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Opinión

#OPINION Tragedía nacional: Llegará a su fin Por Marlon S Jiménez García

En el universo, si hay una persona que tiene un rechazo irreversible, no solo en el ámbito, es el USURPADOR Procubano. Este personaje de marras ha llegado a esta condición, no por su persecución implacable contra los sectores opositores, sino por calcar el régimen cubano en una dimensión gigante en la sociedad venezolana.

Todos los días que transcurren son tormentosos en calidad de vida para la inmensa mayoría de los venezolanos.

El USURPADOR Procubano es una voluptuosidad extraña con una incontinencia verbal desparramada.

Él es el hazmerreir en el mundo: es culpable de todo lo malo que ocurre, porque no hay nada que podamos considerar como bueno. Habla de una normalidad que no es normal. Vivimos una TRAGEDIA NACIONAL, esa ha sido el gran éxito de éste régimen comunista, fascista y mafioso.

Desde hace más de 24 años el régimen es una amenaza y es la multiplicación geométrica de nuestros males. Este tiempo transcurrido se ha llevado consigo a millones de familias y el daño es moral, irrecuperable en el corto y mediano plazo y también ha atrapado a los millones de  trabajadores, jubilados pensionados en el sendero de una muerte impropia en el corto plazo.

Hemos vivido todo este tiempo bajo el signo de la desidia, de la incertidumbre, de la ignominia, de sobresalto en sobresalto, sin tranquilidad para alimentar nuestra conformación física y cultivar nuestro espíritu, El Chávez era un alma atormentado, el USURPADOR es un espíritu mortificante.

El “sueño Cubano” propuesto y aprobado para nuestro pueblo se alcanza cuando las personas son: carne de cañón para vivir de la dádiva y de las ilusiones políticas del: hacer y no hacer, o de todo lo contrario.

Estamos convencidos de manera indubitable que estamos en espacios integrales de TRAGEDIA NACIONAL de consecuencias nefastas para la calidad de vida de los que aún estamos viviendo en ésta tierra hoy desgraciada,   

Estamos inmersos en una REALIDAD, como si estuviéramos en alta mar. La Nave, llamada “Venezuela” se hundió y no se puede reflotar; quién funge de capitán llamado en los bajos fondos como el “URSUPADOR”, es un aventurero, un advenedizo que no tenía la put… idea del rol que le tocó desempeñar por mandato del “comandante eternamente enterrado” y de sus asesores que le antecedió en el cargo, y que además, le dejó la nave averiada, en alta mar y en medio de una tormenta tenebrosa y el resultado irremediable fue su hundimiento.

El USURPADOR, como “capitán pirata” que es, convirtió al personal inoperativo que le acompaña en delincuentes que corroen los recursos económicos de los cuales se proveía, también utilizó a la nave Venezuela en aventuras peligrosas y delictivas: tráfico ilegal, no solo de narcóticos, sino también de oro y piedras preciosas; una inflación interna (la más alta del mundo) que produce un letargo mortal en la economía, aunado a unas tablas salariales (salario mínimo nacional de 3,8$) que produce miseria y muerte en la sociedad; se alió con movimientos terroristas del mundo y la nave Venezuela comenzó a sufrir los avatares de esa mala influencia que le impidió poder surcar las aguas de la paz y de libertad en el mundo y por ende se ganó el desprecio internacional.

¿Qué hacer con la nave Venezuela? Es necesario, importante y urgente en el corto plazo reconstruir la “nueva” nave Venezuela.

Necesitamos un(a) capitán(a) que no tenga un parche en el ojo; que no utilice garfios sino las manos completas para agarrar el volante con decisión y coraje; que no meta la pata de palo y vaya de errores en errores, sino que tenga los pies bien puestos sobre la nave y no le tiemble el pulso; que tenga un cerebro bien puesto y preparado para llevar la nave por nuevos derroteros y no una “rock ola” repetitiva e inerte.

Necesitamos un(a) capitán(a) que se rodee de pilotos y copilotos preparados en las mejores academias de estudios de su país y del mundo; que el personal militar que lo acompaña en la nave sea disciplinado de las leyes internas y sobre todo actúen en salvaguarda de toda la nave ante cualquier eventualidad endógena o exógena que se pueda presentar en encuentros con otras naves piratas.

Construir otra nave Venezuela, debe contar con la anuencia de todos los sectores involucrados en ella; no solo cuenta el factor económico que es bien importante, sino que el factor político involucrado actúe en función de lograr la unidad de acción y no se conviertan en un “estorbo utilitario” de factores facinerosos; los trabajadores, los estudiantes, los profesionales en las diversas áreas del quehacer deben por, obligación moral con la nave Venezuela, dar su aporte en esa nueva construcción y entre todos (UNIDAD TRASCENDENTAL) forjar una nave donde la filosofía de acción de sus integrantes sea la paz, la libertad, la justicia y la toma de decisiones cuenten con el favor mayoritario.

Esa nueva nave Venezuela anhelada, será modelo para la construcción de otras naves en el mundo, como lo era la nave Venezuela en la década de los 60, 70, 80 y 90 del siglo XX.

Los responsables del naufragio de la nave Venezuela y de la TRAGEDIA NACIONAL causada en toda su estructura física y moral serán castigados, no solo por justicia divina, sino también por la justicia terrenal; aquella nacida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por ende de los entes jurisdiccionales supranacionales nacidos bajo el manto inspirador de esa Declaración, donde resalta el Tribunal de La Haya. LA TRAGEDIA NACIONAL, LLEGARÁ A SU FIN.

Profesor Universitario

Marlons.jimenez55@gmail.com

@marloj03650037

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