#NoticiaOpinión

MOVILIZACIÓN SOCIAL, UNICO REQUISITO PARA LA TRANSICION POLÍTICA. Por: Marlon S Jiménez García.

La Ciencia Política desempeña un papel dual y crítico en momentos de transición política: «funciona como una herramienta analítica clave para descifrar el colapso, diseño e instrumentación de nuevos regímenes, al tiempo que su propio desarrollo institucional se ve profundamente moldeado por el contexto de cambio del país.
Si nos apegamos de manera rigurosa al «librito» de la Ciencia Política, la decisión tomada por el hoy TUTOR Titiritero y sus asesores el pasado 03 de enero, con respecto al poder en Venezuela, podemos decir, que es lo correcto.
Ciertamente, «enfrentar a las redes criminales o desplazarlas por completo, podría desatar una violencia generalizada que desestabilizaría al nuevo gobierno (gobierno títere) en los primeros meses». Para accionar en el terreno, el TUTOR Titiritero (escuchó un lobby muy influyente en Washington, entre ellos el Jeque de Qatar) optó por mantener el statu quo, a través de un «pacto secreto» de compartimiento del poder.

Especialmente en regímenes autoritarios, cuando se presentan tiempos como los actuales de cambio, en las «transiciones políticas» se demuestra que los actores salientes rara vez dejan el poder sin garantías. De hecho, en nuestro país. el crimen organizado o facciones corruptas tradicionales tienen un control territorial y económico profundo. La Ciencia Política nos señala que, en esas instancias, se recurre al concepto de «gobernanza criminal», pero claro, no para aliarse (como ya ocurrió), sino para limitarlo al máximo.
Si analizamos en buena fe el contexto de la Ciencia Política, ésta explica que, la permanencia de criminales bajo un nuevo gobierno, suele responder a un cálculo de «supervivencia política y pragmátismo sistémico» donde las demandas de renovación de las «fuerzas emergentes» se sacrifican (eso lo quiere el TUTOR Titiritero) para evitar el colapso del orden establecido o para proteger beneficios mutuos (eso ocurre?).

Por eso, los nuevos gobernantes descubren (?) que para mantener la estabilidad mínima, la recaudación de recursos o el control social, necesita el «know-how:» (prácticas y conocimiento eficientes en donde son hábiles, en este caso: actividades delictivas) y las fuerzas de las estructuras preexistentes.
Por eso, todos escuchamos hablar al TUTOR Titiritero, a Marco Rubio y otros, que: «el hecho de dejar al Gobierno títere, era para no repetir los errores cometidos en Irak y en Afganistán». Eso es una MENTIRA para justificar el «pacto secreto» suscrito entre los entes en el poder tratan de: «recibir uno de ellos, beneficios económicos y recursos naturales, a cambio, del otro mantenerse en el poder junto a toda una estructura criminal».
Podemos decir, el «librito» aplicado pudo dar buenos resultados en las 3 (tres) etapas propuestas: ESTABILIZACIÓN, RECUPERACIÓN Y TRANSICIÓN, en la última, la más importante, era imposible que pudieran sacrificar a las fuerzas emergentes una vez más. Claro, los errores cometidos en las dos etapas anteriores dinamitaron a la sociedad en general. El pueblo nunca fue tomado en cuenta, la prioridad (calidad de vida) del pueblo, es secundario ante los intereses de los miembros del pacto precitado) y además, se le agudizaron todos los problemas que ha padecido antes y después del 03 de enero, con los mismos actores en el poder.

El hecho de haber actuado en mala fe a través de ese «pacto secreto» se les ha convertido, muy normal en Ciencia Política, en un ,»boomerang con consecuencias negativas inmediatas» para el país, la sociedad y para los propios entes en el poder:
a) Mantener relaciones económicas, contratos o concesiones con estas redes delictivas, las consecuencias por ausencia absoluta de legitimidad, son devastadoras.
b) Al validarse los negocios criminales, ocurre (como en efecto está tomando forma en la sociedad venezolana) que la ciudadanía pierde la confianza en esa relación de gobierno compartido, y por supuesto, con toda la institucionalidad pública (más de lo mismo).
c) Esos negocios realizados alimentan a los grupos criminales; siguen utilizando el dinero público para campañas políticas futuras (no saben hacer otra cosa), seguir controlando la justicia y darle más poder a las fuerzas represivas del Estado.
d) También esa relación intrínseca entre los gobiernos, les garantiza, así está establecido en el pacto en cuestión, no podrán ser removidos del poder (lo vengo señalando desde enero).
e) El TUTOR Titiritero, sabe que cohabitar abiertamente con el «crimen organizado» sufrirán debilidades económicas de trascendencia en el país, por la perdida de confianza externa. Ninguna empresa transnacional va a venir a invertir en un país con semejante background delictivo en el poder ni que se lo exija el propio presidente de los EE.UU
f) Ante esa realidad, en vista de que la inversión no iba a llegar; el TUTOR Titiritero, se buscó a otro corrupto (un bolichico harto conocido) acusado en su país de origen y en otros países, incluyendo a EE.UU, por delitos graves, para lograr un acuerdo con su empresa y el gobierno títere para producir 65 mil millones de barriles de petróleo en un lapso no señalado, con unas ganancias para el país de apenas 5$ (convenio leonino) por cada barril transportado a EE UU.
g) Toda esta cooperación directa con el crimen organizado distorsionará aún más la economía local, mediante los delitos tradicionales donde el gobierno títere es diestro.
h) El gasto público no será destinado a la infraestructura, salud, educación ni a aumentos salariales, sino que se desvía mediante contratos ficticios para alimentar la red de corrupción que sostiene al pacto de gobernabilidad.
Permitir que los mismos criminales retengan el poder real, bajo la fachada de un «pacto de gobernalidad» destruye ipso facto el proceso de transición democrática. Convierte la alternancia política en un mero cambio de rostros.

El TUTOR Titiritero está firme en sus propósitos, quiere tener al gobierno títere en el poder por mucho tiempo más; mientras tanto, el invento de «crear una mesa de negociación entre el gobierno títere y la AN 2015», no le está dando los resultados esperados, ahi cree él, que con LA <OPERACIÓN MORROCOY>, adormecerá a los venezolanos, hasta que no haya nada que hacer para el cambio. El TUTOR Titiritero, necesita tener sin acusaciones judiciales a sus principales cómplices delictivos (Delcy, Diosdado, Betancourt, y 100 más) y hace todo lo posible por «borrarles» los expedientes criminales donde pueda y se dejen. Con Delcy tendrá que hacerlo en todo el mundo. . Pero el país se mueve por otro lado. Ellos lo saben, hay un pueblo en la calle, mayoritariamente (95%) dispuesto a imponer el cambio necesario y eso SOLO es posible con ELECCIONES PRESIDENCIALES exclusivamente. Otra cosa no resuelve los problemas del país, los prolongaría en sus efectos tóxicos. Éstos tendrán solución definitiva, cuando desaparezcan los actores de la «revolución malévola del siglo XXI» del poder.

En la Ciencia Política los procesos de transición política, son producto de un largo y fructifero análisis. Pero hay cosas que se manifiestan en sumo grado, y es casi una constante, me refiero a la movilización social. La movilización exitosa acompaña las corrientes de descontento existentes en lugar de forzarlas. La presión ciudadana y las protestas son, por lo general, «el catalizador indispensable» para iniciar cualquier transición política. Ésta modifica el equilibrio de poder. Los regímenes autoritarios o los sistemas estancados (Gobierno Títere) «rara vez ceden espacios de forma voluntaria». La movilización callejera, las huelgas o la resistencia civil aumentan los costos de permanencia en el poder para los gobernantes y si están inmersos en actividades contrarias a la moral, nucho más.

En Venezuela no se cumple la negociación para establecer las nuevas reglas de juego (nombramiento del TSJ, CNE, amnistías institucionales, habilitaciones políticas o distribución de cuotas de poder) de forma pacífica, porque es necesario que el antiguo régimen se retire, porque su acción continuada durante los 27 años, está fenecida en la sociedad y se convierten en el corto y mediano plazo en un estorbo. Mucho más por el rechazo casi que absoluto en la opinión pública. Es decir, es un gravísimo error que quienes sean parte de la «tragedia nacional causada» sean parte de las soluciones.
El proceso de «transición política» impuesto por el TUTOR Titiritero a través de un proceso de negociación, requiere que el statu quo esté a sus anchas, que pueda «realizarse a espaldas de la ciudadanía y que la movilización, si existe, sea débil y que pueda mantenerse el autoritarismo aunque sea maquillado, manteniendo los vicios estructurales creados».

Generalmente, no es una regla, ni tampoco una excepción, pero sus decisiones son tomadas bajo el paragua de «pactos consensuados» entre las partes involucradas que ya todos conocemos. Lo cierto es que giran en torno al mantenimiento en el poder.
Siempre en Democracia, los momentos revoltosos políticos – sociales, terminan en su mayoría en eventos para la convivencia y la paz (muchos mas que menos). No hay otra manera de resolución de conflictos en el mundo civilizado. Pero hay una condición sine qua non , el comunismo imperante (causante de la crisis casi siempre) o es derrotado completamente o entra en una «simbiosis de transversalidad ideológica».
Antes y después de los hechos del 03 de enero, en esa coyuntura política, «un pesimista no es otra cosa que un optimista realista». No podemos continuar como estamos. Se necesita un cambio radical e irreversible si honestamente queremos que, hijos y nietos se sientan orgullosos del gentilicio, de vivir en una país que les multiplique oportunidades para desarrollarse y formar familias sólidas donde no falte techo, comida, salud y educación.
Pero no podemos amilanarnos, no podemos entregar las calles; la presión social y política tiene que mantenerse, ahora más que nunca, hasta lograr el cambio, hasta el final.

El TUTOR y sus asesores están en lo suyo, en la defensa de sus intereses que, lamentablemente no son, las prioridades de nuestro pueblo. La política tiene que recuperar el sentido apostólico. En medio del desbarajuste, pareciera banal hacerle entender al Gobierno Titere, que èste es un buen momento, para la simbiosis precitada, para unirnos alrededor de los principios básicos de la democracia y la libertad. Marco Rubio en quien ya no confiamos, no trabaja en ello, apoyan al Gobierno Titere, éstos delincuentes, se revolotean y no cumplen lo previsto, no deberían esrar alli, en la TRANSICIÓN POLÍTICA.
Conozco políticos buenos, regulares y malos desde la perspectiva de la autenticidad. Pero el Gobierno Titere no está en ésas perspectivas, a lo mejor cumplen el estándar de peores o más allá.

El problema es de credibilidad, no creemos en ellos y no es nuestra culpa. Ese gobierno no tiene propósito de enmienda ni capacidad de rectificación, pero impone por sus intereses y de quien los puso, «la agenda de la negociación», y aquellos que, son de los «tontos útiles», están en veremos, depende de como se porten. Todos ellos juntos, «el trípode», tienen un rechazo, lo reiteraré , alrededor del 95%, de allí que, se prestan a «marramucias», para detener el verdadero liderazgo (no lo lograrán) qué encarna nuestra próxima Presidente de la República María Corina Machado, La Libertadora.

Profesor Universitario.
Marlons.jimenez55@gmail.com
marlonj03650037.

Recuerda seguirnos en nuestra CUENTA DE INSTAGRAM Y LA CUENTA  DE  WHATSAPP

Comment here