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Reportaje ¿Por qué lejos de disminuir aumenta la migración venezolana a Estados Unidos?

La respuesta escapa a los linderos de esta nota, pero más allá del optimismo irracional, del pesimismo empedernido, de las autopistas decoradas y los bodegones en Caracas, las cifras gritan por sí solas: hay un explosivo aumento en el número de migrantes venezolanos que se van a pie rumbo a Estados Unidos. Este fin de semana en México estos connacionales lideraron protestas y pidieron autobuses y ayuda para llegar a la frontera, donde muy probablemente serán devueltos o detenidos.

Tomado de ElEstimulo.com

Este fin de semana, en la ciudad mexicana de Tapachula, una caravana de migrantes indocumentados arreció sus protestas contra las autoridades para forzarlos a que los ayuden a llegar a la frontera con Estados Unidos, donde aspiran establecerse y cristalizar su sueño americano. Los venezolanos sobresalían en la primera línea de quienes se enfrentaron a palos y patadas contra la Guardia Nacional Federal de México.

«La caravana, llamada «viacrucis migrante» por su cercanía con la Semana Santa, duró tres días y apenas avanzó unos 16 kilómetros hasta la comunidad de Álvaro Obregón, prácticamente a la salida de Tapachula, donde este domingo unos 465 migrantes registrados aceptaron finalizar su limitada andadura», reportó la agencia EFE.

El grupo de migrantes provenientes de Nicaragua, Cuba, Venezuela, Guatemala, El Salvador, Honduras, Perú, Colombia, República dominicana, Siria y otras nacionalidades, logró establecer un diálogo con las autoridades migratorias para pedirles vehículos para que los lleven a los estados de Tabasco y Oaxaca. En estos lugares, según las autoridades, se les otorgarán visas por razones humanitarias para continuar con su destino o en si es el caso para trabajar en México.

Entre este grupo, en su mayoría hombres y mujeres solteros, pero también familias, destacan los rabiosos venezolanos que reclaman en casa ajena por sus derechos humanos y por apoyo para completar el llamado «via crucis migrante».

El trasfondo

Las últimas cifras de la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos revelan que ya los venezolanos representan casi el 10%, o una de cada 10 personas deportadas por tratar de entrar ilegalmente a territorio estadounidense.

En los cinco meses acumulados entre octubre y febrero pasados, en total hubo 967.743 «encuentros», como define EEUU la captura de  migrantes no autorizados. Esto incluye actuaciones de la Patrulla Fronteriza, por aplicación del Título 8 (rechazo de petición de asilo), operaciones en campo y expulsiones expresas mediante el título 42 (por razones de salud como el covid).

De ese total general de bloqueos, 85.123 fueron de venezolanos, una cifra muy similar a la de hondureños (86.824).

Casi la mitad de esos venezolanos -47.174- fueron individuos adultos, sin estar acompañados de un núcleo familiar.

También hubo 546 rechazos de menores de edad viajando solos.

En el «top 10»

En todo el año fiscal terminado en septiembre de 2021, las autoridades de Estados Unidos interceptaron a 50.499 venezolanos no autorizados para entrar. Esto supuso cerca del 2,5% de los casi dos millones (1.956.549) de personas interceptadas, de nacionalidades tan diversas como mexicanos, hondureños, haitianos, cubanos, guatemaltecos, chinos, hindúes, ucranianos, rusos y filipinos.

En marzo de 2021 las autoridades migratorias de EEUU concedieron a Venezuela el estatus de Protección Temporal, por 18 meses hasta septiembre de 2022. Esta designación permite a venezolanos elegibles solicitar esa protección y Documentos de Autorización de Empleo.

Esa designación pudo haber incentivado esa ola migratoria, porque las mafias de tráfico de personas aprovechan la desinformación de migrantes improvisados. «Uno llega allá, lo detiene un rato, después lo sueltan y ya puede trabajar en Estados Unidos», comentaba a El Estímulo un desinformado candidato a viajero en Caracas.

Pero el TPS solo beneficia a los nacionales venezolanos (y personas sin nacionalidad cuya última residencia habitual fue Venezuela) que ya residían en Estados Unidos.

Información evita males

«Solo las personas que pueden demostrar residencia continua en Estados Unidos al 8 de marzo de 2021 son elegibles a TPS bajo la designación de Venezuela. Por su propia salud y seguridad, las personas no deben creer en los traficantes u otras personas que afirmen que la frontera ahora está abierta. Debido a la pandemia, las restricciones de viaje y admisión en la frontera siguen vigentes», advertía el año pasado la Agencia de Seguridad Nacional (Homeland Security).

Un reciente reporte de la agencia EFE señala que desde que fue lanzado en marzo, y hasta diciembre del año pasado, poco más de 220.000 venezolanos han solicitado el TPS, de acuerdo con el Servicio de Inmigración y Ciudadanía, y se calcula que 323.000 pueden acceder a ese programa.

Mientras tanto en Venezuela

Una de las cosas que llama la atención es que esos cinco meses de auge en la ola migratoria hacia EEUU coinciden con una matriz de opinión, basada en ciertas apariencias, según la cual la economía  de Venezuela «se arregló».

En efecto, tras ocho años de la más profunda depresión económica vivida por país americano alguno en tiempos de paz, Venezuela experimenta cierta expansión y se han generado burbujas de mayor actividad comercial en algunas áreas, según el consenso de economistas.

Esta situación es muy bien aprovechada por la propaganda chavista para decir inclusive que miles de venezolanos están  regresando con el plan llamado «Vuelta a la Patria».

Cada vez más rebotes

Pero el número de venezolanos frustrados en su intento de entrar a EEUU se multiplica exponencialmente: en 2020 los rechazados y deportados sumaron 4.520 en el año fiscal terminado en septiembre; para subir hasta a los 50.499 al año siguiente, el terminado en septiembre de 2021.

Es decir, en los primeros cinco meses del presente año fiscal comenzado en octubre ya casi se duplica el número de rechazos de todo el año fiscal anterior.

En diciembre pasado, en el pico de esta diáspora más reciente, fueron 24.950 personas, contra 271 en diciembre de 2021 y 884 en diciembre de 2020.

En febrero pasado el número cayó respecto a enero, hasta 3.225, pero todavía es el doble de los 1.085 de febrero de 2021.

Viacrucis en Chiapas

La consabida bandera tricolor, algunas gorras, la señal en V con los dedos mientras caminan, dan fe de la nacionalidad de este grupo de venezolanos, entre los más combativos de la caravana que, por ahora, está atascada en el estado de Chiapas. La primera meta es llegar a Ciudad de México, para pedirle a los autoridades de Migración que les sellen papeles y los apoyen.

Tarea difícil para las autoridades mexicanas, que buscan congraciarse con Estados Unidos y por eso extreman las exigencias legales para con sus demás vecinos americanos que intentan usar su territorio para cruzar a pie por Texas, principalmente.

Unos 50 migrantes se cosieron la boca con aguja e hilo como medida de protesta, reseñó Televisa, citando reportes de la agencia EFE

«A la par de esta medida, un grupo de hombres en su mayoría de Venezuela, Cuba y Centroamérica se declararon en huelga de hambre para solicitar Gobierno mexicano disponga autobuses y les otorgue visas por razones humanitarias con validez en todo el territorio mexicano», agrega el cable.

Migrantes se cosen los labios en la comunidad Álvaro Obregón, en Tapachula (México). Representantes de la caravana migrante que el viernes partió caminando desde el municipio de Tapachula, estado de Chiapas, con destino a la Ciudad de México. Foto EFE/Juan Manuel Blanco.

Un grupo de mujeres también se sumó a suturarse los labios, si las autoridades no dan respuestas a sus peticiones.

Indira Orozco, originaria de Venezuela, en representación de este grupo de mujeres migrantes, señaló que su petición principal es que el INM los escuche y les otorguen documentos y autobuses para continuar con su paso por México hacia la frontera con Estados Unidos, reportó EFE.

Poca fortuna en el intento

Pero a la larga travesía con temperaturas de hasta 40 grados, al riesgo de atravesar parajes potencialmente mortales como el tapón del Darién, entre Colombia y Panamá y la muy probable posibilidad de que los expulsen apenas entrar a Estados Unidos, estos migrantes siguen empecinados.

Las estadísticas juegan en contra. Los venezolanos son poco representativos en las cifras de asilos y refugiados aceptados en Estados Unidos y ni siquiera aparecen en esas estadísticas. Es decir, muchos de estos migrantes que caen en manos de redes de tráfico de personas con la promesa de que Estados Unidos los aceptará apenas llegar a la frontera porque en Venezuela hay una dictadura, terminan defraudados y estafados.

Los legales sí

Por otra parte, en el año fiscal de 2021 los venezolanos sí fueron importantes en la categoría de «Admitidos No Migrantes» (I-94 nonimmigrants admitted). De los 2,462 millones de ciudadanos procedentes de América del Sur que ingresaron legalmente a Estados Unidos, 204.910 fueron venezolanos.

Esta categoría incluye viajeros con visa como turistas, trabajadores temporales con sus familias y visitantes temporales por razones de negocios.

Pero sigue en plena vigencia el Título 8, que obliga a las autoridades migratorias y policiales a procesar a los indocumentados en centros de detención, mientras los migrantes juegan la carta de intentar pedir asilo.

Fronteras blindadas

Mientras, autoridades de Estados Unidos se preparan para un esperado aumento de intentos de ingresar a ese país con la orden de eliminar el 23 de mayo el título 42, que permite la expulsión «express», inmediata, de migrantes en la frontera alegando razones sanitarias por la pandemia de covid-19.

«A partir del 23 de mayo cuando el Título 42 ya no esté vigente las familias y los adultos solteros que crucen la frontera sin autorización legal serán sometidos a procedimientos de deportación, y si no pueden establecer una base legal para permanecer en los Estados Unidos, serán deportados”, dijo Blas Nuñes-Neto, subsecretario Adjunto de Política Fronteriza y Migratoria del Departamento de Seguridad Nacional.

“Aquellos que crucen la frontera sin autorización legal, serán puestos en procesos de deportación y, si no pueden acreditar su estancia legal en Estados Unidos, serán devueltos”, advirtió en conferencia de prensa desde Washington.

“Sabemos que hay criminales, que hay gente que está explotando a los migrantes dándoles informaciones malas y cobrándoles miles y miles de dólares a estas poblaciones vulnerables, y muchas veces, dejando que les pasen cosas horribles. Continuamos insistiendo a las personas que no escuchen a estos contrabandistas y que aquellos que no pueden establecer una base legal para permanecer en los Estados Unidos van a ser deportados a sus países si vienen después del 23 de mayo”, enfatizó.

En años recientes los cruces masivos de ciudadanos de origen haitiano y otros centroamericanos llamaban la atención de América. Hoy centenares de venezolanos también se suman. Foto AFP

Fuente: El Estímulo

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