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Candente explicación por @JesusSeguias: Código 6 ¿Por qué no se pronuncian los militares?

Caracas, 30 de abril de 2020. FASE 3 (de 4).

1. Sin duda, Estados Unidos tiene capacidad militar para pulverizar a cualquier enemigo del planeta. Y claro que han evaluado el uso de la fuerza en contra de Maduro. Y claro que lo pueden expulsar del poder. Pero el serrucho se les tranca cuando pasan a definir las consecuencias y los desenlaces.

2. De manera que ya se sabe que no basta con expulsar por la fuerza a Maduro (o asesinarlo, que es peor) sino tener definido quién se haría cargo de poner orden en el país luego de esta acción, asegurando un nivel óptimo de estabilidad política y social que facilite la reconstrucción del país.

3. Estos dos últimos factores son los que están cambiando el juego y la percepción sobre el desenlace venezolano. Hay preocupación al respecto. Por eso surge el “Marco para la Transición Democrática en Venezuela” propuesto por el Pentágono. Un “marco” diseñado con mucho pragmatismo.

4. Si este “marco” se elaboró pensando en el quiebre del chavismo gobernante para que derroque a Maduro (quien por cierto no piensa renunciar) es probable que haya muchas dificultades para concretarlo. Y al parecer esta es la tendencia dominante. El destinatario de la propuesta son los militares.

5. Si el “marco” es una propuesta para negociar con todo el chavismo gobernante (incluyendo a Maduro), entonces hay mayores probabilidades de éxito. Esto es clave.

LAS OPCIONES MILITARES EN EL TABLERO

6. Si algo está descartado de entrada es una intervención de fuerzas militares internacionales para garantizar el orden en Venezuela (eso lo sabe todo el mundo, incluyendo el chavismo gobernante). La razón más importante: todos los países estarán luchando con mucha abnegación y enfoque para salvarse de la severa recesión económica que se aproxima.

7. Entonces queda como otra opción activar una operación quirúrgica en contra de líderes puntuales del chavismo gobernante, lo cual generaría hipotéticamente un caos en el país que obligaría a una intervención de los militares venezolanos. Estos facilitarían, de acuerdo a los cálculos estratégicos opositores, un gobierno de transición tal como está plasmado en el “marco” propuesto por USA.

8. Algunos venezolanos tratan de convencer a la Casa Blanca (lográndolo con relativo éxito) de que sí es posible que las fuerzas armadas venezolanas (que tienen años gobernando y definiéndose como “chavistas”) se encarguen de restablecer el orden en el país “porque ellos, en el fondo, odian a Maduro” ¿Lo dicen en serio?

9. ¿Son los militares chavistas los que van a poner orden en el país, luego de una acción violenta que derroque a Maduro, para beneficiar los planes de una oposición que los ha maldecido hasta la saciedad y le han jurado cárcel y venganza? ¿A tal extremo llega la ingenuidad contradictoria de algunos opositores?

10. Casi todas las experiencias vividas por militares que se han puesto del lado opositor durante los últimos años no han dejado buenas huellas. Por el contrario, han incrementado la desconfianza hacia el liderazgo opositor. Lo dejo hasta allí.

11. Por otro lado, el liderazgo opositor ya debe saber que el poder en Venezuela no es Nicolás Maduro en particular. Los militares son el poder real. La fuerza armada (institucional y paramilitar), el partido y el gobierno son un mismo cuerpo. Llevan 18 años armando ese tinglado. Es el chavismo gobernante. Es el proyecto leninista en marcha, aun cuando se haya desdibujado en el trópico.

12. Justo esto es lo que hace de Venezuela un caso especial, incomprendido hasta hace poco tanto por el liderazgo opositor como por aliados internacionales, especialmente los Estados Unidos. Es la fuente de los errores macro. Malos diagnósticos. Llevo años advirtiéndolo.

13. Los militares venezolanos saben que luego de una acción internacional violenta para derrocar a Maduro no habrá acuerdos que valgan. Estaremos en la tierra de los demonios. Y eso podría agravar aún más la crisis venezolana, lejos de resolverla.

14. Vale recordar además que son muchos los militares venezolanos (no sólo los generales) temerosos de persecuciones por presuntos delitos de corrupción o violación de derechos humanos. La lista va desde simples soldados o GN rasos (apostados en acabalas, o fronteras, o en aduanas) hasta encumbrados oficiales.

15. Todos ellos tienen temores, mucho miedo, mucha desconfianza. Es por eso que han fracasado, entre otros factores, todos los intentos de rebelión militar en contra de Maduro.

16. El haber comprendido finalmente todo esto es lo que ha llevado a la Casa Blanca a andarle con cuidado al tema venezolano porque es más complejo de lo que se suponía.

17. Por eso es que la negociación propuesta por USA es pragmática y apela a la “justicia transicional” para aplicar perdón. En Washington saben que ciertamente los militares son clave del desenlace, pero es necesario dar demostraciones que generen confianza. Y eso aun no ha ocurrido. Es lo que tiene el juego trancado. 

@JesusSeguias

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