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Politólogo Julio Urribarri:» PODRAN CORTAR TODAS LAS ROSAS, PERO NO PODRÁN DETENER LA PRIMAVERA»

DE NUEVO CON USTEDES.

A propósito del 28 de Julio del 2024, cuando los venezolanos salimos a votar por un verdadero cambio en el país. La determinación política, la decisión de entrar en un nuevo ciclo, en una nueva primavera política que las sociedades se plantean cada determinado tiempo. Giambattista Vico la llamaría, en su concepción de la historia, el nuevo corsi , el nuevo curso que deben tomar las sociedades cíclicamente.

Particularmente la denomino, dar a luz a una nueva sociedad, a un nuevo país desde sus propias entrañas. Un desplazamiento profundo del animo del ciudadano. La interpretación del nuevo ciclo histórico que ya comenzó.
Así como comenzó, en cada uno de los cambios que experimento la sociedad venezolana en los siglos XIX y XX , en cada uno de los cuales, se produjeron eventos estructurales que nos permitieron superar la guerra federal con el tratado de coche, el final del caudillismo, del militarismo pretoriano , que aún persiste en muchas de sus formas de manifestarse, para dar paso, a la transición hacia la democracia, con la apertura de López Contreras, Medina Angarita y con un sello propio e imborrable de la generación más brillante que ha tenido la historia república de Venezuela, la generación del 28 que iluminó con su faro y con la luz de la democracia un nuevo país. Así como también, se produjo un cambio con la llegada de Chávez al poder y que la democracia tuvo la capacidad de asimilar el nuevo cambio y jamás pretendió asfixiarlo como sucedió el 28 de Julio. Está es la gran diferencia entre sistemas democráticos y autocrático.

Visto de esta manera, fundamento éste artículo en la teoría de los ciclos desde Huntington hasta Przewosky, quienes sostienen que los sistemas políticos entran en tensión, cuando la velocidad del cambio social supera la capacidad de adaptación institucional. En esos momentos intensos, como sucede en Venezuela, al querer contener ese cambio social, se produce un evento muy peligroso , una severa crisis que trae consigo el colapso de las frágiles instituciones , y actores políticos que se resisten a esos cambios, tal cual, sucedió el 28 de Julio.
En Venezuela, los intentos de » cortar las rosas» , neutralizando liderazgos, sofocando símbolos, alterando narrativas para confiscar la voluntad de cambio de pueblo, pudieron producir efectos inmediatos , pero no revertir el ciclo histórico de cambio que se plantean las sociedades .

La disputa actual, no es por quién controla el momento, sino por quién interpreta correctamente este nuevo ciclo.

La primavera venezolana , no es un deseo, no es un antojo ocurrente de un grupo con liderazgo, sino un diagnóstico en el cual la estructura emocional y cognitiva de la ciudadanía, ya se desplazó y se ubicó, como todas las sociedades en cambio, en un horizonte imposible de modificar.

Las transiciones políticas, emergen , brotan del ánimo social , un despertar en el que la ciudadanía interpreta su presente y proyecta su futuro hacia un país distinto.

En éste hecho, no es la retórica o la narrativa lo que me ha hecho pensar en la frase atribuida a uno de los poetas más grandes del universo, el gran Pablo Neruda. Frase muy pertinente en la Venezuela del siglo XXI en una de sus crisis existenciales más grandes:

«PODRÁN CORTAR TODAS LAS ROSAS, PERO NO PODRÁN DETENER LA PRIMAVERA».-

La metáfora no es literaria, es institucional. Las rosas representan los elementos visibles del ciclo : liderazgo, momentos de inflexión y símbolos. La primavera representa , el clima político, el desplazamiento profundo de una sociedad que decidió su destino…NO HAY VUELTA ATRÁS..!!

HASTA MI PRÓXIMA ENTREGA.

POLITÓLOGO JULIO URRIBARRI FONSECA DOCTOR EN CIENCIAS POLÍTICAS.

PROFESOR UNIVERSITARIO.

MARACAIBO, 26 DE AGOSTO DEL 2026.

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