Opinión

Los ataques de Julio Borges a Guaidó y la demonización en el discurso de Biden por Gian Carlo Di Martino

1-. Postrecitos de Huevos Chimbos:

* Acciones como estas, del presidente Nicolás Maduro y del expresidente Lula Da Silva, es lo que hace a los hombres imprescindible. Lula, tras la ayuda de oxígeno que Venezuela le suministró a Manaos, Brasil, agradeció la solidaridad de nuestro mandatario y le dijo: “Su gesto demuestra que es posible hacer política sin odio (..) lección para que los países aprendan a vivir democráticamente en la adversidad”. Y Maduro le respondió que Venezuela no podía permanecer indiferente ante el colapso sanitario de Manaos, recalcándole que la solidaridad bolivariana no conoce fronteras. Maduro y Lula, grandes en la Patria Grande, y valga la redundancia.

* Ese es el país que los venezolanos anhelamos. Por eso apuesto al presidente Nicolás Maduro. Mientras delincuentes como Leopoldo López y Juan Guaidó continúan aferrados al saqueo de los activos de Venezuela en el exterior, pretendiendo seguir robando, el máximo líder bolivariano no desmaya en su lucha buscando soluciones, alternativas, que permitan llevarle beneficios al pueblo. Ya contamos con el Carvativir o las góticas milagrosas de José Gregorio Hernández, que ha dado resultados exitosos contra el covid-19. Hecho en Venezuela. ¡Enhorabuena!

* Para formar parte del Cartel de Lima hay que ser por obligación servil al imperio gringo, eso lo sabemos, pero hay más, la realidad que se estrella contra nuestro campo visual demuestra que, además, tienen que ser ladrones. Y entre más calladitos peores. Lo digo por el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, de quien casi ni se escucha y pretendía robarle a Venezuela 260 millones de dólares de una deuda que su país contrajo con Pdvsa, aceptando la vil propuesta de Guaidó de condonársela si lo respaldaba en su gobierno de fantasía, igual como ocurrió con Guayana, el autoproclamado le prometió el Esequibo a cambio de apoyo. ¡Miserable!

* Me causa suspicacia que Trump esté fuera del poder, sin embargo, James Story, embajador de EEUU en Colombia, para el gobierno de mentira de Guaidó en Venezuela, siga apoyando a este ladrón, cuando él mismo sabe que no llegará ni cerca del Palacio de Miraflores. Story es un mafioso. El hecho de que sea un hombre de Trump así lo confirma. Por eso, no me extraña que se quedara metido junto a la DEA en el negocio del narcotráfico con Iván Duque. Recordemos que los capos de la droga colombianos aportan dinero, para los golpes de estado ordenados por los gringos en nuestra patria. Todo un negocio turbio, pero de montañas de dólares.

* El Centro de Investigaciones y Estudios de Derecho Sanitario, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de São Paulo, respetada organización de justicia de Latinoamérica, dijo que un estudio reveló una estrategia institucional de propagación del covid-19, promovida por el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro. Ciertamente, la noticia no aclara la situación, y es probable que tal institución se refiera a la irresponsabilidad con que el mandatario asumió el combate al coronavirus, pero tampoco podemos soslayar los instintos asesinos de Bolsonaro.

* Henrique Capriles, del grupo hamponil Primero Justicia, dijo que la oposición debe reevaluar su estrategia y sentarse en una mesa de negociaciones con el chavismo en el poder, para buscar una solución a la crisis de Venezuela… Si piensa eso desde un principio, evita la muerte de decenas de compatriotas, pero no, prefirió desconocer su derrota en elecciones presidenciales ante Nicolás Maduro, hacer un llamado de arrechera, y seguir en una macabra competencia con el cabecilla de la organización terrorista Voluntad Popular, Leopoldo López, para medir quién de los dos era más violento, justa que, por cierto, le ganó su contendor con la operación golpista “La Salida”, la cual originó más de cien fallecidos. Pero todo el desastre de las guarimbas, el momento más oscuro y tenebroso de nuestra patria, lo inició Capriles con su infeliz llamado de arrechera.

2-. La demonización en el discurso de Biden… Reflexionando sobre algunos detalles del discurso del presidente electo de EEUU, Joe Biden, me llamó la atención cuando habló de la demonización en su país. No me estoy haciendo ilusiones con Biden, solo que como revolucionario apuesto a la paz y creo que de un momento a otro en el mundo tiene que prevalecer la honestidad, la solidaridad, el respeto a la vida; imponerse lo espiritual a lo material, y eso depende en gran medida de una potencia como EEUU. De lo contrario, nos destruiremos nosotros mismo… Realmente la Patria de Bolívar no ha tenido buena experiencia con los últimos presidentes que han ocupado la Casa Blanca, pero como humanos son seres pensantes y en algún momento tendrá que llegar uno que se percate de su errónea y bélica política exterior. Y ese pudiera ser Joe Biden. En su discurso de asunción a la Presidencia, dijo: “Las fuerzas que nos dividen son profundas y reales, pero no son nuevas (…) Nuestra historia ha sido una pelea constante entre el ideal estadounidense de que todos fuimos creados iguales, y la fea y dura realidad de que el racismo, el nacionalismo, el miedo y la demonización nos han separado desde hace tiempo. La batalla es perenne y la victoria no está garantizada”. En esta parte, el presidente Biden aludió a lo interno de su país y tiene mucha razón, pero este mismo extracto encaja perfectamente a lo que le ocurre a EEUU a lo externo, por eso subrayo la palabra “demonización”. La violencia, las ocupaciones sin sentido, las destrucciones de pueblos enteros, la perversión contra otras naciones, tales como las sanciones que dejó sentadas Barack Obama y que aplicó con todo su odio Donald Trump contra Venezuela, son las causantes de que Norteamérica sea demonizada en el mundo. Biden debe entender, además, que ya los otros pueblos del globo terráqueo no son aquellos de principios del siglo XX. Por ejemplo, las transnacionales de la información que corresponden a perversos intereses particulares, actualmente no imponen su voluntad en el planeta por mucho que distorsionen las noticias. Hoy en día contamos con las comunicaciones alternativas, redes sociales, a las que tienen acceso el común de la gente y cada vez es más difícil engañarla… Sigo y permítanme finalizar este segmento con este otro pequeño extracto de su discurso: “Debemos poner fin a esta guerra incivil que pone a rojos contra azules, el mundo rural contra el mundo urbano, conservadores contra progresistas (…) Podemos hacerlo si abrimos nuestras almas en lugar de endurecer nuestros corazones, si mostramos un poco de tolerancia y humildad y si estamos dispuestos a ponernos en el lugar del otro…”. El orbe necesita un poquito de esos nobles sentimientos que reclama Biden a lo interno de EEUU. Ojalá se ponga, aunque sea un minuto, en el lugar de los venezolanos y de tantos pueblos oprimidos y explotados allende de sus fronteras.

3-. Los ataques de Julio Borges a Guaidó… Es comportamiento característico de criminales que, cuando agreden, hacen daño, se creen en ventaja, se envalentonan, se regodean en su charco de perversión sobre las víctimas, pero al saberse en aprietos, en desventaja, se asustan y tratan de salvarse, porque en el fondo no hay nadie más cobarde que un delincuente. En el Sebin los ejemplos sobran. Y eso ocurre con los bandoleros que acompañan al apátrida Guaidó en sus desafueros. Lean lo que escribió el fugitivo Julio Borges, canalla que huyó a Colombia, donde se da la gran vida con lo que le ha robado a la nación: “Venezuela merece una explicación sobre casos como el de la protección de activos en el exterior, Crystallex, PetroParaguay, el manejo de la Fundación Simón Bolívar, de CITGO, las irregularidades de la Comisión de Contraloría, entre otras. Lo correcto es mostrar transparencia en la gestión”. Borges, quien asume el cargo de canciller del gobierno de fantasía de Guaidó, pide que se investiguen todas las marramuncias, cuando ese miserable y Tomás Guanipa, quien también vive en Colombia a cuerpo de rey con lo que se roba, son los que deben explicar qué hicieron o hacen con la plata de Citgo, de Monómeros, con el millón 200 mil dólares que dice Mike Pompeo que les entregó para ayuda humanitaria y no aparecen…Otro detalle que deben entender los opositores que aún creen en esos bandoleros, es que el caso de Citgo se trata de un robo y el de Monómeros de otro. En Citgo, encabeza el saqueo desde Washington, Carlos Vecchio, con ladrones como José Ignacio Hernández, Javier Troconis y, en Monomeros, de donde se nutren Borges y Guanipa, lo encabezan Manuel Rosales y Guillermo Rodríguez Laprea, recientemente nombrado gerente general… Pero, ¿qué le ocurre a Borges? ¿Por qué ataca a Guaidó? Porque sabe que se desmoronó con toda y su mentira de gobierno. Sus secuaces lo dejan solo y buscan auxilio en el ala opositora que se decantó por la paz, y él también quiere salvarse. Y atento a la próxima juagada, se “echa al burro” buscando que lo barajen dispuesto para otra ronda delictiva, porque no van a cambiar y nunca van a dejar de robar.


Gian Carlo Di Martino

Politólogo, profesor, abogado. Ex-Alcalde de Maracaibo. Cónsul de Venezuela en Milán – Italia.   giancarlodimartino2017@gmail.com 

 @gcdimartino

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