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[Elecciones presidenciales de EE.UU del 3N] Jesús Israel Fernández: Será difícil derrotar a Donald Trump

  • Destaca el analista político internacional “que no se puede  evaluar y juzgar su gestión 2020 con métodos convencionales, porque vivimos la “Actual Realidad” y no se le puede responsabilizar por el desempleo y recesión porque el factor pandemia lo absuelve”.

Por ALFREDO CONDE

La importancia que siempre tienen las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, no solo para la Venezuela actual, sumergida en una gravísima crisis en todos los ordenes, sino para el mundo entero, nos motivó a consultar la valiosa opinión del analista político internacional y ex asesor del Congreso Nacional de la era democrática del país, Jesús Israel Fernández, quien antes de soltar la primera pregunta de esta entrevista, tomó la iniciativa para comentarnos sobre lo que llama la “Nueva Realidad”. Café en mano y guardando la sana distancia, comienza:

-Opinar sobre elecciones en esta nueva realidad que ha surgido en todo el Planeta Tierra, es un tema novedoso y puedo afirmar que inédito. Empecemos con lo que ha sido programado para este 2020: cerca de 75 elecciones con fecha determinada de las cuales han debido realizarse 47, con la atenuante que algunas han sido reprogramadas, otras cuatro están consideradas indeterminadas y finalmente 13 territoriales en proceso.

-Así el mundo tendría 92 elecciones si la realidad actual no hubiese afectado política, social y económicamente a todo el globo terráqueo.

-Todas las elecciones independientemente de los modelos de Estado -prosigue el analista político-, las cualidades territoriales y sus conflictos internos de legitimidad, las manipulaciones para el control electoral, conducción gubernamental y probable fraude, no dejan de ser importantes.

La reelección o continuidad expresa menor desestabilidad siendo una coyuntura difícil para el gobierno actual pero más difícil y complicada para el próximo período, que está en manos de los electores y Colegios Electorales de los Estados Unidos de América. Reflexión: Cambiar de general en plena batalla no es lo ideal”.

EL ESCENARIO DE LA “ACTUAL REALIDAD”

-La elección fundamental que incide a nivel mundial es sin lugar a dudas la de los Estados Unidos de América. En la actualidad absolutamente toda la actividad política y electoral se ha alterado y los métodos, estrategias, planes de los líderes, percepción y compromiso de los electores y los más significativos, los indecisos, que normalmente oscilaban entre 7 y 15% en la anterior normalidad ahora han aumentado a una incomprensible cifra de 40%. Este escenario, sumado al temor de contagio de la pandemia, transversalmente con la recesión mundial y los conflictos en países que han colapsado en su sistema de salud, servicios públicos y el desempleo, han obligado a muchos Estados a reprogramar sus citas electorales.

-Este escenario de la “Actual Realidad” crea en el marketing y la comunicación política pocas pero efectivas metodologías aplicables a la actualidad y debe ser tomada en consideración por los líderes, pues su exposición directa e indirectamente como el face to face han sido afectados al igual que los mítines y las acostumbradas reuniones con su maquinaria.

-Ahora las campañas de tierra y aire son del “2.0” y las redes sociales son consideradas no suficientes por el rechazo incidente y los mensajes confusos no muy bien elaborados y contaminados con los fake news, que se convierten en bumerán de los candidatos. Esto hace que ellos dependan más de las estrategias, asesores, tecnólogos, organización de su maquinaria, financiamiento y un control estricto de sus actividades en horas día y en su sala de “guerra electoral”.

-El tema de la “Actual Realidad” es que no existe un pronóstico a corto, mediano y largo plazo. La proyección más optimista está cercana al 2023 y al 2025 y esto derrumba todos los planes y proyectos de gobierno como efecto electoral y, en caso de cambio de gobierno o reelección, estará supeditado independiente de esta nueva realidad.

-El caso de Venezuela es patético, no existe posibilidad de resolver problemas económicos y sociales, porque el problema es político, lo cual conlleva a un “Cambio de Poder” en mayúsculas y a una conducción política inmersa en un colapso generalizado, donde prácticamente tenemos una economía de guerra sin ser una guerra activa, con acentuada inclinación a un Estado fallido con características de un Estado forajido y una sociedad agredida por el hambre y la violencia, aunado a la crisis de una pandemia mal conducida y con información dudosa que ha exacerbado el miedo, la incertidumbre y conductas psicológicas graves. 

Donald Trump y Joe Biden, los protagonistas de una cerrada elección en Estados Unidos el venidero 3 de noviembre.

–Excelente introducción, sin duda. Ahora bien, en su condición de analista internacional entiende bien que lo que sucede en política en los Estados Unidos tiene repercusiones planetarias. Comenzamos por ahí, con el panorama electoral en ese país, que usted ya en su preámbulo señala como la más importante, como es lógico. El debate Trump- Biden destapó una serie de controversias y el pasado miércoles una encuesta de CNN le otorgó una ventaja amplia a Joe Biden de 16 puntos sobre Trump, es decir 57 a 41% a favor del primero. ¿Cuál es su lectura?

-Todos los debates son estimulantes y pueden crear nuevas expectativas, cambio de estrategias que pueden incidir en el proceso de la campaña, porque pueden corregirse obstáculos, fallas y comportamiento, estilo, forma y fondo en la conducción de la campaña electoral tanto por el que va punteando que le favorece pero no da garantía de solidez y puede crear el síndrome triunfalista que afecta más y niega los beneficios. En cambio, si la ventaja no es significativa, su contendor puede rectificar sus fallas y con seguridad ganará las elecciones. Así que los debates al igual que los sondeos de opinión y las operaciones de tierra, aire y tecnología son elementos variables y corregibles. Los medios que aún inciden en la psico-campaña electoral han perdido efectividad porque el elemento emocional estará siempre por encima de lo informativo en esta “Actual Realidad”. De allí que el elemento psicológico incidirá en los indecisos. Le agrego este segmento para ahondar en lo que pudiéramos definir que el triunfo o derrota de un candidato definitivamente está supeditado a los resultados post elección.

-Hay que hacer notar que al conocer que el segundo debate sería por la vía virtual, Trump, quien aún no se recupera del todo del coronavirus, declinó y posteriormnte Biden hizo lo mismo. Continuemos… Mucho se ha hablado de que el candidato demócrata es de tendencia socialista o amigos de los izquierdistas. ¿Qué opina al respecto?  

-Los liberales progresistas y en este caso los demócratas siempre tienden a políticas socialistas; es obvio que la tendencia mundial desde Tony Blair, que innovó con la Tercera Vía, es que no existe un absolutismo general y particular en los demócratas de EE.UU. de tendencia absoluta de izquierda, aunque existen radicales como (Bernie) Sander que se ha declarado socialista para perjudicar la campaña de Biden y algunos analistas lo clasificamos como sospechoso. Esto no deja de verse como una tendencia que puede modificar las reglas del juego político de EE.UU. que es percibida a nivel mundial como una sociedad de tendencia conservadora y nacionalista, que avanzó con Trump al Made In USA (Hecho en Estados Unidos de América). Los demócratas siempre serán o tendrán relaciones con el socialismo internacional hasta el punto de hacerse los desentendidos con regímenes de izquierda que son encantadores del proletariado y de la lucha de clases, aunque estos denigren del “Imperio Yankee”. Es decir, ser amigos o tener relaciones con los regímenes totalitarios como el caso de Cuba y Venezuela que afectó mucho la campaña y la candidatura de Hillary Clinton.

-Así que el socialismo y nacionalismo democrático sin llegar al antagonismo tienen un elemento motivador de identidad y pertenencia. El discurso demócrata tiene elementos de la actual realidad donde el pasado es referencial y conlleva a pensar que las relaciones serán tan iguales como la gestión de Barack Obama y sus fotos con dictadores de izquierda.

En la eventualidad lejana de que gane Joe Biden,  EE.UU. no cambiará la actual política porque el avance y tipificación de los modelos cubanos, nicaragüenses y venezolano están clasificados como inviables, más aún, cuando están implícitos o implicados en violación de los DD.HH.”. 

¿QUÉ PUEDEN ESPERAR LOS VENEZOLANOS?

– Vamos a lo que más les interesa a los venezolanos. ¿Qué podemos esperar en materia de política de un eventual gobierno de Joe Biden? 

-El modelo de conducción política que impuso Donald Trump con respecto a la América y en particular con Venezuela no tendrá modificación alguna de fondo. Colombia, Brasil, Argentina, Perú, Chile, Uruguay entre otros son producto de la imagen interna y externa del colapso de la gestión venezolana y del relativismo ideológico considerado una amenaza a la democracia de América. El caso particular de Amlo (Andrés Manuel López Obrador) en México quien aún no ha logrado cambiar las estructuras del capitalismo liberal en su país, por el simple hecho de observar los fracasos de los gobiernos de izquierda.

-Así que en la eventualidad lejana de que gane Joe Biden,  EE.UU. no cambiará la actual política porque el avance y tipificación de los modelos cubanos, nicaragüenses y venezolano están clasificados como inviables, más aún, cuando están implícitos o implicados en violación de los DD.HH.

-Por cierto, es curioso que los venezolanos están más involucrados en las elecciones de EE.UU. que las fraudulentas del 6 de diciembre.

– Ahora estamos en la otra esquina. Visto así, ¿qué podemos esperar en materia política si Trump es reelecto?

-Como te señalé en la respuesta anterior Donald Trump es el único presidente desde J.F. Kennedy para acá que ha volteado a ver la América Latina con otros planteamientos, otra política y compromisos, aunque para algunos con cierta lentitud, pero así es la globalidad que se mueve entre el desequilibrio y desajustes del qué hacer en la competitividad económica y militar.

-Desde la perspectiva de la elección existen elementos, motivos y perspectivas en Venezuela por los hechos acontecidos en el apoyo al Presidente (E), Juan Gerardo Guaido Márquez y a la Asamblea Nacional, sería más conveniente Trump que Biden, por el axioma de que lo demostrativo es más confiable que el quizás y la incertidumbre de allí que el voto latino especialmente en EE.UU. ha cambiado a favor de Trump. El 90% de los venezolanos con derecho a votar en EE.UU. votará, sin lugar a equívocos, por la reelección de Trump y han cambiado de moderados a radicales trabajando el doble por el candidato republicano.

LO QUE SUCEDERÁ DE AQUÍ AL 3 DE NOVIEMBRE

– Particularmente, no creo que esa supuesta diferencia que tiene Biden sobre Trump sea determinante. Basta recordar que Donald Trump fue electo presidente a pesar de que Hillay Clinton le ganó por poco más de 3 millones de votos… Hay que tomar en cuenta el propio sistema de elección en EEUU en que el resultado no depende del voto directo de los ciudadanos sino del sistema de Colegios Electorales, en el que el candidato ganador será el que obtenga más de la mitad (270) de esos votos electorales, que tiene como base el número de electores igual al número de sus senadores y representantes en el Congreso de los EE.UU. No le pido que sea futurólogo, sino conocer ¿qué considera usted que puede suceder en esta recta final de las elecciones del 3 de noviembre? ¿El panorama que vemos hoy podría cambiar?

-Como le advertí en la introducción, la pandemia ha movido los cimientos de las estructuras políticas, económicas y sociales del globo terráqueo. Acotó lo siguiente: la normalidad anterior es imposible de retomar, por ejemplo, el sistema de salud mundial incluyendo los países desarrollados y potencias económicas le han quedado al descubierto sus deficiencias y canales de investigación científica predictiva en el área epidemiológica, lo cual implica que en el futuro inmediato el gasto social en materia de salud, incidirá en los PIB (Producto Interno Bruto) de las naciones, que deberán invertir más en la seguridad social y en la investigación sin contar con los cambios de comportamiento social y productivo que implican reformas.  

-Las pandemias son como las ideologías -prosigue Jesús Israel Fernández-, pues siempre dejan más problemas que soluciones produciendo hambre, miseria y desempleo.

-El relativismo parece ser la forma y manera de ajustarse a la incertidumbre de la Nueva Realidad y las elecciones de EE.UU. están determinadas por este enfoque y por la negación de la verdad absoluta que puede generar los resultados electorales, como usted apunta.

-La experiencia de Trump con los Colegios Electorales es un elemento que no tiene evaluación por sus contendores, así que el candidato a la reelección es un experimentado en esa área fundamental. Hipotéticamente puede repetirse en la próxima elección si Biden no clasifica significativamente en los estados de mayor número de miembros de los colegios electorales.

-Aprecie estos dos ejemplos: Luis Herrera en Venezuela cambió de posible perdedor a ganador y más recientemente Jair Bolsonaro, por la agresión física que sufrió que jugó un papel relevante en el voto emocional de los brasileños.

-La incógnita: ¿El contagio de COVID-19 de Donald Trump, puede incidir en la recta final de las elecciones? Puede que sí, si consideramos que es un ciudadano como todos los demás expuesto a la pandemia, o sea, Trump padece igual que cualquier estadounidense que hará más por remediar su ámbito social, salud y científico-tecnológico para adelantarse predictivamente a las necesidades de su nación en el ámbito epidemiológico. Este enfoque para que auscultemos los fenómenos que pueden influir en el resultado electoral.

-Alfredo estos argumentos son para indicarle que el panorama puede cambiar a pesar del espacio-tiempo del proceso electoral. Observo, a diferencia de muchos analistas, que Trump no solamente será difícil de derrotar en voto directo sino también en el de los colegios electorales. Es importante destacar que no se puede evaluar y juzgar su gestión 2020 con métodos convencionales, porque vivimos una “Nueva Realidad” y no se le puede responsabilizar por el desempleo y recesión porque el factor pandemia lo absuelve.

Jesús Israel Fernández: “Por cierto, es curioso que los venezolanos están más involucrados en las elecciones de EE.UU. que las fraudulentas del 6 de diciembre”.

-¿En qué escala estaría la bolsa de Nueva York si no hubiese existido la pandemia? -se pregunta Fernández- No habría candidato demócrata para sustituirle. Así que Biden, no la tiene facil y aunque tiene mínimas ventajas su probabilidad antes de esta “Nueva Realidad” son relativistas. Biden no puede proponer un plan de sus primeros cien días porque lo impide la nueva realidad económica, en cambio Trump plantea ordenar tratamientos para la Pandemia VIP exonerando al pueblo estadounidense, que así como él se restableció en poco tiempo descongestionaría el sistema de salud y minimizaría la mortalidad. Y como todos somos susceptibles al contagio es un punto directo que aminora la incertidumbre de los estadounidenses.

El tema fundamental es salir de la pandemia con el menor daño a la infraestructura social y a los intereses de la comunidad.

-Ante esta “Nueva Realidad” -continúa Fernández- la reelección o continuidad expresa menor desestabilidad siendo una coyuntura difícil para el gobierno actual pero más difícil y complicada para el próximo período que está en manos de los electores y Colegios Electorales de los Estados Unidos de América. Reflexión: Cambiar de general en plena batalla no es lo ideal.

Soy de los que coinciden con sus apreciaciones. Imagino que en su blog, @Jesorfer.blogspot.com, ya habrá colocado algunas consideraciones sobre este tema.

-En eso estamos. Y tenga la seguridad de que esta entrevista, que considero muy importamte, una vez publicada por CCNesnoticias le daremos la debida difusión. 

Twitter: @Alconde



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