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Los Colombianos detenidos por asesinato de presidente haitiano alegan vínculos con firma de Miami

Miami luce haber jugado un papel cada vez más importante en el caso del asesinato del presidente de Haiti, Jovenel Moïse, a medida que los investigadores cuestionan a los hombres detenidos en el complot.

Diecisiete colombianos y dos haitianos estadounidenses del sur de Florida están detenidos en Haití. Una persona que entrevistó a los colombianos detenidos en Haití le dijo al Miami Herald que los hombres afirmaron haber sido reclutados por una firma de bajo perfil de Doral llamada CTU Security. La compañía está dirigida por el emigrante venezolano Antonio Enmanuel Intriago Valera.

El Miami Herald visitó las oficinas de la compañía el jueves, donde el timbre se conectó a un teléfono y el hombre que contestó se negó a hablar sobre los eventos en Haití. Luego, la persona no devolvió llamadas telefónicas, mensajes de texto o correos electrónicos que se le envió preguntando sobre informes que apuntan a la presunta participación en los acontecimientos monumentales que sacuden a Haití. Nadie respondió el sábado.

Varias fuentes en Haití, que solicitaron el anonimato por su seguridad, confirmaron al Herald que los detenidos dijeron que fueron contratados por CTU, y varios de los hombres indicaron que habían estado en Haití durante al menos tres meses, algunos de ellos por más tiempo. No está claro si sabían o creían que los líderes de la CTU estaban al tanto del complot de asesinato.

This screenshot from the Facebook page of Venezuelan emigre Antonio Intriago shows that he opposes the Maduro regime in Venezuela. Captured Colombians accused of participating in the July 7, 2021, assassination of Haiti’s president claim they were hired by Intriago’s Doral-based company CTU Security.

Los hombres fueron contratados para proporcionar seguridad a personas importantes, dijo una fuente en Haití, y se les pagaba alrededor de $3,000 al mes. Los dos haitiano-estadounidenses, que en ese momento fueron identificados como James Solages, de 35 años, y Vincent Joseph, de 55, le dijeron a un juez que fueron contratados como traductores, pero no revelaron quién los empleó, dijo el juez Clément Noël al Miami Herald.

Solages trabajó como director de mantenimiento en un centro para personas mayores de edad en el sector de Lantana hasta el pasado 12 de abril. Poco se sabe sobre el otro hombre, pero los documentos obtenidos el sábado muestran que su nombre puede haber sido invertido en los procedimientos haitianos y que en realidad es Joseph Gertand Vincent. Su escaso rastro público muestra que enfrentó cargos en 1999 por hacer una declaración falsa en una solicitud de pasaporte y que se le dio libertad condicional.

En otro acontecimiento relacionado con Florida, el director interino de la policía haitiana, Leon Charles, dijo en una entrevista que con la ayuda de las autoridades colombianas ahora en Haití, la investigación “avanza rápido para conseguir más grupos que se desempeñaron como los autores intelectuales”.

Agregó que los sospechosos, incluyendo a los haitiano-estadounidenses, confirmaron que trabajaban para una empresa “con sede en Estados Unidos y Colombia. Trabajaron con los dos haitianos estadounidenses y un médico de alto perfil aquí”.

Esas versiones concuerdan con lo que ahora dicen los familiares de los colombianos capturados.

La estación colombiana W Radio presentó una entrevista el viernes con la esposa del guardia de seguridad capturado Francisco Uribe, quien dijo que había sido contratado por CTU, recibió $2,700 en forma de pago y fue enviado a República Dominicana para trabajar como guardia de seguridad privada para familias poderosas. (The Washington Post reportó el sábado que Uribe fue investigado en relación a presuntas ejecuciones extrajudiciales cuando era soldado colombiano).

También el sábado, la W Radio entrevistó a Yenni Capador, hermana de otro colombiano, Duberney Capador Giraldo, quien se retiró del ejército en el 2019 y quien fue reportado como muerto la semana pasada en Haití en una redada policial.

La “hipótesis que estamos manejando es que todo salió mal y que se les acusa injustamente de algo que mi hermano no hizo”, dijo al medio. “Vivía con su madre y sabemos que lo contrataron para trabajar con una empresa de seguridad”.

La firma CTU de Intriago está registrada formalmente con el nombre de Counter Terrorist Unit Federal Academy LLC, y fue incorporada en Florida en 2019 bajo el nombre del empresario, y ha presentado informes anuales en los dos años sucesivos. Enumera a un miembro del directorio llamado Arcangel Pretel Ortiz, que había dirigido una firma de seguridad propia, ahora desaparecida, llamada Taktical Consulting Corp.

Los registros de licencias de Florida muestran que Intriago está autorizado por el estado para brindar servicios de seguridad y portar un arma de fuego. Tiene poco rastro adicional en los registros públicos, excepto por una orden de prohibición presentada en su contra en el 2011 y varias quejas y órdenes de desalojo presentadas por propietarios de los edificios donde su empresas habían estado operando en el pasado.

Intriago tiene un sitio web que lo muestra como mayorista y minorista en la venta de equipos de seguridad.

This screenshot from the Facebook page of Venezuelan emigre Antonio Intriago shows the personal safety training offered by his Doral-based firm CTU Security. Captured Colombians accused of participating in the July 7, 2021, assassination of Haiti’s president claim they were hired by Intriago’s company CTU Security.

“Como representante de grandes e importantes fabricantes de dispositivos de seguridad y protección en todo el mundo, nuestro objetivo es ofrecer productos y servicios personalizados de primera clase a las fuerzas del orden y las unidades militares, así como a los clientes industriales”, dice la compañía en su sección Acerca de nosotros.

Conocido en algunos sectores del exilio venezolano en el sur de Florida, Intriago suele jactarse con frecuencia sobre su experiencia policial en el país sudamericano. A veces, dijo alguien que dijo conocerlo pero que declinó ser identificado en la historia, Intriago afirmaba tener conexiones o haber trabajado directamente para las agencias federales estadounidenses. 

En otras ocasiones, Intriago se presentaba como un mercenario a sueldo, o ser un coordinador de fuerzas especiales, pero la mayoría de la gente no se tomaba esas afirmaciones en serio.

La fuente, que exigió el anonimato para hablar con libertad, dijo que Intriago también es conocido por proporcionar armas de fuego, repuestos para armas de fuego y equipo militar y policial como chalecos antibalas.

Los registros públicos lo vinculan a una pequeña residencia cercada de tres habitaciones a pocas cuadras de la I-95 cerca de Miami Northwestern High. La base de datos de votantes de Venezuela muestra que él permanece registrado para votar en el Consulado de Miami.

La página de Facebook de Intriago proporciona una idea de sus actividades en los últimos años. Apareció en los Estados Unidos alrededor de 2009 y trabajó inicialmente con sistemas de alarma. Su presencia en las redes sociales es por lo general apolítica, excepto por algunos comentarios contra el régimen venezolano y manifestaciones de apoyo por Juan Guaidó, el legislador venezolano que la administración Trump reconoció como el líder legítimo del país rico en petróleo.

La empresa de seguridad de Intriago tiene una presencia limitada en las redes sociales y no parece haber ganado ningún contrato federal para brindar seguridad o capacitación. Su página personal de Facebook muestra que ofrece clases de seguridad personal por la noche para personas que desean proteger a sus familias y ocasionalmente ofrece los servicios de su compañía a través de la red social.

El sábado, un reportero y fotógrafo del Herald tocó el timbre de la tienda de CTU en 2510 NW 112th Ave., ubicada en un complejo de oficinas corporativas de color beige, verde y naranja. 

La tienda, cerca del Dolphin Mall, es vecina de una empresa de carga, una tienda de cámaras de CCTV, una inmobiliaria y un almacén de persianas. La unidad de oficina tenía una puerta de garaje blanca en la parte trasera y una camioneta estacionada en el frente con una calcomanía de la CTU en el parachoques, pero nadie abrió la puerta.

Un guardia de seguridad sentado en un carrito de golf le dijo al Herald que CTU organiza clases de tiro en el interior y esas clases tienen gente entrando y saliendo constantemente de la tienda. Ella dijo que la compañía tuvo una clase el jueves pasado y agregó que la camioneta negra con una matrícula de Texas siempre está estacionada en el frente.

En una de las otras dos localidades de la empresa, la sede ubicada en la calle 53, los periodistas del Herald llamaron a la puerta de la suite dentro del edificio de oficinas blanco con toldos negros. La placa en la puerta decía Offix Solutions, firma que pertenece a alguien que parece no estar afiliado a Intriago. Nadie abrió la puerta.

Intriago y su ahora ex esposa eran dueños de una empresa de periódicos del sur de Florida Prensa Libre Newspaper Corp., que según los registros corporativos existió entre 2003 y 2009.

This screenshot from the Facebook page of Venezuelan emigre Antonio Intriago shows the personal-security training offered at his Doral-based firm CTU Security. Captured Colombians accused of participating in the July 7, 2021, assassination of Haiti’s president claim they were hired by Intriago’s company CTU Security.

No hay nada en la huella pública de Intriago que indique que tenía el dinero o el alcance para entrenar a decenas de soldados privados para allanar la residencia privada del presidente haitiano y matarlo.

El papel que desempeñaron Miami e Intriago de manera directa o inadvertida en el asesinato de Haití seguramente será investigado con el FBI. Haití ha pedido ayuda al FBI, en parte debido a la gran cantidad de empresarios y bandas de narcotraficantes que podrían haber tenido interés en deshacerse del presidente.

Un equipo de Colombia ya se encuentra en Puerto Príncipe, enviado el viernes para colaborar con el gobierno haitiano sobre cómo los colombianos se involucraron en el asesinato.

Miami y el enclave de Doral se han convertido en una especie de bar de Star Wars para los aspirantes a libertadores y guerreros a sueldo.

Un golpe fallido en mayo de 2020 en Venezuela involucró de manera similar a hombres de seguridad contratados en Florida y parte del complot se remonta al campo de golf del Red Course at the Doral Resort.

La reportera del Miami Herald Monika Leal contribuyó a este informe.

Fuente El Nuevo Herald

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