Opinión

Ronda Dominical: Partido de Derecha, Por José Ángel Borrego

La bifurcación política entre izquierdas y derechas tiene varios asideros. Uno de ellos, más bien leyenda urbana (o campestre por la época) refiere que al Rey Arturo de Bretania le obsequiaron una mesa redonda donde podía sentarse con 150 caballeros de su orden. La forma circular tuvo el propósito de que nadie se sintiera superior presidiéndola pero como en cualquier corte, aun de tan lejana época, las diferencias generaban crisis que Arturo debía soportar.

Era el caso de ciertos caballeros más jóvenes que pedían a Su Alteza mejor trato para el campesinado a quienes los oligarcas expoliaban con impuestos excesivos para satisfacer sus bacanales.

¡Cosa más grande! Imagina uno que algunos caballeros sintiéndose ofendidos y afectados (más lo segundo que la honra) se batieron sobre un césped bien peinado con sus detractores, y Arturo, para evitar el zafarrancho ubicó en las sillas de su lado izquierdo a los reivindicadores del pópulo y a la derecha a chavistas, condes, duques, marqueses y demás empingorotados de la comarca.

Por cierto, uno de esos caballeros, jugaba neutro (ni-ni) en esa disputa pero no así en la cama del monarca donde tenía plácidos encontronazos con la consorte del rey hasta que fue descubierto por un hijo extra matrimonial de Arturo, quien lo denunció, exhibió la cornamenta de su padre e hizo mayor el despelote.

Pero esto último del chisme no incide en el parcelamiento entre caballeros sentados a la izquierda contra caballeros ubicados a la derecha. Tal vez no sea más que un chiste, pero nos agrada esta leyenda, en especial en filmes, y en la pedagógica magistral de “izquierdas y derechas” en política que con el tiempo fue adquiriendo matices de mayor raigambre en pocos casos y de toda suerte de crueldad y corrupción en la mayoría de las experiencias conocidas desde que Marx, atragantado de hachís le dio por ser líder de izquierda.

Y gobiernos dictatoriales, más, desde luego en gobiernos de izquierda (o “pseudos”) que en regímenes de derecha. Ello le ha producido náuseas a la señora Bachelet (ubicada en la bancada izquierda) amagándose ofendida pero sin rubricar sus decepciones con fortaleza porque todos los encausables son de izquierda.

Desde luego, en Venezuela nunca hemos tenido ni uno ni otro, insertos en léxicos ortodoxos. Después de fugado en “La Vaca Sagrada” mi general Marcos Pérez, a partir de aquel 23 de enero, tirios y troyanos se repartían la torta dejando por fuera a las grandes mayorías. Ahora eso no sucede.

Desde que Chávez asumió arrogándose ser de izquierda (ni sabía lo que eso significaba) toda la torta fue suya y hasta hoy, solo los tirios izquierdosos tienen derecho a todo, alacranes incluidos, relegándose a troyanos y al pueblo totalmente: (90% del país). Es decir, en buen cristiano, en Venezuela no existe la izquierda que proclaman los gobernantes, ni la derecha con que se etiqueta a los gobernados.

Esta es una merienda de mulatos desde lo doctrinario, sin pies ni cabeza en la filosofía política (Socialismo del Siglo XXI), que no excede la cota de un mercado vulgarizado por quienes han succionado de las arcas públicas como mínimo (antes lo hemos dicho) en más de 500 mil millones de dólares. ¿O alguien se atreve a decir que presidentes, ministros, ex ministros y otras altas especies desde hace 23 años son de izquierda? No señor. Esos 100 son traficantes de dinero expoliado a los fondos públicos con el discurso harto manoseado que el pueblo escucha y cree.

Tanto así que Maduro solicita para sí el Premio Nobel de Economía porque (dicho por él) gobierna al país más feliz del mundo gracias a su política económica. (Repito: dicho por Nicolás Maduro). Esa es la izquierda en Venezuela y no otra.

¡A la dé-recha..!

Pensará el lector (si nos acompaña aún) que nada de lo anterior lo ignora y conoce quiénes son los “izquierdistas” que pretenden solaparse por tales para continuar pescando bolsas en el estanque del poder. Muy importante esto último. Ni se le ocurra pensar en ellos como candidatos a quién votar. Puros truhanes impuros. Y aunque no quebramos lanzas por quienes los enfrentan, aun a repetitiva verborrea, al menos podrían variar las cosas si en lo futuro tenemos un “gobierno diestro en todo sentido” para superar las heridas ocasionadas por un gobierno siniestro, también en todo sentido.

¿Quiénes son los derechistas? La de mayor peso es María Corina Machado que cuando huele a alguien que se las da de izquierdista estornuda. Pero para no hacer la lista muy larga, excluya a los 100 que son y han sido poder en los últimos 20 años, entre presidentes, ministros, gobernadores y alcaldes A1.

Con eso basta porque “los enchufados”, una vez derechizado el coroto, pretenderán de inmediato mimetizar su destreza en el arte de escamotear los dólares de la nación que han desarrollado como testaferros de los 100 primeros. Y se elabora una lista de “próceres” de cada estado para recordar a quienes alguna vez brillaron por esfuerzo propio y otras por talento político.

Bajo este formato podrá enrolarse a unos mil ex líderes que ofrecerán su prosapia y abolengo al nuevo Partido de Derecha, que en este momento el CNE lo rechazará por ser una amenaza al sistema. Pero mañana (¡ay mañana!) habrá PP o Vox en Venezuela, apoyado doctrinaria y financieramente por sus pares en Europa. (No lo dude).

Hará cinco años intentamos entusiasmar a Domingo Alberto Rangel hijo, pero luego no supimos nada más. Ahora hemos conocido que hasta “talleres sobre la derecha” se imparten en algunas ciudades, aunque desconocemos origen, procedencia, motivaciones y liderazgos.

Nos comentan que el colega Omar González Moreno, segundo de a bordo en Vente Venezuela, está tras la estrategia. No tendría nada de extraño verlo impulsar la contra del Psuv. Y menos raro aún resultaría que un partido de esa naturaleza, por ese motivo y con el propósito de expulsar a los “izquierdistas” tuviera éxito. En especial si se establecen las comparaciones.

Lo que sí estimamos fundamental es que ese Partido de Derecha al menos emule al PP de España, con Isabel Díaz Ayuso incluida y logre el poder en Venezuela como lo hizo Isabel en Madrid que le dio en la madre a toda la izquierda, expulsando a Pablo Iglesias de la política, haciendo trastabillar a Pedro Sánchez y derrotando en su propio terreno a su mismísimo líder Pablo Casado por “misoginia política”.

Venezuela está preparada para insurgir con un gran Partido de Derecha. Necesita un líder que no se enchinchorre en Caracas como lo están todos hoy, excepción hecha de María Corina, terca, incansable, valerosa y honesta. (Se agradece una planilla de inscripción, por favor).


(José Ángel Borrego, 0414-8187722)

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