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Politólogo Julio Urribarri: La falta absoluta, la Realpolitik y la Acción Transitoria de Control (ATC)

DE NUEVO CON USTEDES.

La política venezolana, su sistema político, enfrenta una situación que, desde el punto de vista constitucional es inequívoca.

Los hechos del 3 de Enero generaron una falta absoluta del Presidente de la República. El procedimiento está previsto en nuestra constitución Nacional de 1999, procedimiento obligatorio, no discrecional, declaratoria formal : Asunción del Presidente de la Asamblea nacional y convocatoria a elecciones en 30 días.

Esto constituye el deber ser. La normativa es suficientemente clara, automática y vinculante. Sin embargo, y de allí parte el debate nacional, la falta absoluta no ha sido declarada. No porque no exista, sino porque el sistema político, en su configuración real, no puede permitirse activarla . La constitución exige actuar y señala como activarla y la política real, el tutelaje, como contener ya que no está en capacidad de digerirla.

Visto de esta manera, es claro y contundente una gran contradicción en los hechos políticos venezolanos. Es cuando pensamos en la Realpolitik de Nicolás Maquiavelo, registrado en el capítulo XV de su libro El Príncipe, cito textualmente:

» Aquel que deja lo que se hace por lo que debería hacerse marcha a la ruina en vez de preservarse.-«

La Realpolitik, la política efectiva, , la que se ejerce, la que no se enuncia, en éste caso, la declaratoria de la vacante absoluta, si se da ,sería producir un choque sistémico para la transición produciendo altas tensiones que ponen en peligro el proceso.

Examinemos algunos elementos que evidencian esa tensión:

  • la hoja de ruta internacional no contempla esta contingencia, no existe un protocolo para abordar la falta absoluta en un proceso de transición tutelado.
  • Actores internos y externos consideran improcedente un adelanto electoral bajo el temor de poder producir una fractura en el equilibrio de poder que sostiene la transición.
  • En éste lapso inmediato en la convocatoria a elecciones, el sistema electoral no está preparado para realizar unas elecciones a 30 días.

Utilizando el pensamiento de Maquiavelo, la necesidad política se impone sobre la virtud constitucional.

La falta absoluta existe, pero no conviene reconocerla. La política real decide ignorarla para preservar la continuidad del proceso de transición en Venezuela.

Podemos inferir de lo expuesto que el actual diseño transicional tutelado, es para un contexto normal, funcionan mientras los eventos del proceso se mantienen dentro de esa normalidad.

La extracción del 3 de Enero devela una realidad a todas luces: la transición venezolana no está preparada para contingencias políticas mayores, la debilidad de las instituciones así lo pone en evidencia.
Mientras la constitución exige elecciones, el sistema político requiere de estabilidad. El tutelaje internacional no contempla un escenario como el que se ha presentado.

En éste choque entre deber ser y la Realpolitik, La ATC ( acción transitoria de control) propuesta nativa venezolana de mi autoría, emerge como una herramienta política para evitar que la transición se fracture.
Cuando la norma y la realidad se contradicen, la política prudente busca un mecanismo que preserve el orden y la estabilidad sin negar la verdad.
Venezuela necesita con urgencia un mecanismo que reconozca la falta absoluta sin destruir la transición. Es por eso, que he venido insistiendo en la necesidad de habilitar la ATC ( acción transitoria de control ) como la pieza que hace falta dentro de ese rompecabezas.

Para refrescar la memoria, volveré a explicar de lo que se trata.

LA ATC ( acción transitoria de control) permite:

  • Reconocer la falta absoluta sin activar un adelanto electoral disruptivo.
  • Mantener la estabilidad del proceso tutelado.
  • Mantener la continuidad institucional sin violentar la constitución.
  • Administrar temporalmente con límites, supervisión y temporalidad.

Para concluir, la ATC, en términos muy puntuales, es una solución, no es un ideal, y es una de las pocas vías en un contexto en el cual la realidad es una y la norma dice otra cosa

En el lenguaje maquiavélico, la ATC, es el mecanismo que permite al sistema político evitar la ruina sin renunciar a la legalidad.

HASTA MÍ PRÓXIMA ENTREGA.

Politólogo Julio Urribarri Fonseca.

Doctor en Ciencias políticas .
Profesor universitario.

Maracaibo, Domingo 12 de Julio de 2026.

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