Opinión

Los misántropos en el mundo Por Luis F. Córdoba R.

“La hipocresía en el hombre ha hecho que lo dominen los tiranos”

La religión con sus mitos, dogmas y castigos, han permitido que los políticos y líderes dominen a los hombres a sus antojos con sus gustos morbosos y ambiciosos.

La maldad en el hombre, con el bien, siempre florecen en el transcurrir de su corta vida, es ahí donde entra en juicio la moral y la ética, valores muy subjetivos dependiendo el ambiente donde fue formado el individuo.

La misantropía es el odio, la aversión, la desconfianza o el desprecio en general hacia la especie humana, el comportamiento humano o la naturaleza humana; estas naturales características en hombre se pueden ocultar con tiernos y calurosos saludos.

La hipocresía reina en la faz de la tierra y no es nada controlable ni por sociedades, culturas, religiones o ideologías, el hombre por su deseo de sobrevivir, termina siendo un misántropo.

Los “defectos” principales de los misántropos están, los defectos intelectuales, morales y estéticos. Los defectos intelectuales, como el pensamiento ilusorio, el dogmatismo, la estupidez y los sesgos cognitivos, son los que conducen a creencias falsas, los que obstruyen el conocimiento o los que violan las exigencias de la racionalidad.

Los defectos morales, como la crueldad, la indiferencia hacia el sufrimiento de los demás, el egoísmo y la cobardía, suelen identificarse con tendencias a promover lo malo o con actitudes inadecuadas hacia los valores.

Los defectos estéticos se refieren a la fealdad e incluyen aspectos feos de la vida humana, la fealdad causada por las actividades humanas y la falta de sensibilidad hacia la belleza.

Dentro de la comunidad nadie se libra de tener alguno de estos defectos, bien sea en forma natural, consciente, inconsciente o por un sentimiento creado por el otro.

Los misántropos en el mundo; le siguen haciendo mucho daño a la humanidad conduciéndola por los caminos del odio y las disputas, para lograr puestos políticos, liderazgos religiosos y poder dominar al incauto creyente.

Dentro de las diferentes tendencias ideológicas, religiosas y políticas, sus magnánimos líderes alardean de su honradez y honorabilidad, cuando su espíritu está lleno de ambición por el poder, pasando por encima del noble con tal de tenerlo.

Si la humanidad no acepta este comportamiento entre sus miembros y lucha por combatir a los misántropos de profesión, terminará siendo dominada por ellos, con sus odios y deseos maquiavélicos.

Decía el científico Alfred Nobel “Soy un misántropo y sin embargo completamente benevolente, tener más de un tornillo suelto todavía soy un super-idealista que digiere la filosofía de manera más eficiente que la comida”

La humedad se pelea por las ideas del otro, olvidando que lo que realmente vale la pena, es luchar por libertad, la que nos proporciona disfrutar el mundo, en nuestra corta existencia.

“No se puede desear algo, sin antes sentir amor o odio”

@lfcr81

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