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Aldea global: Sembrar la Democracia, Por Rony Alfonso Quintero



La vida está llena cambios de todo tipo. Lo que ayer era novedad, práctico y eficiente, hoy no lo es. Igual sucede con las creencias, y las costumbres, y con nuestra manera de elegir y de votar Heráclito, filósofo griego, dijo 500 años antes de la llegada de Jesucristo al mundo; «lo único que no cambia es el cambio».

El cambio es vida y nada es estable, por eso los ciudadanos de estos tiempos deben repensar su rol, especialmente, la Sociedad Civil, que agrupa a movimientos sociales, instituciones cívicas, grupos religiosos, sindicatos, ong’s, intelectuales, académicos, etc , los cuales debería asumir una posición supervisora, entre otras acciones, y así
ejercer mayor responsabilidad social, al estar vigilantes en el desarrollo de los asuntos públicos y ser más observadores de los ejecutores de las políticas públicas.

Hoy más que todo se hace necesario.

Dejar a los representantes políticos y sus partidos en funciones de poder, hacer lo que ellos quieran, sin contraloría social, es contraproducente para el bienestar de un pueblo.

El psicólogo italiano, Walter Riso, dijo:
«La felicidad no llega a la puerta, hay que buscarla y pelear por ella».

No llega sola, no es fácil.

Los líderes mas visibles, los más mediáticos, no resultan ser los mejores elegibles, o gobernantes. Muchos de ellos, o algunos de ellos, divulgan planes en campaña política que beneficiarían al pueblo, que les da el voto, el poder, y en algunos casos, luego del triunfo, no cumplen con los ofrecimientos, no honran la confianza depositada en ellos.
A veces pisotean los derechos del pueblo para beneficio propio, o de su grupo de poder.

Ejemplos de eso hemos tenido en estos últimos años de retroceso social y político de nuestros países.

Los líderes partidistas, y los cogollitos sempiternos en la dirección de algunos partidos, debe ser observada públicamente. Algunos de ellos se dedican a hacer o promover acuerdos o hacer negocios, claro, a favor de ese cogollito, pero dicen que es para beneficiar al pueblo.

Hay gente que se acostumbra a mandar y a engañar, y también hay personas acostumbradas, o inducidos a ser engañados, que los manipulen y los humillen, y entonces les entregan las «sobras del poder», de ese poder que el mismo pueblo le da.

VENCER las sombras.

Los partidos políticos y los líderes políticos son necesarios, también es necesario ejercer el derecho al voto, y, a elegir. A elegir bien. Tenemos buenos líderes, íntegros, muchos lo son, pero otros no actúan de buena fe. Por lo que se hace necesario mecanismos de alerta, enseñarle al pueblo cómo evadir la maldad, y cómo abrazar las buenas acciones, darle luces para visibilizar las trampas ocultas que golpean el desarrollo y el bienestar de los ciudadanos.
Sabemos que algunas veces los vampiros electorales succionan y confiscan la buena voluntad y el voto, la libertad y la democracia de un pueblo, sin que pase nada.

El ciudadano común y corriente sabe poco de trampas y confía mucho en aquel que le sonríe y le promete la luna y las estrellas, y un mejor futuro votando por él.

Sin embargo hay muchos lideres políticos, líderes comunitarios, gerentes culturales, religiosos, serios, honestos, trabajadores, honrados, que luchan por su gente, por las comunidades, por mejorar las condiciones de vida y libertad y democracia de los pueblos, y a ellos, a esos hombres y mujeres ejemplares, es a los cuales debemos aprender a identificar, valorar, y apoyar para vencer las sombras.


funda.coda@hotmail.com

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