Opinión

Opinión: Ronda Dominical, Por José Ángel Borrego

Henri Falcón

No supe cuándo vino este personaje ni tampoco de dónde. Recuerdo haber escuchado una voz engolada y pensé en *Claudio Fermín.* Aclaro que Claudio engola pero lo hace de manera natural, sin artificios. Aunque te caiga a cobas, o no, sus palabras nacen engoladas, pero brotan convincentes desde su plexo solar. No es un gesto voluntario ni afectado. Claudio es así, tal vez sin haberse percatado de, en qué momento, comenzó con ese cantaíto modulando discursos en auditorios adecos. Y hasta es probable que haya nacido con tal guturalidad, pese a que los especialistas en cuerdas vocales lo contradigan. ¿Habrá sucedido lo mismo con Henri Falcón? Difícil deducirlo. Lo suponemos militar de escuela y damos fe de que en ninguna academia de armas le permitirían parlotear engolado. Imagine el lector a un sargento (Henri Falcón lo es) conminando a la tropa a pararse firmes con esa voz afectada por una disfunción, natural o no, pero ajena al rictus castrense producido por el martirio de un esfuerzo *pro-bélico* innecesario en un mundo que clama por paz. Desde luego que más de un soldado habrá pegado un salto, no precisamente por temor, al escuchar aquél extraño ¡firrr!, proveniente del homo erectus asargentado Henri Falcón, que pese a su apellido no proviene de medanales con chuchubes y cactus, sino de los espirituales y nigromantes montes de la voluptuosa Maria Lionza. Yaracuyano, el ahora abogado Henri Falcón, nativo de Nirgua y egresado como paisano de leyes del campus de don *Umberto Petricca:* USM

Tal vez inspirado en Claudio, alguna vez pensó en política y apoyado en Hugo Chávez se hizo alcalde de Barquisimeto, donde antes que Henri, estuvo, también como bigleaguer de esa ciudad, nuestro incomparable amigo *Macario González,* estupendo parlamentario y uno de los líderes (con El Macho Pérez Marcano) que hizo posible la fusión MIR-MAS. Lunas han recorrido el espacio desde la última vez que compartimos un *exagerado desayuno guaro* y buenos ratos con Macario en la tierra de los crepúsculos en épocas en que el MAS *era* un gran partido en Lara y tanto el alcalde de Iribarren (municipio capital) como el gobernador del estado *(Orlando Fernández)* militaban, o fueron abanderados naranja. De Orlando tampoco supimos nunca más. (¿Colgó el micrófono?)

Pero nos desviamos un poco (lo que encona a Guillermo Malavé pero alegra a Manuel Millán) tal vez para alardear de sapiencias sobre el estado musical del país, o para darnos bomba con el elenco. O quizás para reiterar que la emersión de Henri Falcón al mundo político nos sorprendió porque somos periodistas de ese ambiente y aunque Falcón irrumpe victorioso, *más por Chávez* que por su panoplia, no me disculpo conmigo mismo por haberme dejado sorprender. Sea como fuere, este actor se presenta en Barquisimeto encaramado sobre el portaaviones de Hugo Chávez que traducía *como mínimo 50% de los votos.* (Él, Henri, tenía que lograr solo uno, el suyo, y trepar podio). Debe colegirse que lo hizo a satisfacción, al menos de Chávez, porque el Psuv, *no muy a gusto,* debió lustrarle las charreteras para hacerlo gobernador y lo fue por dos veces seguidas. En 2008 obtuvo las *tres cuartas partes* de los votos de Lara (venía con su carpeta curricular egresado de la alcaldía capital, más el aliento de Chávez, o viceversa) y cuatro años más tarde validó su pole position, bajando el banderín de cuadritos con menos del 55% de los votos. En cuatro años *redujo 20 puntos* de su capital político, pese a que en el 2012, Henri Falcón pensaba en Miraflores muy en serio (antes lo expuso pero sonaba a chiste) y Hugo Chávez al percibir su desvarío, ordenó castrarle las amígdalas prontamente para evitarse verraqueras políticas en su propio patio.

Henri no rubricó aquello de que “a la tercera va la vencida” y Carmen Meléndez lo derrotó cuando (sin Chávez) pretendió *tripletear* su primacía en el palacio gubernamental barquisimetano.

Enrique Lopez Alfonzo,
Pero antes de que lo acongojara algún despecho por el descalabro regional, hizo como Justo Brito y ofendió a Juan Tabares, voceando su aspiración presidencial, no contra Chávez (ya ido) pero sí para desbancar al legatario del hijo pródigo de Sabaneta. La ahora menoscabada Sabaneta de Barinas, *minimizado su chavismo* pese al esfuerzo del Psuv, gobierno y presidente incluidos, para evitar, como diría *Duque Oviedo,* que Sergio Garrido les bailara el joropo.

Henri y Claudio.


A estas alturas se nos ocurre pensar que Falcón, acompañado por personajes que ahora le han dado la espalda (algunos desertaron antes por su egolatría) sacó cuentas y creyó (en aquél 2018) realmente posible lograr el éxito para su candidatura presidencial contra Nicolás Maduro, acompañado, ¡cáigase pa´tras!, nada menos que por *Don Claudio Fermín* en rol de Comandante en Jefe de Campaña. Basta imaginar a aquel par de tribunos declamando en *sol mayor* y cautivando tribunas a punta de engolamiento en *sí sostenido*. Repito, tal vez, ambos, naturales, pero que no dejan de percibirse artificiosos cuando entonan sus sonatas. Y luego, para que no quedara duda alguna del empecinamiento de Falcón por ocupar predios jacintianos, insiste el año 2021, dentro de una convocatoria de *ístmica suspicacia* rodeada de sospechas por todas partes menos por una llamada CNE. Protesta Henri (o parodia) por su derrota anunciada luego de una campaña imputada por el popule meus de enorme vinculación con financiamiento gubernamental para que Maduro “disputara” contra un opositor con quien intercambiar ofensas histriónicas. En este segundo intento el capitán de corbeta electoral de Falcón fue nuestro fraterno amigo *Felipe Mujica,* aunque no muy atendida su gerencia por el aspirante (engolado, también de talante) quien creyó disponer de un puñado de soldados mercenarios. Erró el tiro, aunque aquél eslogan *“Si votamos, ganamos”* (tal vez de Felipe) encerraba una gran *verdad conceptual* que traducía: *“Si votamos por Henri, gana Henri”*. (No el país). Por eso jurungamos psicopatológicamente al Falcón construido a base de halagos, en un entorno que lo refociló mientras duró la provisión de finanzas. El partido de Henri Falcón (AP) *era* de Henri Falcón y no de sus plagistas oportunos, acodados en el TSJ-CNE que tal vez resulten premiados con dos curules. ¡Tal vez! Todo ello urge a Falcón a demostrar que hay Henry para rato en el ánfora, y no cenizas.

Ay mañana..!


Falcón ahora prepara lo que *él* denomina una Plataforma Política para su relanzamiento en pos de la presidencia. Nos gusta la terquedad objetiva, pero Falcón sabe que la suya es fútil. La poca experiencia que uno adquiere por gajes periodísticos que se zambullen en la tormenta política (pregunte a mi compaíto Evaristo Marín) revela que Falcón trazó mal la ruta nuevamente. Una atarraya cebando sardinitas no garantiza un buen condumio. Caldera pudo hacer del “Chiripero” la autopista hacia Miraflores porque el país no tenía otra opción. Rezumaba hastiado de líderes perimidos, adecos y copeyanos, muchos de los cuales coincidieron, al menos en las urnas, alrededor de Caldera. Y personajes como *Teodoro Petkoff* y otros le dieron lustre al último gaspaleo del ex presidente y ex líder de Copei.

Henri, en estos momentos, no puede nivelar su brújula al desiderátum de Caldera II; y menos su Plataforma, al “Chiripero”. Son dos escenarios, no solo distintos sino dispares uno al otro. Y aunque los liderazgos en este país estén en *modo capa caída,* antes que imaginar que existe posibilidad de éxito para un candidato sobrevenido bajo tales circunstancias, preferimos silenciar la imaginación. (Puede ser, Henri, que en el 2030).

*NB:* Una vez le dijimos a *Javier Bertucci* que buscara auxilio en un *buen consultor,* que los hay, para que se ahorrara el *descalabro anunciado* que sufrió en Carabobo. Hoy sugerimos lo mismo al señor Falcón.
(José Ángel Borrego, 0414-8187722)

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