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Carta a Luis Britto García




Sr. Britto García:

En su reciente escrito en APORREA, titulado “Filosofía del Botín”, ver: https://www.aporrea.org/actualidad/a292712.html, usted habla de las relaciones de Inglaterra con Venezuela como una historia caracterizada por la rapiña. Y enumera una lista de saqueadores y piratas para documentar tal afirmación. Ciertamente Morgan, Drake, Preston y algunos otros que usted menciona merecen plenamente esos calificativos. No es mi intención defenderlos.

Todo el artículo prepara al lector para aceptar su mensaje central, el cual es: “ Lo que alguna vez
fuera Imperio Británico queda reducido a la ratería de robarle a Venezuela 31 toneladas de oro depositadas en el Bank of London, sin riesgo de abordaje ni amenaza de garfio y pata de palo”. Esta es una referencia a la reciente decisión del gobierno inglés de no entregarle al régimen de Nicolás Maduro el oro que permanece depositado en el Banco de Inglaterra, para ser entregado a un futuro gobierno democrático y legítimo, efectivamente salido de la voluntad popular.

Deseo hacerle algunos comentarios a su escrito.

El primero se refiere a la relación histórica entre Inglaterra y Venezuela. No siempre ha sido esa relación entre Inglaterra y Venezuela una de pillajes y saqueos sino que también han existido abundantes ejemplos de nobles relaciones, lo cual usted ha debido mencionar en aras de la justicia histórica. Por cada pirata inglés que asoló nuestras costas existieron 100 o más voluntarios ingleses, escoceses e irlandeses en nuestra guerra de independencia, muchos de quienes rindieron sus vidas en nuestros campos de batalla y cuyos huesos se confundieron con los de los mestizos, mulatos, indios y criollos, quienes formaban nuestros ejércitos patriotas. Los nombres de esos hombres de la legión Británica están hoy en nuestros panteones, en nuestros libros de historia y en nuestros corazones. Un historiador honesto no debería nunca olvidar la mención de lo hermoso para solo mencionar lo censurable.

Lo segundo que deseo mencionarle es que, una vez reconocido lo anterior, es más fácil explicarnos la situación del oro venezolano en Londres. Los ingleses no han dicho que ese oro es de ellos. Han dicho que ese oro venezolano seguirá en custodia en Londres hasta que en Venezuela se instaure un gobierno libre, democrático y verdaderamente representativo de la voluntad popular. Si ya en 1860 se celebraban elecciones por votación popular en Venezuela, ¿por qué hoy, en 2020, es imposible tenerlas bajo la supervisión de instituciones idóneas, sin que los partidos políticos estén intervenidos por la fuerza bruta, sin que un ministro de la defensa traidor y miserable haya dicho que la oposición jamás podría ganar y que un narco usurpador de la presidencia lo reafirme, diciendo que no ganará la oposición “ni con votos ni con balas”? ¿Por qué en 2020 existen intelectuales como usted, Britto García, apoyando este crimen contra la sociedad venezolana, dictando falsa cátedra de ética cuando la viga en su ojo es infinitamente mayor que la brizna de paja en ojos ajenos?

Lo tercero es que si esta manera de ver la situación del oro venezolano en Londres, arriba descrita, hubiera sido considerada objetivamente por usted, su condenatorio párrafo, arriba citado, apenas representaría una grosería de su parte. Más aún. Cabría preguntarle a usted, como lo hago: ¿quiénes son hoy los rateros y piratas que agobian y asfixian a Venezuela? ¿ Son los Preston y los Morgan venidos de Europa o son gente de apellido Chávez, Maduro, Ramírez Carreño, Flores, Rodríguez, Padrino López o Cabello? ¿O algunos como El Aissami, o Saab? ¿No son estos los expoliadores, los piratas, los traidores, ladrones, narcos y asesinos? Buscando mucho, podremos encontrar un apellido anglo, Chaderton, entre ese lumpen moral. Nombro estos nombres no para condenar los países de donde puedan haber llegado esos miserables sino para ilustrar la injusticia de sus afirmaciones.

Lo último que deseo decirle es lo siguiente. Usted ha sido un eminente intelectual. Y digo ha sido, porque toda su obra, por la cual recibió justo reconocimiento, fue generada en democracia. En el siglo XXI sus esfuerzos se han dedicado a servir a regímenes políticos corruptos, ineficientes y populistas, más aún, dictatoriales. Que yo conozca, su única obra importante escrita en este siglo: “El Verdadero Venezolano”, verla en: https://www.ensartaos.com.ve/wp-content/uploads/2020/05/Britto-Garcia-Luis-El-verdadero-venezolano-%C2%AE2017.pdf es de alta calidad intelectual pero claramente sesgada para tratar de probar que solo gente de ideología “progresista” puede ser verdaderamente venezolana. Llega usted allí a meter a Gallegos y Uslar Pietri, entre otros, en el saco de quienes subestiman al venezolano, como si el verdadero amor no fuese el que reconoce defectos y carencias del padre, del hijo o del hermano amado.

Su evanescente calidad intelectual tiene una explicación, la que usted mismo cita al final de su artículo, cuando dice: “El botín, única industria del estéril, esteriliza económica y culturalmente”.

¿No es eso acaso, no es la esterilización lo que está sucediendo con sus dotes?

Brittoluis@gmail.com

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