Opinión

La sustancia de la crisis política en Venezuela Opinión Por Marcos Hernández @Hercon44

Marcos Hernández López

Ceo Hercon Consultores

Se puede definir crisis política, como un proceso en el cual los gobernantes de un
país no saben cómo reaccionar ante diversos acontecimientos y que regularmente
trae consigo desconfianza y diversos conflictos. Un claro ejemplo de una crisis
política, son los las continuas protestas que vive actualmente el país, esto es una
manifestación que conecta directamente con el gobierno de Maduro que está
actuando de forma ineficiente ante los problemas económicos y sociales que más
afectan a la mayoría de los venezolanos en su calidad de vida.

La mayoría de las crisis política deriva en una crisis económica, en el caso
venezolano podemos observar algunos indicadores, es decir, los índices
macroeconómicos del país son muy malos, son rojos rojitos, otro ejemplo, híper
inflación, déficit fiscal, mucho desempleo, falta de divisas, entre otros. Venezuela
transita por una realidad incoherente, se habla de una economía socialista, que no
es más que en la práctica un capitalismo salvaje, pero, la contradicción dentro del
paradigma marxista es que el gobierno de Maduro ha utilizado abiertamente sus
propias fuerzas de dominación para apuntalar una poderosa y pequeña clase
social emergente, dueña de las grandes decisiones económicas en el país.

La compleja crisis política según nuestros análisis ha activado las angustias,
desesperación y tensiones entre los miles de venezolanos, además, estos análisis
reflejan que 85% de la población venezolana aspira un cambio político ya, incluso
un grupo significativos de Chavistas desean que se vaya Maduro, no obstante, es
fácil decirlo, difícil es creerlo.

La significación del análisis devela el régimen y sus líderes políticos y burócratas, están más pendiente “de las próximas elecciones que de las futuras generaciones”, está realidad es tangible, por sus acciones violentas y sus contradictorios discursos que solo buscan tiempo para reflotar la
decaída y agotada revolución.

A partir de la enfermedad del comandante Chávez la crisis política se agudizaba
en lo político, desde el mismo momento que Maduro fue nombrado vicepresidente
por el TSJ, designación que solo es competencia del presidente electo, no
olvidemos que el período constitucional había terminado, el TSJ exponía según
algunos juristas, una  vaga  noción de “continuidad administrativa” y esa extra-
limitación del TSJ  dio origen a algunas violaciones constitucionales.

Otro aspecto que potencio la crisis política en el país fue 14/A 2014, ese día todo el poder del
Estado no pudo imponerse de una manera aplastante a sus opositores, el
candidato presidente apenas ganaba por un estrecho margen de 1,49% de los
votos, sin embargo, lo grave de esta situación fue que el triunfo del gobierno lo
decretaba el propio CNE de una a manera irreversible por ser tan frágil la victoria
bolivariana.

Los resultados pugnados comicios presidenciales del pasado 14 / Abril 2013, es el
germen del cuestionamiento del origen de la usurpación en el poder Nicolás, si
aplicamos la lógica, con todo el control del poder Estado, ganar por menos de
300.000 sufragios es para que emerjan fundadas sospechas de fraude electoral
que se vincula de inmediato con  la ilegitimidad del nuevo mandatario nacional,  su
victoria no fue aceptada  por una parte del pueblo de forma consensual. Es decir,
se es legítimo, cuando existe un consenso en la población para aceptar la
autoridad.

Cuando un gobierno carece de legitimidad ocurre una situación social
inconveniente. Coincido con los estudiosos del tema, aseguran existen distintas
situaciones “La primera, un desánimo colectivo por parte de la población en
obedecer los actos de gobierno dictados por la autoridad ilegítima, y en segundo
lugar, una constante confrontación entre sectores organizados que rodean
amparados en apoyos a favor o en contra de la ilegitimidad”.

En este mismo orden de ideas, la usurpación en el poder termina de fraguar el 20
/ Mayo 2018. La revolución Bolivariana con su triunfo electoral con rostro de farsa,
golpeado por la crisis económica aseguraba 6 años en el poder central. Según
CNE hubo una participación del 45%, un “respaldo” 68% de los votos a favor de
Maduro, estas elecciones presidenciales fueron todo un traje a la medida para preservar el Socialismo Siglo XXI, comicios valieron para reforzar la sustancia de
la crisis política en Venezuela.

La crisis política, se ha configurado como un riguroso problema de
ingobernabilidad y éxodo, movido por posturas antidemocráticas e incapacidad
para gobernar. Maduro ha demostrado, en años de gobierno, no sólo una grave
inexperiencia que se articula impermeabilidad ante las realidades del poder, que
le impide ir alcanzando esa práctica que le falta, y aprender cada día el difícil
oficio del gobernante… sin embargo, se maneja muy bien del lado oscuro del
poder.

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