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Afirma Portal Armando.Info: Bajo irregularidades, régimen chavista cedió un central azucarero

Tras el fallo monumental del chavismo en administrar las empresas estatizadas por Hugo Chávez, la Revolución Bolivariana liderada por Nicolás Maduro ejecuta una ola reprivatizadora, pero no se aclaran los objetivos: ¿Reactivar las empresas, rematarlas, prolongar su agonía? Lo cierto es que se está planteando el surgimiento de una nueva clase empresarial venida de la nada

A fines del año pasado, se generó la reprivatización del central azucarero Pío Tamayo en el estado Lara, en un procedimiento plagado de irregularidades como colofón de un proceso de desmantelamiento –mediante nacionalizaciones y quiebras– de lo que alguna vez resultó una poderosa procesadora de caña.

Resalta el portal web investigativo Armando.Info que ahora se encuentra en manos de unos privados sin experiencia en la industria pero con amplios contactos con el oficialismo. Como resultado de la transacción, quedó despedida toda la plantilla obrera, y la incertidumbre se pasea entre las instalaciones.

Tras el fallo monumental del chavismo en administrar las empresas estatizadas por Hugo Chávez, la Revolución Bolivariana liderada por Nicolás Maduro ejecuta una ola reprivatizadora, pero no se aclaran los objetivos: ¿Reactivar las empresas, rematarlas, prolongar su agonía? Lo cierto es que se está planteando el surgimiento de una nueva clase empresarial venida de la nada.

Un comodato, despidos masivos

La web de investigación señala que el central azucarero Pío Tamayo, ubicado en la localidad de El Tocuyo, estado Lara, recientemente se entregó en comodato al Consorcio Veinca, una empresa privada sin antecedentes en el ramo. Otra certeza radica en que llegaron cortando empleos de raíz.

La entrega de la planta se hizo efectiva en octubre de 2020. En diciembre hubo despidos masivos. En marzo de 2021, 450 trabajadores despedidos del central –algunos con hasta 25 años de antigüedad- salieron a la calle a protestar. Cerraron la avenida principal de El Tocuyo. Dijeron que sus salarios se habían mantenido entre 2 millones 400 mil y 4 millones de bolívares (entre 1,3 y 2,16 dólares) mensuales y a pesar de ese valor ínfimo, todavía no se les pagan las liquidaciones a algunos de ellos.

Héctor Escalona, por ejemplo, ha vivido (y padecido, si se toma en cuenta lo que más adelante relata), como trabajador del azucarero desde mediados de los años 90, buena parte del control estatal en la empresa. Pero la llegada de una administración privada no le trajo nada mejor. Hoy es uno de los cientos de despedidos a raíz del proceso de privatización. Y uno de los que ha protestado.

“Quedaron comprometidos en que en 15 días nos iban a pagar lo que nos debían. El representante de Veinca dijo que iba a asumir la deuda [las liquidaciones que deben a 42 trabajadores] y que iban a ver la posibilidad de cancelar esa deuda y de reenganchar a los despedidos. Si en quince días [se completan el 18 de marzo] no nos cumplen, saldremos a protestar de nuevo”, explica a Armando.info.

Ciclo productivo “en veremos”

Fue la primera vez que los reclamos y advertencias consiguieron romper el secretismo de la dirección de la empresa, que tiene voz pero todavía carece de rostro, no solo frente a los trabajadores sino ante el público.

El 27 de diciembre del año pasado en la cuenta de Twitter del azucarero (@AZUCARERO_APTCA en aquel momento, @CVeinca_apt ahora) quedó colgado un aviso. En este, el Consorcio Veinca anunciaba que a partir del día siguiente “dará inicio al proceso de contratación del personal que formará parte del talento humano de la azucarera Pío Tamayo, S.A., para el cumplimiento de su próximo ciclo productivo”. Se puede considerar como su único pronunciamiento público.

“Ciclo productivo”, ¿es un eufemismo? En el Pío Tamayo hasta cierto punto lo es.

Desde la zafra 2014-2015, la producción de la planta no incluye la molienda de la caña. Hasta comienzos de 2020 solo consistió en la refinación y empacado de azúcar moscabada de Nicaragua. Esa etapa de casi maquila fue la culminación de un proceso de desmantelamiento del central cuyo epílogo es su cesión a una empresa privada.

Lea el reportaje completo en Armando.Info.

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