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Misterio en la Realeza Británica: 23 años de la muerte de Lady Di CONOZCA los desplantes del príncipe Carlos, el rey que sigue esperando

El argentino Roberto Devorik, amigo de la princesa, recuerda el día de su boda. Y analiza el futuro del hijo de la reina Isabel como monarca.
– Cómo será la Semana de Lady Di en TV, a 23 años de su muerte

Como futuro rey de Gran Bretaña, el príncipe Carlos será uno de los herederos más viejos que lleguen a ocupar un trono en Europa tras la muerte de su madre. Con 72 años, ha pasado la vida esperando poder ser el jefe de la Casa de Windsor. En el camino quedó Lady Di, la reina frustrada, la princesa de los corazones, a quien le quitaron el título de Su Alteza Real tras su divorcio pero no el amor de sus súbditos.

23 años de su muerte en el puente del Alma en París, que se cumplen este lunes, el príncipe Carlos está más cerca que nunca de ser un regente sin que su madre, la nonagenaria reina Isabel, abdique. No es la tradición de los Windsor, que tiene por ley morirse en el trono.

En la espera, la personalidad de Carlos no ha sido fácil ni generosa. En ese mundo donde cortar cintas, recibir bouquetes, plantar árboles o fotografiarse con ridículos atuendos es el rol de un heredero, el príncipe de Gales ha demostrado celos brutales de popularidad con Diana, su ex mujer, y aún con sus hijos, Harry y William, su futuro sucesor. El protagonismo mediático y el cartel que otorgan los tabloides es tan importante como el trono mismo para un rey en espera en el siglo XXI.

Su decisión de crear una monarquía mínima eliminó de la lista al cuestionado príncipe Andrew, su hermano desprestigiado por el affaire Epstein. Pero quedaron en el camino Meghan y Harry, sus hijos, a quienes los cortesanos los colocaron a jugar en la tercera división royal para no quitarle espacio mediático al futuro rey. La respuesta fue irse del reino e instalarse en California.

Roberto Devorik. El amigo de Lady Di estuvo en su boda y recuerda que también fue invitada Camila Parker Bowles, actual mujer de Carlos. Foto Juan Manuel Foglia

Roberto Devorik. El amigo de Lady Di estuvo en su boda y recuerda que también fue invitada Camila Parker Bowles, actual mujer de Carlos. Foto Juan Manuel Foglia

El argentino Roberto Devorik, empresario, consultor de grandes casas de moda y diseño, fue íntimo amigo de Diana y conoció al príncipe Carlos. En una entrevista con Clarín, en otro aniversario de la muerte de la princesa Diana, habló sobre la situación actual de la monarquía y también hizo un análisis sobre el heredero al trono.

–Muchos creen que lo que está pasando en el Palacio de Buckingham es una purga de Carlos para convertir una monarquía en extra small y asumir su reinado en reemplazo de su madre. Porque fue él quien decidió la partida del príncipe Andrew, acotar a Meghan y Harry, no colocarlos en esa famosa foto de Navidad. ¿Por qué lo hizo Carlos?

–No creo que lo hizo Carlos, yo disiento. Adentro de ese palacio la que decide es la Reina. Carlos pudo haber influenciado pero volvemos al ejemplo, hay que estudiarlo todo esto. Cuando Carlos fue a hablar con la Reina y pedirle que reaccione ante la muerte de Diana, que ni él reaccionó, su comportamiento fue totalmente pasivo ante la muerte de Diana. Pero él fue a hablar con la madre porque se la vio venir lo de la corona. Y también se lo había dicho el Primer Ministro: “Tengan cuidado”. Entonces él fue a hablar con la madre, ¿la madre lo escuchó? La Reina si no está convencida de que lo que está haciendo es por la corona y el país, no lo hace. Que se lo diga Carlos, que se lo diga quien se lo diga, no lo hace. Es decisión de la Reina. Sabemos todos, ha habido hasta obras de teatro sobre que Carlos desearía la muerte de su madre y la señora no afloja. Porque la señora no esta convencida de que su hijo está capacitado, sino ya hubiera podido disfrutar de la corona.

Carlos y Diana Spencer cuando anunciaron su compromiso, en 1981. Foto AP

Carlos y Diana Spencer cuando anunciaron su compromiso, en 1981. Foto AP

–¿Es brutal la sucesión en la Casa Real? Por ejemplo, ¿un futuro Rey puede liquidar a su hermano Andrew, a su propio hijo, a su nuera para poder llegar al poder y acelerar su sucesión? Parece todo salido de Enrique VIII.

–Sí, pero hoy en día eso no se puede hacer. En la época de Enrique VIII se podía hacer porque no había internet, no había prensa tan rápida. Hoy no podrían deshacerse de nadie porque hay demasiada información y demasiada gente involucrada, desde la política hasta la maquinaria del Palacio, para que una cosa tan diabólica pudiera suceder. No, de ninguna manera. Y ya no es necesario, porque las cartas están jugadas: o el príncipe Carlos le pasa directamente la corona, que es lo que tendría que hacer, al príncipe William o sube él al poder a la muerte de su madre. No queda otra, no hay otra solución. Es uno o el otro o se cierra el telón en la Casa Real, pero no veo la cerrada de telón sinceramente.

–¿Cómo era el vínculo de la princesa Diana con Carlos? ¿Carlos tenía celos del protagonismo de Diana, de la popularidad de Diana? ¿Había una relación de poder entre ellos?

–Fue un casamiento real que tuve la suerte de poder estar, que yo después lo vi en una proyección que hizo Diana en privado. Vos ves que ella tiembla cuando entra a la Catedral de St. Paul, mirando a la izquierda, a la derecha, buscando a Camila Parker Bowles, hasta que la encuentra. Carlos la invitó porque es un cabeza dura. Después, ella inclusive el día del casamiento, le agarra la mano él en el altar. Diana estaba terriblemente enamorada y él no le sonrió ni en el beso en el balcón. Había algo muerto dentro de ella desde el inicio, desde el discurso que dio en el Buckingham Palace el día que anunciaba el casamiento real. Le preguntaron si estaba enamorado y el dijo: “¿Qué es el amor?”. Lo que rebalsó el vaso es que aparte de no haber el lamento de una gran relación, ella sintió la belleza de los ingleses. Cuando iba caminado o íbamos a funciones que ellos estaban, la gente se le tiraba a ella. A él no porque realmente él de carisma tiene muy poco y lo vemos hasta el día de hoy. Cuando va a poner una ofrenda floral, la pone como yo pongo una verdura en la heladera. No digo que sea una mala persona. Es un ser que no tuvo el carisma y no tiene el carácter para enfrentar situaciones importantes. Eso es lo que me da miedo que sea Rey, a mi juicio.

Lady Di lleva en sus brazos al príncipe William, segundo en la línea de sucesión al trono tras su padre. Foto Archivo

Lady Di lleva en sus brazos al príncipe William, segundo en la línea de sucesión al trono tras su padre. Foto Archivo

–Hay un nuevo verbo en Gran Bretaña y es desroyalizar. Carlos desroyalizó a Andrew , su hermano, después a Meghan y a Harry. ¿Por qué? ¿Cuál es la importancia de ser su Alteza Real en la Casa de Windsor en el siglo XXI?

–Que da muchas ventajas. Ser el número dos para llegar al trono te da mucho más poder económico. El es el Príncipe de Gales y ella la Duquesa de Cornwall, le pagan un sueldo, tienen derivados de todo eso. Además, él va a tener la función de la Reina. La Reina hoy en el mundo en que vivimos siglo XXI es la mujer más famosa del mundo, nos guste o no nos guste. Es un ícono la Reina de Inglaterra. Yo creo que Carlos jamás va a ser un ícono porque no tiene carisma. Es un problema de personalidad, de carácter, de sensibilidad. Cuando sos Alteza real, se te tienen que arrodillar a hacerte la reverencia. Estás reverenciado por una Nación y él va a ser reverenciado por una Nación, es muy importante.

Fuente El Clarín de Argentina

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