Opinión

Somos una «sociedad de Mierda» Opinión por el Dr. @GervisDMedina

Gracias al poder de las redes sociales, hoy en día tenemos la posibilidad de decir directamente a los “bichos políticos”  y a quienes los acompañan en calidad de cómplices, que han abusado de la representación y el mandato que le dimos. En uso de ese derecho les exijo que se retiren y aparten de este mundo.

¡Un país hambriento, acostumbrado al populismo, estatismo, socialismo y sin instituciones! ¡Con una sociedad criminógena, neofilista y mesiánica!  Y un Estado deletéreo. ¿Hacia dónde puede conducir  todo esto? ¡Dígame usted en serio señor lector! Ilústreme.

La gran mayoría de políticos venezolanos, periodistas, escritores, e «influencers» culturales son de izquierda; por eso ahora andan en campaña para que no se reduzca el conflicto a un asunto ideológico.

¡Sabemos que el chavismo es genocida, pero es socialista, así que no manipulen!

Es lamentable que un país que fue llevado al fracaso tras 60 años de políticas de izquierda todavía no aprenda la lección; es ante todo, desconsolador, mucha gente sigue queriendo un “Estado paternalista” que resuelva los problemas a punta de petróleo y estatismo. Definitivamente, en Venezuela hay demasiados fanáticos ciegos, tanto de un lado como del otro. Desde hace unos días, la publicidad de varias app de android es de políticos venezolanos haciendo campaña electoral. Ya salió uno del Zulia, el alcalde de Chacao y Jorge Roig hablando del plan país. Ningún político en el mundo gasta en publicidad sin una elección de por medio. ¿Será que vienen elecciones?

Como diría la colega Yasmin Nuñez; “Es increíble que en pleno siglo XXI, todavía queda gente, incluso muy preparada, que nos quieren mantener en la dialéctica de la época medieval. De ese modo nos quieren imponer el siguiente razonamiento: «No estás atacando al enemigo, el enemigo es el de la otra acera»

Hay que salir de los políticos anquilosados, formados en la vieja escuela del: «Cuánto hay pa’ eso»; gente sin honor, sin inclinación a la decencia, que deberían dejar de obstaculizar el inicio de la renovación de la política que requiere con urgencia Venezuela.

Basados en esa lógica medieval, si atacas a un bando, entonces, y de manera automática, eres parte del otro lado. Si atacas a tu propio lado, eres traidor. Y así nos quieren llevar cada vez más lejos en el tiempo. Yo me niego rotundamente a pensar tan primitivamente”.

Cuestionar a lo que no es claro y transparente de la “oposición representativa” no me hace chavista, sino un crítico. Qué por qué no critico al chavismo? Porque no hay nada que salvar de ese sistema. Solo espero que la Justicia haga impecablemente su trabajo con esos genocidas.

A esta «oposición»  no la dividimos los ciudadanos; la dividió su corrupción interna, sus vicios, su decadencia, su adicción al dinero público, su falta de escrúpulos. No nos echen la culpa a quienes decidimos no seguir a ciegas a esta gente de mal vivir.

Hay que tener muy baja autoestima, para idolatrar a un político que ha vivido toda la vida de los negocios que le producen sus relaciones, por la política. Pero es mucho peor intentar justificarlo o defenderlo ante acusaciones de corrupción, de las que se han presentado pruebas.

¡La reconstrucción de Venezuela no será solo un esfuerzo colectivo de reparación material de un país destruido! Quizás lo más rudo será la recuperación de la moral ciudadana y la cultura de trabajo. La mayor inversión debe ser en educación y en formación de valores.

¡El ciudadano de verdad no espera a que un político le resuelva la vida! Trabaja duro, se supera, crece en todos los sentidos, pero al mismo tiempo ejerce su deber cívico para pedir cuentas a los políticos sin firmar cheque en blanco ni lamer traseros.

¡Si no te gusta mi opinión y te incomoda, no me escuches, no me leas! ¡Pero no me pidas que cierre la boca cuando vea a un régimen criminal acabar con un país y a una oposición inútil!

¡Opino, sí! Y no vas a poder callarme. Los ciudadanos sumisos y conformistas terminan siendo parte de una “sociedad de mierda”, alcahueta al servicio de politiqueros, debemos siempre denunciar cuando algo no funciona, expresar la mejor opción a los intereses de nuestra nación y no solo de un grupo de delincuentes y colaboradores.

Hay que hacer presión ciudadana para lograr depurar a la oposición representativa, y así poder transitar por el camino de la libertad. Si no logramos jubilar de la política a tantos dinosaurios que quedaron de los viejos partidos, seguiremos bajo el yugo, no de una dictadura, sino de dos: Psuv-Mud. Cuando una sociedad no cuestiona a sus políticos, cuando no se hace eco de denuncias sobre corrupción, cuando deja que un político que prometió algo y no cumplió siga en funciones, cuando no entiende que el político se debe a la sociedad y no al revés, ese país se va al caño y pasa a tener una “Sociedad de Mierda”.

Gervis Medina

Escritor venezolano

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