#NoticiaEconomía

Polémica publicidad: Grupo Sambil vende 191 apartamentos en Caracas, una sorpresa sobre la economía

La construcción de Doral Greco, en Macaracuay, Caracas, comenzó en 2014. Desde ese año justo arreció en Venezuela la inflación galopante y el derrumbe sostenido de la economía. Hoy, con los cambios en marcha en la economía del país, el Grupo Sambil saca al mercado estos apartamentos por valor de entre $1.300 y $1.600 el metro cuadrado.

PUBLICIDAD

Constructora Sambil, uno de los grupos inmobiliarios privados más importantes de Venezuela, propiedad de la familia Cohen, abre este viernes su oficina de ventas del complejo residencial Doral Greco, en el este de Caracas, lo que supone un indicador de los recientes cambios en la deprimida economía venezolana.

Es la primera venta importante de apartamentos nuevos en Caracas en casi una década.

“Han pasado años donde la apertura de grandes complejos como éste no se hacían en Caracas ni en Venezuela”, dijo a periodistas el empresario Ricardo Cohen, al presentar la oferta inmobiliaria en la propia construcción todavía en obras finales, erigida sobre un terreno de 2.500 metros cuadrados en la avenida principal de Macaracuay, este de Caracas.

“Estarás en Caracas pero casi es como un campo”, dijo Cohen al describir este desarrollo que incluirá piscina, gimnasio, caminerías, canchas de tenis y de usos múltiples, entre otras amenidades y facilidades que definió como a tono con la vida activa contemporánea.

Financiamiento a 10 años

“El Conjunto Residencial Doral Greco es un proyecto vanguardista, que cuenta con todos los elementos de diseño y confort de última generación. Consta de tres (3) torres de edificios, para un total de ciento noventa y un (191) apartamentos, cuyas áreas oscilan entre los los 164 mts2 y los 201 mts2, tres (3) puestos de estacionamiento y un (1) maletero por apartamento”, describe la información difundida a los medios.

Constructora Sambil ofrece a los potenciales compradores la posibilidad de financiamiento de hasta diez (10) años.

“Un incentivo que hace honor a la memoria y modelo de negocio concebido por esta empresa ciento por ciento nacional y gracias al cual miles de familias venezolanas pudieron adquirir su vivienda a lo largo de seis décadas”, agregan los promotores.

¿Cuánto cuesta el sueño?

“Queremos darle un impulso a la venta de apartamentos nuevos”, dijo Cohen sobre este desarrollo inmobiliario iniciado en 2014, pero que por diversas circunstancias del país, ahora es que sale al mercado.

“Este proyecto que tiene Sambil y estamos hoy inaugurando nuestra oficina comercial, tiene una importancia muy relevante porque el Grupo Sambil vuelve a la idea de financiar a la familia venezolana a 10 años. Eso era algo que desde hace unos 8 años no se veía”, recalcó Ricardo Cohen.

“Es un orgullo saber que volvimos a esto. Hay que darle un impulso económico a Venezuela y somos los venezolanos quienes vamos a hacer esta obras y a sacar a Venezuela adelante”, agregó.

Habló de un precio estimado de entre 1.300 y 1.600 dólares por metro cuadrado.

Esto supone que el apartamento más barato saldría en $218.400 y el más caro en unos $321.600, según cálculos propios.

Los “precios promocionales” de lanzamiento son para la primera de las tres torres en venta, que tiene 62 apartamentos y es la más avanzada. Cohen estima unos 14 meses para el término de todo el complejo. La idea es que sea habitado simultáneamente por las familias que adquieran las viviendas.

La piscina en construcción, tendrá tres carriles y 25 metros de largo.

El Grupo Sambil está cerrando negociaciones con un banco internacional para estructurar la arquitectura de este financiamiento a los compradores, con tasas al 6% anual, inicial fraccionada y una parte financiada directamente por el propio grupo promotor, explicó Ricardo Cohen.

Un entorno difícil

Venezuela todavía intenta dejar atrás la única hiperinflación en la historia de un país petrolero y la primera en el mundo en unos 40 años. También ha sido una de las cinco más largas y profundas para cualquier registro. Liquidó el patrimonio de millones de familias y miles de empresas.

Al ser consultado por periodistas sobre el “por qué ahora” de este lanzamiento, Ricardo Cohen describió los recientes cambios en el entorno económico venezolano.

“Vemos una economía diferente en 2022 a la que era en 2019 y en 2020. Hasta en el tráfico vemos un cambio importante, no solo en Caracas”, comentó.

Puso como ejemplo de esta reactivación “la cantidad de empresas que han nacido” inclusive durante la pandemia del coronavirus.

La despenalización del dólar, de modo que en el país dejó de ser delito pagar con la moneda extranjera, motivó a mucha gente, a muchos emprendedores, a invertir, señala.

“Empieza a haber una nueva economía. Muchas empresas comienzan a reactivar sus negocios. Parece que va a haber  un camino diferente al que nos tenían acostumbrados en los últimos 10 años”, dijo.

Toda una novedad

No mencionó nuevos proyectos o desarrollos concretos en la cartera del grupo que construyó y maneja los exitosos centros comerciales Sambil (uno de ellos confiscados por el chavismo en el centro de Caracas).

Pero dijo que siempre están abiertos a nuevas oportunidades de negocios, no solo en Caracas, sino también en las ciudades del  interior.

Venezuela atravesó una depresión económica sin precedentes para país alguno en tiempos de paz por su duración y profundidad, pues liquidó el 80% del Producto Interno Bruto (PIB) desde 2013, según algunos cálculos de analistas independientes y del FMI y Banco Mundial.

¿Primeros pasos?

Algunos economistas, empresarios y analistas de entorno advierten que esta recuperación de Venezuela es muy fraccionada y muy localizada en algunas actividades y ocurre especialmente en Caracas.

Todavía es débil y llena incertidumbre, especialmente con el entorno internacional tan complejo.

En este contexto, prácticamente no existe el crédito bancario, menos el hipotecario interno; la industria de la construcción y la inmobiliaria se paralizaron; hubo una seria escasez de insumos de la construcción, desde cemento hasta acero.

Por el lado de la demanda, la clase media desapareció hundida en las líneas de pobreza o se fue del país; las familias quedaron desestructuradas y los salarios en bolívares no alcanzan para respaldar ni una tarjeta de crédito.

Fuente:

El Estímulo

El Estímulo

Comment here

A %d blogueros les gusta esto: