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Sigue el escándalo del Monstruo del Barrio Bolívar: Más de 100 víctimas y ¿nunca denunciaron?

Venezuela Estado Zulia, ciudad de Maracaibo. Una docena de víctimas denunciaron a Gerardo Oliveros Taborda de cometer actos lascivos en su contra, aseguraron fuentes policiales. La cifra de denunciantes alcanzan los 100, según informaron autoridades de Zulia

Las víctimas de Gerardo Oliveros Taborda, detenido por presuntamente abusar de al menos 100 menores, eran adolescentes en situación vulnerable a quienes les ofrecía comida, dulces y diversión en una granja de su propiedad. Luego los sometía, según contó una fuente policial.

Funcionarios de la Unidad Canina Antidrogas (UCA) de la Policía del estado Zulia iniciaron la investigación tras la denuncia de una docena de víctimas, quienes señalaron al hombre y la granja donde se cometía el hecho. Los policías lograron ubicar un informante para hacer efectiva la captura.

A Oliveros Taborda, conocido como papa negra o el monstruo del barrio Bolívarlo detuvieron el domingo 14 de junio en la granja Doña Linda, ubicada en la vía a Los Bucares en el oeste de Maracaibo. Al momento de la aprehensión, el hombre estaba a punto de cometer actos lascivos contra un menor de edad, aseguró la fuente policial.

«El modus operandi de este aberrado iniciaba en una granja donde había una piscina, les ofrecía juegos, dinero, celulares, meriendas, drogas y los buscaba en su vehículo, por lo que los menores cedían», informó el miércoles 17 de junio Lisandro Cabello, secretario de Gobierno de la Gobernación de Zulia, en una rueda de prensa. Destacó que Oliveros Taborda podría ser el mayor violador de Venezuela.

Rodeado de jóvenes

El monstruo de barrio Bolívar siempre estaba rodeado de jóvenes, en su mayoría adolescentes varones, aseguraron vecinos del sector.

«Por esa zona donde vive hay muchos muchachos que tienen necesidades y él se la pasaba con todos ellos, y les daba comida», aseguró un habitante del barrio Bolívar.

La noticia de su detención asombró a los habitantes del barrio, mas no les extrañó porque, según dijeron, era un secreto a voces que a Oliveros le gustaban los hombres pese a vivir con su esposa, con quien tuvo tres hijos -uno de ellos policía regional.

Nunca hubo una denuncia formal, pero los investigadores se percataron de que en el lugar donde ocurrían los hechos entraban y salían niños de manera constante. Un día a su salida empezaron a interrogarlos y fue así cómo iniciaron el caso.

Entre los propios jóvenes del sector se hacen bullyn por la amistad que mantenían con Oliveros, aseguró uno de los vecinos. «Ayer, mientras jugaba fútbol se señalaban unos con otros de haber estado con papa negra».

Trabajadores de panaderías, de carnicerías del sector y vecinos aseguraron que Oliveros acostumbraba a hacer compras en grandes cantidades de alimentos. «Siempre decía que una parte era para la granja y la otro la buscaba luego para llevarla a su casa», indicó un informante.

Oliveros Taborda es propietario de una empresa de instalación de ductos de aires acondicionados. Entre sus gustos siempre estuvieron las apuestas de juegos de azar y las grandes parrandas de minitecas en su calle, que terminaban al amanecer con fiestas en su granja, aseguraron los vecinos.

La casa de Oliveros fue allanada el mismo día de su captura. Los funcionario ya contaban con una orden de allanamiento. Dentro de la residencia ubicaron un altar de brujería, aseguró el secretario de Gobierno. Los vecinos manifestaron que en el barrio también lo conocían por brujo.

Con información de El Pitazo y Noticiero Digital

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