Política

Opinión: Realpolitik, Por Dip. Omar Ávila

Como bien lo expresaba recientemente el profesor Juan Manuel Trak: “la realpolitik no era decir que todas las opciones estaban sobre la mesa o llamar a una intervención que no iba a ocurrir, realpolitik es lo que hace Estados Unidos hoy. Es normal que no guste al ciudadano común. Pero, para el análisis, las cosas son como son, no como se desean”.

Duélale a quien le duela, los países no tienen amigos, tienen intereses y socios comerciales. Así que como lo hemos dicho siempre nosotros en Unidad Visión Venezuela, a dejar de seguir creyendo en pajaritos preñados y terminar de poner los pies sobre la tierra.

La política es dinámica, por ello nuestra invitación –una vez más- es a actuar de manera pragmática y terminar de dejar atrás lo emocional y visceral, haciendo más uso del razonamiento basado en nuestras realidades y posibilidades.

Luego de la reunión entre la administración del gobierno de los EEUU y la de Venezuela, para entender ese pragmatismo basta con preguntarse por ejemplo: A dónde quedó ese país que es una amenaza para el grande del Norte, prorrogada por el presidente Joe Biden hace pocos días, o de la recompensa que ofrecen por Nicolás Maduro. Todas estas amenazas son impracticables y la Casa Blanca lo sabe.

Llegó la hora de dejar a un lado a todo aquel que pretenda seguir atrapado en la desesperanza, que a cualquier propuesta le ponen un pero. Para nosotros resignarnos no es una opción, por ello seguiremos insistiendo, proponiendo y buscando salidas viables para nuestra Venezuela, apostando siempre a la recuperación de nuestra Patria, al cambio de manera pacífica, constitucional y democrática, por la simple y llana razón de que es posible lograrlo, pero además porque vamos a seguir aquí, trabajando para lograr una salida, para dejarle una mejor vida a nuestros hijos y próximas generaciones.

Vamos a sumar esperanza a los desesperanzados con acciones concretas como lo venimos haciendo a través de nuestro programa social #VisiónSolidaria. Entendamos que más que dinero, hace falta humanidad, más solidaridad con nuestro prójimo.

Para finalizar, Venezuela es de todos, pensemos en eso, saquemos el odio y unámonos.Talentos y gente trabajadora tenemos de sobra, ciudadanos con ganas de seguir adelante a pesar de las adversidades, así lo confirmamos a diario en ese contacto permanente que mantenemos con nuestro pueblo, en esa Venezuela profunda a la que pocos líderes políticos llegan.Por ello sigo creyendo en mi país y su gente.

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