CaigaQuienCaiga.net

Opinión

Momento crítico y resiliencia Por Marlon Jiménez

Momento crítico, es el momento decisivo en el que ocurre un cambio significativo o un evento histórico. En este sentido, la confianza podría establecer una diferencia entre victoria y derrota en un momento crítico. Éste momento puede cambiar la vida de muchos, de acuerdo al ámbito donde se desarrolle; sin duda, el momento crítico es una ocasión idónea o más oportuna para impedir otros momentos, casi todos negativos y muchos mortales. La noción de momento crítico suele estar vinculada a un antes y un después. Un momento crítico, por lo tanto, está asociado al cambio abrupto. Las modificaciones que se producen de manera gradual o dentro de un proceso no se consideran momentos críticos; éstos, por lo tanto, pueden ser traumáticos o actuar como el impulso necesario para un cambio positivo.

El momento crítico del USURPADOR Procubano y de su régimen comunista, fascista y consecuentemente mafioso, es inminente; los fenómenos de LATROCINIO generalizado, del narcotráfico, de alianzas con grupos terroristas y subversivos están arraigados en toda la estructura gubernamental como un cáncer en los tuétanos y lo más alarmante es que persisten como un orden estatutario en la filosofía de acción del mismo. El momento crítico en Venezuela, marca inequívocamente un cambio de ruta en el ejercicio, no solo en el campo gubernamental o de la administración pública, sino cambios sustanciales en la convivencia social y en la conducción del Estado.

El ejercicio aberrante del poder en Venezuela está en un momento crítico; esos vientos fuertes que se sienten, vienen a modificar no solo el estilo de gobernar, sino a cambiar la forma de gobernar, de enseñar, de trabajar; en una palabra la sociedad se transformará apoteósicamente, que será recibida como una muestra ineluctable de la presencia de Dios todopoderoso, en vista de la relación sincrética existente de manera macabra entre civiles y militares que dominan de manera visceral el poder; cuestión muy normal en estos tipos de regímenes.

Este momento crítico, trae consigo momentos inéditos pero también de alto riesgo; no faltarán los “astutos” que pretendan encender los ánimos sociales para generar inestabilidad y capitalizar la natural preocupación ciudadana, e intentar subirse a la cresta de la ola para su beneficio personal. Sin duda, el momento crítico, es determinante por factores intrínsecos que afectan a la población en general (no hay ninguna persona que se salve de ello) como es el hambre, la miseria y por consecuencia directa la muerte. La presión social va en aumento a causa de este encadenamiento de eventos nefastos que nos han golpeado en lo que más apreciamos: la vida, la salud, la unidad y la tranquilidad de la familia; por supuesto, dentro de un contexto infaltable de Libertad y Democracia.

El momento crítico inevitable, genera simultáneamente una clase política comprometida y aliada con su pueblo que gobernará el país; ésta debe mirar hacia el fortalecimiento ético en lo político, social, económico y cultural para colocar el país en el umbral de la estabilidad, el orden y desarrollo estructural y que ello constituya la antesala al Estado de Derecho, y obvio, la muerte de la anarquía y la impunidad. Con este momento crítico, espero que los radicalismos y las tentaciones no prosperen en este escenario de transformación en el que se requiere firmeza, convicción, capacidad, inteligencia, estrategia política y sobre todo sensibilidad ante el cambio requerido para que la nueva Venezuela sea conducida por hombres (en ese término no hay discriminación de nuestras heroicas mujeres) valientes y prudentes.

El momento crítico del régimen, del USURPADOR Procubano, lo comenzarán a creer aquellos que han perdido la fe en sus dirigentes y en sus instituciones políticas, económicas, sociales, culturales y éticas, cuando se haga realidad el próximo 22 de octubre la participación masiva y contundente del pueblo en la escogencia de su candidato presidencial y próximo presidente de la república; la huida del dictador y de sus adláteres o una derrota contundente y decisiva en el 2024 del candidato del PSUV, de los comunistas, fascistas y de los cubanos, por la fuerza de la racionalidad que el pueblo va a demostrar en las calles de Venezuela. El pueblo chavista y la inmensa mayoría de los componentes de la FAN (están pasando las mismas calamidades del pueblo de donde vienen) coadyuvarán con su presencia activa ese día en la consolidación del momento crítico.

También la RESILIENCIA se hace necesaria en todos los venezolanos para entender y comprender esos momentos. El pueblo tendrá la capacidad: de sobreponerse a momentos críticos y adaptarse luego de experimentos, alguna situación inusual e inesperada y volver a la normalidad. Es una actitud que tenemos que adoptar las personas que se caracterizan por su postura ante la superación de una adversidad y de mucho estrés, con el fin de pensar en un mejor futuro. A veces nosotros no sabemos que poseemos esta habilidad; la descubrimos únicamente cuando nos encontramos en medio de una situación difícil y que logran superar gracias a su ímpetu de lucha y a la constancia en seguir adelante. En definitiva una persona resiliente, es aquella persona que en centro de una situación particular, es asertiva y eso se convierte en una virtud.

Profesor Universitario

Marlons.jimenez55@gmail.com

@marlonj03650037

Comment here