS CAERÁN del cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas. Esta teoría sostiene que los verdaderos cristianos serán arrebatados antes, en medio de o después de la Tribulación, dependiendo de la verdadera conversión a la fe. Tomen nota de lo que significa la VERDADERA CONVERSIÓN A LA FE. Por lo tanto, el rapto de un creyente se determina por el tiempo de su conversión, DEL VERDADERO ARREPENTIMIENTO, durante la Tribulación. LA PALABRA “ARREBATAMIENTO” O EL TÉRMINO, viene de una palabra latina que significa «llevar, quitar o un arrebato». Sin embargo, el concepto del arrebatamiento es claramente enseñado en la Escritura. El arrebatamiento de la iglesia es el evento en el cual Dios “quita” a los creyentes de la tierra para dar paso a Su justo juicio que será derramado sobre la tierra durante el período de la tribulación. El arrebatamiento se describe primeramente en 1 Tesalonicenses 4:13-18 y 1 Corintios 15:50-54. Dios resucitará a todos los creyentes que han muerto, dándoles cuerpos glorificados, y después partiendo de la tierra con aquellos creyentes que estén aún vivos, a quienes también les serán dados cuerpos glorificados. “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:16-17). Por Ello el arrebatamiento implicará una transformación instantánea de nuestros cuerpos para adaptarnos para la eternidad. A la vida eterna, que Dios tiene como promesa para todos aquellos nos sometamos a su voluntad. «Sabemos que cuando él (Cristo) se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es» (1 Juan 3:2). El arrebatamiento se debe distinguir de la segunda venida. En el arrebatamiento, el Señor viene «en las nubes» para encontrarnos «en el aire» (1 Tesalonicenses 4:17). En la segunda venida, el Señor desciende hasta la tierra para pararse en el Monte de los Olivos, resultando en un gran terremoto seguido de una derrota de los enemigos de Dios (Zacarías 14:3-4). LA DOCTRINA DEL RAPTO NO FUE ENSEÑADA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO, POR LO QUE PABLO LA LLAMA UN «MISTERIO» AHORA REVELADO.

De allí que es EL APÓSTOL PABLO, POR EL SOPLO DEL ESPÍRITU SANTO DE DIOS, quien encaminó la escritura sobre el rapto o Arrebatamiento de la Iglesia: He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados» (1 Corintios 15:51-52). El arrebatamiento es el glorioso evento que todos debemos anhelar. Entonces finalmente estaremos libres de pecado, y estaremos para siempre en la presencia de Dios. Existe mucho debate sobre el significado y alcance del arrebatamiento. Esta no es la intención de Dios. Más bien, el arrebatamiento debe ser una doctrina consoladora llena de esperanza; Dios quiere que al considerar el arrebatamiento “nos animemos unos a otros con estas palabras” (1 Tesalonicenses 4:18). Pablo les habla sobre tres cosas que sucederán una detrás de la otra durante el fin. Primero, Jesús descenderá y se anunciará su venida. Apocalipsis 1:7 dice que «todos lo verán con sus propios ojos». Segundo, los muertos en Cristo resucitarán. Y en tercer lugar, los hijos de Dios que aun estén vivos serán arrebatados y se reunirán con el Señor en el aire. Vemos, pues, que la iglesia primitiva ya tenía la seguridad de que Jesús vendría a buscar (a arrebatar) a su pueblo y vivían esperando ese momento. Sabían que no importaba si estaban muertos o vivos cuando esto sucediera. Si habían rendido sus vidas a Jesús aceptándolo como Salvador, pasarían la eternidad con él. Mateo 24:30-31 La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. Y al sonido de la gran trompeta mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo. (Mateo 24:30-31). El capítulo 24 de Mateo menciona diferentes señales sobre el fin del mundo. Jesús sabía que se acercaba al fin de su vida terrenal. Por eso tomó tiempo para explicar a sus discípulos lo que acontecería al final de los tiempos. Sobre todas las cosas, Jesús deseaba exhortarles a prepararse para ese momento. Él les animó asegurándoles que él regresaría a buscar a sus escogidos. Una vez más vemos que será un momento imponente con sonido de trompeta, ángeles y la reunión de sus elegidos «de un extremo al otro del cielo». En Daniel 7:13 encontramos una profecía sobre ese momento. Daniel tuvo una visión en la que «alguien con aspecto humano venía entre las nubes del cielo» y Jesús confirmó a sus discípulos que así sucederá. ¡Él regresará! 1 Corintios 15:51-52. Dice Pablo, Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados.
Pablo animó a la iglesia en Corinto hablándoles sobre un misterio, algo que ellos no habían escuchado hasta entonces. Les habló sobre esa transformación maravillosa por la que pasaremos los hijos de Dios cuando Jesús regrese a buscar a su pueblo. Esto sucederá de repente, «en un instante, en un abrir y cerrar de ojos». Les aseguró que cuando suene la trompeta final, los que ya hayan muerto resucitarán con cuerpos incorruptibles. Los hijos de Dios que aun estén vivos serán transformados inmediatamente, no permanecerán igual. Tomen nota del detallazo que riela inserto En 1 Corintios 15:44 b dice que «si hay un cuerpo natural, también hay un cuerpo espiritual». Solo conocemos nuestro cuerpo físico o natural. NO SABEMOS CÓMO SERÁ NUESTRO CUERPO ESPIRITUAL, pero sí sabemos que cuando seamos transformados, nuestro cuerpo será diferente del que tenemos hoy. Pero observen esta perla que me emociona, que nos revela que no somos ciudadanos de este mundo; sino que por el contrario SOMOS CIUDADANOS DEL CIELO, TENEMOS CIUDADANÍA CELESTIAL, Filipenses 3:20-21; Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Pablo enfatizó la importancia de tener la perspectiva correcta en la vida. Nuestra ciudadanía real no está en la tierra sino en el cielo y nuestra vida debe reflejar esa verdad. Nuestro mayor anhelo debe ser vivir para Jesús, agradándole en todo. A la misma vez, debemos esperar con ansias su regreso. El mundo físico en que vivimos terminará sin ninguna duda. Dios transformará nuestros cuerpos y tendremos cuerpos gloriosos, algo difícil de imaginar. Entonces, todo lo que existe quedará sometido bajo el poder incomparable de nuestro Señor. No hay nada ni nadie más grande ni más fuerte que él. En ese momento maravilloso nos daremos cuenta de lo enorme de su grandeza y de su poder. 1 Juan 3:2 Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.(1 Juan 3:2) Nuestra identidad es esta: ¡somos hijos de Dios! No lo dudemos. Si hemos recibido a Jesús como Salvador y Rey de nuestros corazones, esa es nuestra identidad. Como hijos de Dios que somos experimentaremos grandes cosas aquí en la tierra y por la eternidad. Sin embargo, mientras estemos en nuestros cuerpos terrenales, todavía no se manifestará todo lo que somos en realidad. Pero cuando Cristo venga y experimentemos todo lo que él ya ha preparado para nosotros, entenderemos muchas cosas. Lo veremos tal como él es y todo lo anterior, lo terrenal, perderá su atractivo y su importancia. ¿Cuándo ocurrirá el rapto? La realidad es que la Biblia deja claro que solo Dios Padre sabe cuándo será. Pero, en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. (Mateo 24:36) Debemos entender que somos seres humanos y Dios no tiene por qué explicarnos todo con lujo de detalles. Él nos ha dicho en su Palabra lo que necesitamos saber y eso nos debe bastar. Sabemos que Jesús volverá para buscar a su Iglesia y por lo tanto, necesitamos estar preparados. ¿Cómo lo hacemos? Asegurándonos de que hemos puesto nuestra fe en Jesús recibiéndolo como Salvador y Señor. Que, si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.(Romanos 10:9-10) El rapto y la segunda venida de Jesús. La mayoría de los cristianos cree y está consciente de que la Biblia habla sobre el fin de los tiempos. Pero al ser algo profético, hay símbolos y muchas cosas difíciles de comprender en su totalidad con nuestras mentes finitas. Es por esta razón que, aun dentro del pueblo cristiano, hay una variedad de interpretaciones sobre cómo ocurrirán los eventos del fin y en cuál orden. Por ejemplo, ¿cuándo ocurrirá el rapto de la Iglesia? ¿Será antes, durante o después de la gran tribulación? ¿Es lo mismo que la segunda venida de Jesús o es un evento diferente? Cuando la Biblia habla sobre la segunda venida de Jesús se refiere al momento en el cual él regresará a la tierra para juzgar a todas las naciones y reinar por la eternidad. Todo ojo, todo el mundo verá cuando esto acontezca, no será un evento secreto. Porque así como el relámpago que sale del oriente se ve hasta en el occidente, así será la venida del Hijo del hombre. (Mateo 24:27) Sabemos que ambas cosas sucederán, lo dice la Biblia. Jesús vendrá a buscar a los suyos para llevarlos a vivir con él por la eternidad. Jesús también regresará como Rey y Juez a establecer su reino eterno. Estarán dos hombres en el campo: uno será llevado y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo: una será llevada y la otra será dejada. Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor. (Mateo 24:40-42) Solo Dios sabe con total certeza cómo sucederá esto, si serán eventos simultáneos o no. Pero lo que realmente importa es que estemos seguros de que nuestras vidas le pertenecen a Dios porque hemos recibido a Jesús como Salvador. Debemos vivir llenos de su Espíritu Santo permitiéndole que nos guíe siempre para que vivamos de acuerdo con su voluntad. La seguridad de los hijos de Dios es que en Cristo tenemos vida eterna. ¡Pasaremos nuestra eternidad con él! ¡Gloria sea al Señor! Ya no habrá maldición. El trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad. Sus siervos lo adorarán; lo verán cara a cara, y llevarán su nombre en la frente. Ya no habrá noche; no necesitarán luz de lámpara ni de sol, porque el Señor Dios los alumbrará. Y reinarán por los siglos de los siglos (Apocalipsis 22:3-5). Dichosos los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para poder entrar por las puertas de la ciudad(Apocalipsis 22:14). PORQUE SOMOS CIUDADANOS DEL CIELO, TENEMOS CIUDADANÍA CELESTIAL, nuestro destino final, QUE ES LA VOLUNTAD DEL DIOS VIVIENTE.

DULCE SERA MI MEDITACIÓN, ME REGOCIJARE EN JEHOVÁ

José Cándido Viloria

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