#Noticia

Del Discurso Político: Memorias de un País Rico, de Pobres en Ruinas, Por José Cándido

Cuando seas capaz de cambiar tu conciencia interna, a cómo puedes servir a los demás y cuando hagas de esto el centro de tu vida, estarás en una posición adecuada, para vivir auténticos milagros en tu progreso hacia la prosperidad. Wayne W Dyer.

Compartiendo la tesis del filósofo Antonio Escohotado; ciertamente Un país, no es rico, porque tenga petróleo, oro, diamantes, aluminio, coltan, materia prima, bauxita o gas natural; un país es rico cuando la población tiene Educación; riqueza silenciosa que aromatiza las neuronas de la humanidad; hay educación cuando damos las gracias a quienes nos sirven, y le damos propinas a quien bien nos atiende, cuando somos agradecidos con nuestros semejantes, educación es que, aunque puedas o tenga la oportunidad de Robar, no Robas; en suma, la mayor riqueza de un país, es el conocimiento, el cual permite el respeto ilimitado hacia los demás; siendo una fuerza motriz, como el caudal de un río, que dirige sus corrientes  a los mares y océanos, así se plantan y se abrupta las generaciones que han pasado por las aulas y luego crecen y se hacen familia que soportan las sociedades de las Naciones.

Cuando acompañamos a nuestros hijos en el crecimiento, acentuamos los valores cívicos, los cuales les permiten orientar la libertad hacia el bien común, de tal modo que sus vidas, puedan tener una mejor visión de si, de su familia y de su país; cuyo enfoque es, desde luego, que la educación, es un mecanismo o medio para transformar el mundo, las sociedades, pero sobre todo la humanidad; siendo una meta diaria, de cada familia, de cada hijo, de cada hogar arroparse con el manto de la Educación; a la larga, veremos resultados infalibles en niños, que con el transcurrir del tiempo, se han comprometido consigo mismo, en ser buenos ciudadanos; lo que abunda en la grandeza de una nación, pero además coloca al individuo, en el centro de las reflexiones y decisiones políticas, lo que va a proyectar bienestar en la población y bienestar económico en el PIB y renta per cápita, en oposición a la pobreza que resulta de las distintas desigualdades, muchas de ellas inducidas por tendencias ideológicas, comunistas y socialistas, siendo el caldo de cultivo de la ignorancia; desde luego que para medir ese bienestar, deben tomarse en cuenta el nivel de Democracia, lo que implica que un país con educación elige a un estadista, como gobernante, porque le reconocen sus conocimientos, sus méritos, sus atributos de hombre de estado; en cambio un país sin educación votan, para que un chofer de autobús, para que sea su presidente, porque roba y deja robar; de allí la gran diferencia entre elegir y votar; en tanto que, son las relaciones sociales, las interpersonales, y el trabajo como forma de riqueza, en la que, las distintas conexiones, impulsan el desarrollo económicos y prosperidad de países y naciones; de allí que, vemos que una nación Rica, está conformada por hombres Ricos berbí gracia los EEUU, y básicamente se debe a la acumulación de riqueza, que en la mayoría de las veces se debe al conocimiento, impulsado desde luego, por la EDUCACIÓN. Una muestra de ello lo encarna Henry Ford, a quien, así mismo se considero un ingeniero por instinto, fue un inventor prolífico y obtuvo 161 patentes registradas, siendo el único propietario de la Ford Motor Company, considerados en su momento la empresa y el hombre más rico de la tierra; lo que nos da una visión de que Educación, emprendimiento, trabajo, constancia y disciplina, es la quinteto del progreso de las naciones y sus civilizaciones.

Venezuela es, y seguirá siendo un país rico, aun cuando su población este en ruinas, empobrecida colectivamente, en la añoranza por volver a conseguir la senda de la riqueza o al menos de la prosperidad y el bienestar; pues atendiendo la teoría smithiana, un país es rico, en la misma forma que hayan hombres ricos, que acumulen oro y plata, en sus haberes, no en vano cuando los conquistadores españoles luego del descubrimiento de las Américas, lo primero que preguntaban, cuando llegaban a una costa desconocida, era si había mucho oro y plata en la vecindad; y lo hacían con la única razón, de si valía o no la pena, para conquistarlo; y como ya era obvio, había noticias de El Dorado, la ciudad legendaria donde el rey o jefe de la ciudad, se bañaba con un polvo amarillo; de allí la incursión a santa marta Colombia en 1525, con extensión a las costas de coro, pero con mayor precisión 1531, cuando Diego de Ordás sin Z, Origen de Puerto Ordaz, navego el  flamante fluvial Río Orinoco, hasta llegar al Perú y finalmente a las Guayanas, en busca de la ciudad perdida; pero como es conocido de todos jamás hallaron la brillante ciudad; sin embargo mucho de los españoles estaban convencidos, que en suelo patrio había abundante riqueza y que debía ser conquistado para llevar el oro y la plata a la corona española.

Los españoles de la época tenían razón, si que la tuvieron, hemos sido, somos y seremos un país Rico y bendecido por Dios; aunque hoy nos embargue la añoranza, la nostalgia, la tristeza y la melancolía, producto del empobrecimiento y ruinas en la que hoy vivimos; justamente por la carencia de educación, es que, no hemos aprendido a ELEGIR, los venezolanos solo sabemos votar, y lo hacemos por CLEPTÓCRATAS, civiles y Militares, socialistas y comunistas, que empobrecieron a la población de manera deliberada, consciente del daño patrimonial, colateral y Moral que asestaron a la ciudadanía, quebraron el aparato productivo, el de bienes y servicio, pero sobre todo acabaron con el EMPRENDIMIENTO, primera fuente de riqueza del mundo, no en balde Venezuela es el país donde constituir una empresa resulta muy oneroso, siendo el más caro del mundo; donde se paga la tasa de impuestos más alta del continente, ello incluye los nacionales y municipales que incluyen, que en algunas alcaldías del país, te obliguen a pagar con una cosa que llaman o mientan petro, que ningún país el mundo la reconocen como moneda virtual, cuyo valor es ficticio, pero nominal para los sátrapas, siendo muy superior a realidad en Bolívares, cuyo fin es generar multas impagables, que llevan al huérfano comerciante a cerrar la santa maría; lo que lo obliga de forma inducida, llegar al llegadero, al BACHAQUEO, al mercado Negro, donde se disemina un hilo de corrupción en la población de forma permanente a lo largo y ancho del país, en altas y bajas esferas, donde el comunismo nos llevo a todos a su terreno, a la anarquía, la pobreza, el hambre y la miseria; de allí que despertar en socialismo del siglo XXI, no es un sueño, es una pesadilla cruenta, terrorífica, que solo se combate con intervención Militar,  educación, capitalismo, liberalismo y la restauración de la República como estamento político.  

Vivimos en una nación Rica, donde los pobres están en Ruinas; con desigualdad, pobreza extrema, conformismo y mucha represión por parte del aparato comunista del gobierno, que nos ha llevado al cautiverio político y social de la población; estamos arrinconados, unos en cuatro paredes, otros en calles ciegas; pero también habemos un vasto sector de este maltrecho país, que representamos la reserva humana, física del país, de esta debacle inducida, por Comunistas y socialistas, que estamos listo para reiniciar el proceso de crecimiento sostenible de nuestra nación; representamos la base moral del país, que aun en las peores circunstancias de opresión, quebranto y cautiverio, nos mantenemos dentro del país, y no hemos sucumbido a las pretensiones de Comunistas y socialistas, seguiremos con la frente en alto, desde nuestro fuerte de cambio, haciendo las pequeñas cosas, que en suma generaran un resultado de aliento y cambio para nuestros ciudadanos; somos los que ayer pudimos tener acceso a la educación de calidad, con sentido de responsabilidad ciudadana, somos los que aprendimos mediante la educación, en las aulas de clase, que Robar es un delito, y si lo haces te conviertes en un delincuente, que mentir es una ofensa a Dios y a tus semejantes, que la Justicia es Rectitud y equidad, que tarda pero llega, que el orden lo establece la ley y por encima de ella solo Dios; somos los que sabemos diferencia la separación de poderes,  en ejecutivo, legislativo y judicial, somos los que aprendimos a elegir y no a votar, somos los que nos avocamos con sentido de pertenencia, a elegir  a un estadista, que gobierne como hombre de Estado, con visión de futuro, que le devuelva la grandeza a nuestra nación y el bienestar a sus ciudadanos, y no votar por un chofer de autobús encumbrado en una empresa criminal; somos los que seguimos tejiendo los retazos de nuestro país para un nuevo amanecer.

No hemos quebrado como nación, seguimos siendo el país, con las mayores reservas de petróleo del mundo; aun cuando el plan de destrucción hoy este paralizada su extracción, estamos entre los primeros en reserva de gas natural, tenemos carbón, Oro en abundancia, aun cuando el comunismo cree haberlos robado todo, plata, cobre, bauxita, hierro, aluminio, coltan, piedras preciosas, cemento, agua potable, agua para electricidad, pesca, espacios para el desarrollo agro industrial, derivados del petróleo, arena, piedra, madera, abundantes tierras para cultivo y los más preciado, la mano de obra calificada en manos de cada uno de sus ciudadanos, reserva moral de nuestra Nación;  sin embargo debemos decir que si hay un gobierno quebrado, y tomando por el cuello, por el águila, quien le puso la garra en el pescuezo y se atraganta en las sanciones justas y necesarias para evitar que comunistas y socialistas sigan delinquiendo en detrimento de los ciudadanos; quien en 21 años de destrucción han saqueado las arcas del país y se enriquecieron con el dinero sagrado de nuestra nación; que como es evidente son carentes de educación y se imbuyeron en la delincuencia gubernamental que rige la empresa criminal en la que se constituido el Gobierno comunista de Venezuela.

Nuestra Venezuela es una nación rica, destruida, donde el 97% de la población sufre de pobreza y ruindad; pero es una nación propicia para reinventarse; sobre la base del saber y el ser, sobre la riqueza ética y moral de los ciudadanos, sobre lo humano y lo institucional, con las reglas del juego claras, donde la educación es un arte que debe pulirse con cada generación, que genere prosperidad, sin el retroceso de la humanidad, resguardando la historia de nuestra evolución; qué incluya la paridad de oportunidades; siendo el emprendimiento  un mecanismo directo de engrandecimiento y bienestar social del ciudadano, que anclemos la ordenación del país en la Ley & el orden, donde el trabajo individual y el esfuerzo mancomunado nos permita asegurar prosperidad y abundancia, que impulsen la educación a gran escala, libre de ideologías políticas, solo basada en el plan rector de la ciencia y la tecnología,  donde la República adorne el estándar político de la Nación.

 Dios, República y Federación

JOSÉ CÁNDIDO VILORIA                                                             

Comment here

A %d blogueros les gusta esto: