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Cecodap: Casos de suicidios de niños y adolescente están en aumento desde 2017

La salud mental no es un tema prioritario para el Estado venezolano ni para los medios de comunicación, afirma el estudio de la organización defensora de los derechos de la niñez, Cecodap, donde aborda el tema de salud mental en la infancia y adolescencia en el país.


El suicidio infantil: un problema olvidado en medios de comunicación y políticas públicas de Venezuela, publicado el 9 de marzo es el informe, presentado por Vanessa Moreno Losada, coordinadora de Comunicaciones de Cecodap; Carmen Inojosa, periodista e investigadora, Abel Saraiba; coordinador adjunto de la ONG y Carlos Trapani, coordinador general de la institución.


Es alarmante el resultado hallado, en cuanto a que en el país no se mencionan a los niños, niñas o adolescentes en los programas de salud mental. Es decir, que se deja un vació muy grueso sobre la falta de protección de esta población para tratar casos de depresión y salud mental.


“De acuerdo con los principios de la Doctrina de Protección Integral, el interés superior del niño y la prioridad absoluta, la no discriminación y la participación, no hay acciones privilegiadas ni preferentes para la atención de niños, niñas y adolescentes. Se puede decir que el norte de los planes y las decisiones que se tomaron no estuvieron orientadas a lograr el beneficio y garantizar el derecho de esta población”, se lee en el informe.


Luego de revisar las Memorias y Cuentas (solo existen las de 2014 a 2017) junto a los presupuestos, publicados por el gobierno, se detectó que hubo tres programas que abordaban el tema de la salud mental. Sin embargo éstos son deficitarios e insuficientes.

También se encontró que menos de 1% del presupuesto del Ministerio de Salud es asignado la salud mental, lo que demuestra según el estudio que no es prioridad del Estado.


Cecodap halló que no existen programas de prevención del suicidio en niños, niñas y adolescentes: “No se encontraron campañas educativas y formativas orientadas a la prevención del suicidio en niños, niñas y adolescentes. No se identificaron modalidades de asistencia ni datos estadísticos sobre los niños, niñas y adolescentes que tuvieron una intención suicida”.


La atención al suicidio y la prevención es delegada a la familia, y la falta de políticas públicas es evidente, resaltan las investigadoras.


Actualmente existen muchas dificultades para atender o referir a un niño, niña o adolescente con riesgo de cometer suicidio a instituciones psiquiátricas en el país, debido a la falta de presupuesto, planes e instituciones especializadas, indicaron.


Destacan que el Estado debe crear una política pública en materia de salud mental con enfoque integral para la atención del núcleo familiar, con planes y acciones que alivien el sufrimiento de los hogares afectados por la emergencia humanitaria compleja y la vulneración de derechos humanos en el país.


Suicidios en aumento

Cecodap advierte en el informe que los casos de suicidios de niños, niñas y adolescente en el país están en aumento desde 2017, año en el que la emergencia humanitaria compleja se acentuó.

En 2014 se reportaron 11 casos de suicidio de niños, niñas y adolescentes; en 2015 se registraron 14 suicidios; en 2016, fueron 17 casos, y en 2017 el informe señaló que habían ocurrido al menos 34, se lee en el informe.


La investigación agrega que para 2019, los casos de suicidios de la infancia cerraron en 88. Para el primer semestre del año 2020, el Observatorio Venezolano de Violencia, documentó 19 casos más.

También detalla el informe que el Servicio de Atención Psicológica (SAP) Crecer sin Violencia de Cecodap, entre enero y junio de 2020, encontraron que 31% de las personas atendidas llegaron debido a las alteraciones en su estado de ánimo. De ese total, 20% presentaron riesgos de ideación e intento de suicidio.


Para Cecodap estas aproximaciones permiten tener una idea del alcance del problema, pero no detallar patrones masivos de conducta. “No existe una caracterización oficial del suicidio infantil que permita establecer patrones y que responda a una estrategia de prevención nacional”, explican.
En el documento, a través de un monitoreo de prensa efectuado entre enero de 2019 hasta junio de 2020, se logró identificar varios factores sobre los suicidios infantiles pero, debido a la falta de detalles en los medios de comunicación (sumado al poco acceso de los periodistas a los familiares de las víctimas), solo se puede evidenciar que existe un subregistro de los casos.
“En total, se documentaron 26 suicidios de niños, niñas y adolescentes en 12 estados del país. Esto arrojó un promedio de un reporte de una muerte por autolesiones al mes”, explicó Vanessa Moreno, coordinadora de la Agencia Pana, durante su presentación.
 53,9% de las víctimas eran niños y adolescentes varones, la edad promedio era de 13 años de edad. Mientras que 46% de los casos eran de niñas y adolescentes mujeres, cuya edad promedio era de 14 años.
 60% de las víctimas estudiaban en instituciones públicas. Sin embargo, la mayoría de los registros sobre suicidios no contenían detalles sobre el año escolar ni identificación de las víctimas.
 61% de los suicidios ocurrieron en los hogares de las víctimas. 11,5% en espacios públicos y 3,8% fueron en las escuelas de los fallecidos.


 Los detonantes del suicidio fueron identificados como: 50,7% por conflictos familiares; 3,8% por abuso sexual, 3,8% por trastornos psiquiátricos. El resto, 30,8% de los casos no se identificó el motivo de la acción.
Periodismo como fuente de información
En cuanto al papel de los medios de comunicación y periodistas, en la cobertura de los suicidios de la niñez, el tema está invisibilizado, por estigmas culturales, obstáculos para el acceso a datos públicos y la persecución al periodismo, destaca Carlos Trapani, coordinador general de Cecodap.


Considera importante que los medios de comunicación y sus periodistas documenten sobre los suicidios de la niñez para ayudar a crear una memoria colectiva que permita advertir y prevenir sobre las consecuencias del suicidio.
En las ocasiones en las que un medio publica sobre este tipo de sucesos, mayormente, lo hace desde un ángulo preventivo y educativo.“

Tras el análisis de los datos obtenidos con la encuesta, se puede evidenciar cómo los medios muestran recelo con respecto a la publicación de casos de suicidios, tanto de adultos como de niños”, se lee en el informe. 


Refieren que la Ley Orgánica para la Protección de los Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna), en su artículo 65, presenta una serie de prohibiciones que se toman como impedimentos para informar sobre estos casos.


“La salud mental no tiene fuerza en la agenda editorial de los medios, aun cuando los efectos de la emergencia humanitaria compleja también impactan este aspecto.

Según 81% de los periodistas encuestados el medio no posee un espacio determinado para abordar temas relacionados con la salud mental”, reveló el informe de la organización.

Recomendaciones del informe
1. Es necesario que el Estado establezca prioridades dentro de los planes de salud mental, que deriven en planes y creación de la infraestructura para la prevención y atención del suicidio en niños, niñas y adolescentes.
2. En el contexto de emergencia humanitaria compleja, a la que se agrega la crisis sanitaria por Covid-19, los niños, niñas y adolescentes requieren de atención prioritaria y especial (derecho a la vida, supervivencia y desarrollo).
3. El Estado debe hacer cumplir su marco legal y las normas dispuestas en materia de salud y de salud mental, entre ellas el artículo 83 de la Constitución, los artículos 32 y 41 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, el artículo 2 de la Ley Orgánica de Salud y la Resolución No G-1085 de la Gaceta Oficial No. 35725 de 1995.
4. El Estado debe crear medidas de carácter legislativo que respondan a los principios y normas de Derechos Humanos, así como también, instituciones que respondan cuando los derechos de la niñez se vean amenazados.
5. El Estado debe promover acciones educativas sobre salud mental para toda la población.
6. Es necesario un programa de educación pública, que cuente con partidas presupuestarias suficientes, para la promoción de la salud mental y la prevención del suicidio en niños, niñas y adolescentes.
7. El Estado debe publicar las memorias y cuentas de los años 2016, 2017, 2018 y 2019. También los proyectos de Ley de Presupuesto de los años 2018, 2019 y 2020.
8. Es necesario que el Estado informe con mayor amplitud sobre el funcionamiento de los centros de salud de la red hospitalaria con servicios de atención psiquiátrica y psicológica para niños, niñas y adolescentes para poder comprender el alcance de la cobertura, y así responder qué porcentaje de la población podría estar quedando fuera del sistema, y si son suficientes los especialistas y personal formado en el país para brindar esta atención.
9. El Estado debe rendir cuentas sobre las mesas técnicas de 2014 para la atención integral de los niños, niñas y adolescentes en salud mental y adicciones.
10. El Estado debe dar continuidad a la iniciativa planteada en 2014 de crear protocolos de atención a niños, niñas y adolescentes.
11. Es importante que el Estado evalúe y analice la situación de los niños, niñas y adolescentes en salud mental, y use los resultados para adecuar los planes ya existentes o crear nuevos programas con prioridad absoluta en la niñez.
12. El Estado debe disponer de sus máximos recursos para crear políticas públicas en materia de salud mental, y en programas de prevención y atención del suicidio que lleguen a la totalidad de los niños, niños y adolescentes.
13. El Estado debe crear una política pública en materia de salud mental con enfoque integral para la atención del núcleo familiar, con planes y acciones que alivien el sufrimiento de los hogares afectados por la emergencia humanitaria compleja y la vulneración de derechos humanos en el país.


Informe Cecodap

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