Opinión

El Túnel Opinión por Sociólogo Ender Arenas Barrios


“Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona”.


Así comienza un clásico de la literatura argentina y latinoamericana: “El túnel” de Ernesto Sábato, que nuestros muchachos leen con carácter de obligatoriedad en el bachillerato.


Pero no es de ese túnel al que quiero referirme, ni tampoco, de ningún modo del túnel carpiano. Es de los túneles que el gobierno está haciendo para esconderse de cualquier evento que los amenace.


Tamara Suju que parece estar bien informada señala que son túneles construidos para «albergar a los Jefes del Alto mando de cada Estado», como los comandos Zodi y Redi hasta oficiales con el grado de tenientes coroneles, además para almacenar armamento, material y equipos bélicos. «Fueron construidos por Ingeniería del Comando Estratégico Operacional (CEO) y en este caso el coronel cubano José Luis Álvarez Hernández realizaba la inspección».


Y en varios tuits dice que: los hay en Barquisimeto, en la 14 brigada, este es pequeñito apenas de 157metros de largo, algo así como cuadra y media, vaya Ud. a saber dónde sale el bendito túnel, los hay también en el fuerte Tiuna, en la Comandancia General del Ejercito, en el Batallón Caracas, en la Urbanización Villa Alba donde se alojan los cubanos y también hay una cantidad nada despreciable que no se terminaron porque los generales a cargo, dice Suju, revendieron el cemento y las cabillas.


Son túneles donde nuestro Alto mando parece haberse inspirado en el Chapo Guzmán, un verdadero artista en eso de construir sofisticados túneles para emprender sus huidas.


Lo resaltante aquí es que no deja de ser curioso que nuestro ejército que se ensucia las rodillas porque las mantiene en tierra para la defensa de la patria frente al imperialismo invasor y sus secuaces prepare su camino de fuga antes que se realice cualquier batalla…o la madre de todas las batallas, incluyendo la de Carabobo.


Ciertamente raro, raro, raro yo no sé si creerle a Tamara Suju, pues algo ha tenido que pasarle a nuestro glorioso ejercito patriota, pues en Carabobo le salió al paso a los españoles, en Boyacá, en Junín, en Pichincha, en las Queseras del Medio, etc. Allí sobraron bolas. Allí nadie huyó y cuando se retiraron fue para decirle a algún jefe: vine a despedirme porque estoy muerto.


Me pregunto qué le habrá pasado a nuestro generales en jefe que antes de la batalla ya preparan, por si acaso, la despedida no porque estén herido, sino precisamente para que no los hieran.


De verdad y lo repito, yo no se si créele a Tamara Suju, he escuchado al General Padrino López arengando a sus muchachos, he escuchado a Maduro haciendo arengas y diciendo que no se le ocurra al imperialismo poner su insolente planta en el sagrado territorio patrio porque el continente será convertido en otro Vietnam, en cientos de Vietnam, en miles de Vietnam y, entonces, viene la Suju y nos dice que todo eso es bravuconería, que es un bluf.


Yo no puedo creer eso, especialmente después de escuchar a Padrino López. Y si es verdad lo que comenta la Sra. Suju tengo que concluir que algo tuvo que haberle ocurrido al corazón valiente de nuestro glorioso ejército. Por cierto, como somos un país de mamadores de gallo, alguien está sugiriendo que a las puertas del túnel coloquen un cártel que diga: “vale más que digan aquí corrió un cobarde que digan aquí murió un valiente”

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