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La vergüenza de López Obrador: Gobierno mexicano es derrotado por El Cártel de Sinaloa y libera hijo de «El Chapo», Ovidio Guzman

Ovidio Guzmán, el hijo del Chapo cuya detención ha desatado la violencia en Culiacán

El descendiente del famoso narcotraficante, de 28 años, es miembro activo del cártel de Sinaloa

El abogado de la familia de Guzmán Loera señaló que “Ovidio estaba bien” y que ya había llegado a su casa. Se espera que este viernes el gobierno de López Obrador detalle por qué se decidió su liberación

Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, fue detenido y liberado por fuerzas federales luego de una jornada de tiroteos que provocó pánico en Culiacán, Sinaloa.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, señaló a la agencia Reuters que la decisión se tomó para “proteger vidas”.

Los comentarios de Durazo siguieron a otra declaración suya que no aclaraba completamente si Ovidio Guzmán, acusado de narcotráfico, aún estaba bajo custodia, luego de horas de intensos enfrentamientos armados entre sicarios del Cártel de Sinaloa y fuerzas del Estado.

Esta versión fue confirmada por el abogado de la familia de Guzmán, José Luis Glez Meza, quien afirmó en Milenio que “Ovidio se había perdido, pero ya había aparecido… Quiero pensar que el gobierno se equivocó de persona… quiero decirles que la familia está muy tranquila” e insistió, “la familia lo dio como perdido toda la tarde, porque nadie sabía nada, se dieron algunos informes, pero nada en concreto o serio en el sentido de que había sido detenido.. a lo mejor se equivocaron y lo confundieron con otra persona… Quizá mañana cuando la familia me dé información podremos dar otra información… Ya apareció”.

La confirmación de la liberación se dio minutos después de que la única declaración oficial por parte del gobierno confundiera en lugar de dar certezas, luego que el mismo Durazo no confirmara ni desmintiera la detención del Guzmán López, también buscado por las autoridades estadounidenses donde enfrenta cargos por el tráfico de más de una tonelada de marihuana, cocaína y metanfetamina. Play

“El día de hoy a las 15:30 horas una patrulla integrada por 30 elementos de la Guardia Nacional y SEDENA (Secretaría de la Defensa Nacional) se encontraba realizando un patrullaje de rutina en el fraccionamiento Tres Ríos de la ciudad de Culiacán, Sinaloa, cuando fueron agredidos desde una vivienda.

“El personal de la patrulla repelió la agresión y tomó control de la vivienda localizando en su interior a cuatro ocupantes. Durante dicha acción se identificó a uno de ellos como Ovidio Guzmán López, lo anterior generó que varios grupos de la delincuencia organizada rodearan la vivienda con una fuerza mayor a la de la patrulla, asimismo otros grupos realizaron acciones violentas en contra de la ciudadanía en diversos puntos de la ciudad, generando una situación de pánico”, dijo Durazo en videomensaje.

Las declaraciones del funcionario fueron retomadas primero como una confirmación de la detención de Guzmán López, sin embargo, posteriormente, tras analizarse detenidamente el mensaje, continuó la duda que previamenta había sido alimentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador quien al ser cuestionado sobre el tema solamente respondió con evasivas. Play

Es uno de los días más vergonzosos en la historia del Estado mexicano y de sus fuerzas del orden, es terrible que se haya hecho esto sin pies ni cabeza y que se haya puesto en riesgo la vida de los ciudadanos de Culiacán y que lo que es peor, al más puro estilo de negociación entre Estado y grupos terroristas, secuestraron las decisiones para liberar a uno de los más importantes delincuentes detenidos por la justicia de Estados Unidos. He recibido mensajes de indignación, de incredulidad y de que es vergonzoso el episodio que se vivió hoy”, dijo a Infobae México, Gerardo Rodríguez Sánchez Lara, investigador de la Universidad de las Américas en Puebla (UDLAP).

Consideró que esto debe ser un parteaguas y lo equiparó con el nivel de “vergueza e incapacidad”, que vivieron los gobiernos de Vicente Fox y Enrique Peña Nieto, cuando el padre de Ovidio se escapó de prisiones de máxima seguridad. “Creo que por dignidad, el secretario Durazo tendría que entregar su renuncia, porque fue quien, según reportes periodísticos, dio la orden para la liberación de este criminal”.

“Este es el secuestro de Estado o el repliegue de un Estado, estamos a un paso de la anarquía y en ese escenario estamos a un paso de caer en las manos del que es más fuerte que, en este caso, no es el Estado”, dijo a Infobae México Carlos Rodríguez Ulloa, integrante del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (Casede).

Por la noche, diputados del derechista Partido Acción Nacional (PAN) pidieron la renuncia de todo el gabinete de seguridad ante su incompetencia para solucionar la crisis que paralizó a Culiacán y otras ciudades del estado de Sinaloa donde este viernes se suspendieron clases, vuelos y actividades de oficinas públicas.

Audios de supuestos sicarios del Cártel de Sinaloa hacían referencia a la liberación del “patrón” y advertían a sus compañeros que “ya no tiren bala”. PlayBalacera Culiacán

Tras la detención, el gobierno de Sinaloa instó a la población a “no salir a las calles y estar muy pendientes de avisos oficiales sobre la evolución de estos acontecimientos”.

En la refriega, que inició hacia las 16h00 locales (21h00 GMT), un número indeterminado de policías resultaron heridos, y un grupo de reos, tampoco contabilizados aún, se fugaron del penal de Culiacán de Aguaruto. Esta información no fue mencionada por Durazo en su comunicado.

Las balaceras se extendieron por horas en otros puntos de la ciudad.

Con la captura de Ovidio Guzmán López, alias el Ratón, hijo del famoso narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán, se desató este jueves una ola de violencia en la ciudad de Culiacán, capital del Estado mexicano de Sinaloa, donde el crimen organizado provocó tiroteos e incendios. Ovidio Guzmán, de 28 años, que fue finalmente puesto en libertad es miembro activo del cártel de Sinaloa, que fue liderado por su padre, el Chapo, quien cumple cadena perpetua en un penal de máxima seguridad en Estados Unidos

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció en febrero pasado que Ovidio Guzmán López, hijo del Chapo y de su segunda esposa, Griselda López, había sido imputado por cargos de narcotráfico. En la acusación se alegó que Ovidio Guzmán y su hermano mayor, Joaquín Guzmán López, de 34 años, presuntamente conspiraron entre abril de 2008 y abril de 2018 para distribuir cocaína, metanfetamina y marihuana desde México y otros lugares para su importación a Estados Unidos.

En 2012, el Gobierno estadounidense incluyó a Ovidio Guzmán en la lista de narcotraficantes internacionales (Kingpin Act) por considerar que jugaba «un papel significativo en las actividades de su padre», quien por aquella época todavía no había sido capturado. Con su inclusión en esta lista del Departamento del Tesoro, a Ovidio Guzmán se le prohibió efectuar transacciones comerciales con ciudadanos estadounidenses y sus activos financieros en ese país quedaron congelados.

En una operación conjunta entre el Ejército y la Guardia Nacional, un nuevo cuerpo de seguridad creado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, capturó a Ovidio Guzmán alrededor de las 15.30 horas (22.00, hora de la España peninsular) en Culicacán. Como respuesta a la detención, varios grupos de sicarios, presuntamente gente del cártel de Sinaloa, desataron una oleada de violencia y bloquearon las salidas de la ciudad, que quedó prácticamente cercada con gente resguardada en sus lugares de trabajo y en sus casas y la actividad comercial suspendida.

En diversas partes de la ciudad se escucharon tiroteos y vídeos difundidos a través de redes sociales mostraron a decenas de personas armadas tomando autobuses del transporte público e incluso liberando a presos de una cárcel de la ciudad.

Finalmente, las autoridades decidieron liberar a Ovidio Guzmán. Su intento de captura contrasta con la estrategia de seguridad de López Obrador, quien siempre ha criticado la llamada guerra contra el narcotráfico emprendida por sus predecesores, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, los cuales persiguieron militarmente a los capos de la droga desatando olas de violencia.

El Chapo tuvo en total diez hijos con tres esposas distintas, cuatro con la segunda y unas gemelas con la tercera que fueron vistos durante su juicio en Estados Unidos. El que fue considerado el mayor narcotraficante del mundo cumple ahora sentencia de cadena perpetua en la prisión federal de máxima seguridad en Florence, estado de Colorado, en Estados Unidos. El Chapo fue declarado culpable el pasado febrero de 2018 por un jurado de Nueva York de 10 cargos, incluida la participación en una empresa criminal continuada y tráfico de drogas, entre otros y sentenciado a cadena perpetua.

Fuente El Universal de México

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