Política

Estados Unidos sancionó al cuñado de Henry Ramos Allup, Francisco D’Agostino

El gobierno de Estados Unidos, a través de la oficina del Departamento del Tesoro OFAC, que administra y aplica sanciones económicas y comerciales con base en la política exterior de los EE. UU., sancionó al empresario venezolano Francisco Javier D’Agostino Casado, a quienes todos llaman el “Partner”, no sólo es clon de su padre, por estar casado con María Victoria Vargas Santaell, hija del banquero zuliano y propietario del diario Ultimas Noticias, Víctor Vargas Irausquín.

Francisco Javier D’Agostino, titular de la Cédula de Identidad número V-11.307.398 y residenciado en la parroquia El recreo, municipio Libertador, Distrito Capital, también tiene casa en España y los Estados Unidos, donde supuestamente ha lavado la mayor parte de los fondos robados al tesoro venezolano través del banco J.P. Morgan, y pagado la mayoría de los sobornos por medio de la Banca Privada d’Andorra, donde estableció cuenta para cancelar las coimas a los funcionarios del gobierno en el gabinete de Chávez.

Esta y otras cuentas bancarias de Andorra, se convirtieron posteriormente en el foco de una investigación y como se recordara la corrupción de la Banca Privada d’Andorra produjo un escándalo público en España, a tales extremos que en el 2015, el banco fue investigado por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

Esta sanción es por ayudar al gobierno de Nicolás Maduro a evadir las sanciones impuestas por Washington a las ventas de petróleo de nuestro país.

Por cierto, Francisco Javier D’Agostino se ha dedicado profesionalmente al sector inmobiliario y al bancario, pero niega que tenga algún vínculo con Derwick Associates, empresa acusada de ser supuestamente responsable de la crisis eléctrica en Venezuela, con un contrato inicial valorados en 3.000 millones de dólares, aprobado en el año 2009, de acuerdo a lo indicado por el activista de derechos humanos, presidente de Human Rights Foundation, Thor Halvorssen.

Los propietarios de Derwick son: Leopoldo Alejandro Betancourt Lopez, Pedro Trebbau Lopez, Domingo Guzmán Lopez, Francisco Convit Guruceaga, Edgar Romero Lazo, Eduardo Travieso y Francisco D’Agostino Casado, entre otros, quienes les vendieron chatarra como equipos nuevos al Estado venezolano mediante 12 contratos, valorados en miles de millones de dólares producto de una relación con un compañero del Instituto Cumbres, hijo de un ministro de CORPOELEC, para construir plantas eléctricas, pese a carecer de la experiencia y el capital para ello.

Además, estas negociaciones se habrían hecho con sobreprecio y se habría incumplido con los compromisos al no entregar los trabajos encomendados, indicado por un periodista de la revista, Forbes.

Pero la relación estaría comprobada, un ex diplomático estadounidense y un activista de derechos humanos aseguran que existen pruebas que demuestran el papel que D’Agostino tiene dentro del directorio de la empresa y como agente de actividades irregulares con su cuñado, Henry Ramos Allup, flamante secretario general de AD, de acuerdo al colega periodista, Alek Boyd, en una nota del portal Infodio.

Pero, no ahondaremos sobre otros negocios por ahora con Pdvsa, Corpoelec y Corporación Venezolana de Guyana, solo Ah… otra perla mas, según las autoridades estadounidenses, D’Agostino colaboró con el empresario colombiano Alex Saab.

También con otros para coordinar la compra y venta de crudo venezolano en representación de la también sancionada estatal, Petróleos de Venezuela.

Enrique López Alfonzo

Periodista Venezolano Independiente

+584245428120

 elopez0333@gmail.com

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