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«Exclusivo». Por Aylen Bucobo

“Para transitar caminos afirmativos que te lleven a avanzar, a superar obstáculos y a transformar tu vida, decir así es el primer paso para salir de la inercia”

Los sí abren caminos y te permiten avanzar, es una virtud que todos podemos entrenar y potenciar, porque nos da audacia para lograr lo que nos propongamos en la vida y nos ayuda a sortear las dificultades del día a día con mayor valentía. Nos da valor para atrevernos. Mientras que, los no actúan como protección, cierres estratégicos o de rescate de algo que podría ser malo.

Decir sí o respondernos sí, nos da fuerza de voluntad, nos da un impulso vital para hacer las cosas que deseamos, nos amplía las perspectivas y nos ayuda a sortear inconvenientes.

El sí es único y exclusivo. Es propio y particular. Es tuyo y sólo tuyo. Es mío y sólo mío. Sólo debe depender de nosotros mismos y de nadie más.

Esta virtud tiene cierto rasgo de coraje, porque nos da el poder atrevernos a reclamar nuestro respeto y derechos. Además, nos impulsa a esforzarnos por lo que necesitamos, queremos o soñamos.

Se dice que el miedo y el coraje se complementan y alimentan mutuamente, por lo que ambos en conjunto empujan a alcanzar las metas, lo cual es vitalmente importante, porque siempre debemos trabajar para librar obstáculos que causan la angustia y la inseguridad cuando queremos lograr algo en la vida.

De esta manera, el sí nos da la fuerza para poder avanzar, ser constantes y persistentes, porque al decir sí puedo, sí lo haré o sí lo lograré, nos da la motivación para hacer lo que deseamos.

El sí nos da confianza, seguridad, aprendizaje y bienestar siempre y cuando se maneje en el contexto que nos haga bien. Nos da la audacia incluso, para arriesgarnos y perder el miedo.

El respondernos sí a aprender en medio de las incomodidades nos da muchos atributos y características para ser capaces de enfrentar las adversidades. Es un desarrollo personal que si tenemos conciencia de lo que significa y de lo que puede hacer en nuestras vidas, nos da el poder manejar mejor el estrés y la ansiedad.

Tener pensamientos claros es fundamental a la hora de decir sí, porque de allí se derivan las buenas decisiones y las estrategias a emprender en diversas situaciones para poderlas afrontar de la mejor manera.

El sí nos da el valor de la audacia, el deseo de actuar de manera correcta, el establecernos objetivos y nos da una inmensa voluntad a vencer el miedo. Nos lleva a preguntarnos por qué no, y en efecto, eso nos lleva al sí de la oportunidad.

Tomar decisiones siempre nos estimula a dar el primer paso, porque nos mueve y nos permite tomar las riendas de nuestra propia vida.

Cuestionar y pensar distinto también es importante porque eso nos lleva a hacernos preguntas, a ir más allá y a formarnos nuestra propia opinión, lo cual, nutre los sí.

No es ser complaciente con los demás y decirles sí a ellos, es decir sí a ti. A ver en los problemas una oportunidad de aprender, a ver en las incomodidades una oportunidad para ser más fuertes, a ver que el sí nos abre un abanico de opciones en enseñanzas, vivencias y experiencias nuevas.

Incluso cuando aprendemos a decir sí dejamos de responsabilizar y culpar a los demás de nuestros errores, decepciones o pérdidas vividas, porque podremos avanzar sin tener peso alguno que sea inútil en nuestras vidas.

Recuerda que decir sí es un avance enorme, porque además simboliza una mente abierta, capaz de asumir riesgo, superar miedos, aprovechar las oportunidades y salir de la zona de confort. Es el motor que impulsa los cambios y el crecimiento personal.

¡Suelta, sonríe y siente! Di sí a la vida, a aprender, a crecer, a las nuevas experiencias y oportunidades, a moverte, a salir de tu zona de comodidad y a ir tras tus sueños.

Escrito por Aylen Bucobo / En todas las Redes Sociales @aylenbucobo

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