Opinión

Opinión por Gian Carlo Di Martino: Preso asesino al servicio de Guanipa y Eveling de Rosales, mafias en Las Pulgas y ganaderos botando la leche

1-. Diputados de Guaidó le dañaron el negocio a Duque… Recordemos que los diputados que forman parte de la banda de ladrones de «El Rastrojo» Guaidó, como Julio Borges, Tomás Guanipa, Gaby Arellano, Luis Florido, Freddy Superlano, entre otros delincuentes protegidos en Colombia por los paramilitares y narcotraficantes de la oligarquía santandereana, comenzaron a ilusionar a la gente para que migrara a territorio neogranadino, con el velado objetivo de perjudicar al Gobierno revolucionario dentro de sus planes golpistas. Es más, en complicidad con la canalla mediática, experta en fake news, todos los días mostraban oleadas de personas abandonando a Venezuela. Y aunque no eran tantos como ellos decían, muchos cayeron en la trampa. Se marcharon. En ese instante, se le pararon las antenas al narcoparaco Iván Duque y a toda esa purulenta oligarquía que lo acompaña en el Palacio de Nariño. Comenzaron a pedir y a robarse los millones de dólares que les suministraban desde otros países, para que atendieran exclusivamente a nuestros compatriotas que deambulaban en las calles, dormían en las plazas, pasaban hambre abandonados a la suerte de Dios en territorio neogranadino, sin embargo, ni los diputados golpistas venezolanos ni el gobierno santandereano hacían algo al respecto. Así, el tiempo transcurrió hasta que llegó el coronavirus y les agravó las penas a los coterráneos, que no lo pensaron dos veces: emprendieron, como pudieron, el regreso a Venezuela. Y se le cayó el negocio a Duque, que viendo como el millonario filón se le iba de las manos salió, con toda la hipocresía que lo caracteriza, a pedir desesperado a los colombianos que fueran solidarios con los venezolanos. Los parlamentarios apátridas cayendo en cuenta que le habían dañado la «mascada» a Duque, se activaron y comenzaron a plantearles falsas promesas a nuestros conciudadanos intentando detenerlos, solo que ya era tarde. Los compatriotas habían decidido volver a casa sin mirar atrás. Por supuesto, la oligarquía colombiana para los dólares son un cochinito roto por la barriga, y el narcoparaco Iván Duque de inmediato pensó y pidió 11 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional, con la farsa de enfrentar el coronavirus. Porque, cuando de llenarse los bolsillos se trata, a esos narcoparacos del gobierno santandereano no les importa nada, ni siquiera que el mundo entero sepa que lo menos que hace por su gente Duque, es tomar las medidas que debe asumir como subpresidente de Colombia contra la pandemia. De hecho, se les está muriendo la gente infectada por covid-19, en una irresponsabilidad que preocupa a la Organización Mundial de la Salud y él solo piensa en las empresas medio paralizadas de sus amigos mafiosos.

2-. Los militares desertores que creyeron en Guaidó… El caso de los militares engañados que desertaron de nuestra gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana, para irse a Cúcuta detrás de la farsa de «El Rastrojo» Guaidó, es otro ejemplo que demuestra la mentira de ese ladrón y sus diputados terroristas, que se encuentran bajo el amparo de la oligarquía santandereana en territorio neogranadino. Leo con estupor en la prensa, por un lado, que los parlamentarios fugitivos le ofrecen ayuda a los migrantes venezolanos en Colombia y, por otro, que más de 500 desertores del Ejército bolivariano se encuentran en las calles de Cúcuta buscando algún ingreso que les permita alimentarse, porque con la cuarentena decretada a causa del coronavirus, están pasando hambre y no reciben ayuda. Ante tal situación, yo me pregunto, si el diputado golpista Tomás Guanipa o al embajador de mentira en Colombia, Julio Borges, de verdad quieren colaborar con los migrantes venezolanos como dicen, ¿por qué no les solucionan el problema a esos ex militares? No lo hacen, porque todo lo de ellos es una farsa, una comedia apoyada por la canalla mediática. Dicen los desertores que nunca recibieron ayuda ni del delincuente Guaidó ni del narcoparaco Iván Duque. Es que esos bandidos no son fiables ni como delincuentes, porque hay hampones que tienen honor, tienen palabra, pero este par de malhechores ni siquiera eso. Les prometieron ayudarlos y los dejaron botados. No entiendo como hay gente que aún en Colombia cree en Duque y en Venezuela en Guaidó. «El Rastrojo» en la Patria de Bolívar vive en una burbuja fantasiosa, que ya noto al punto de psiquiatría. Ese ladrón sale hasta con banda presidencial y, a veces, da la impresión que no es para seguir engañando a su gente con el argumento de la presidencia interina, sino que de verdad se cree la mentira que él mismo inventó con los gringos de que es presidente de Venezuela.

3-. No se trata de jugar al escondido… Preocupa como a pesar de la labor impecable que hace la Comisión Nacional de Prevención del covid-19 en Venezuela, no deja de haber personas que, en abierto desafío a las medidas tendentes a evitar el contagio del peligroso virus, insiste en participar en reuniones, en no usar tapaboca, en continuar los saludos tradicionales de cerca, seguir una serie de costumbres o de actividades contraindicadas en la cuarentena en Venezuela. Los voceros de tal comisión que, generalmente son el presidente Nicolás Maduro Moros o, la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, o el vicepresidente sectorial de comunicación, turismo y cultura, Jorge Rodríguez, en función de hacer un llamado de conciencia, siempre plantean

con gráficos explicativos y práctica docente, de tutor, de maestro, la necesidad de acatar las normas establecidas contra el contagio de la enfermedad. La gente debe entender que no se trata de jugar al escondido, de esconderse de manera irresponsable, violar las medidas de prevención hasta que el personal especializado de salud busque al sospechoso de infección en su casa o donde se encuentre, para realizarle la prueba de pesquisaje de covid-19. Tampoco es un capricho del Gobierno bolivariano. El foco de contaminación en la academia de béisbol de Nueva Esparta, es el ejemplo más palpable en Venezuela del largo alcance de contagio del nuevo coronavirus que causa estragos en el mundo: EEUU, España, Italia, Ecuador, Brasil, Colombia, en todos esos países donde se rehúsan a decretar una rigurosa cuarentena, así como lo requiere ese virus, y que con gran acierto lo decretó el presidente Maduro en la Patria de Bolívar. La situación no es fácil. Nadie ha dicho que sea fácil, pero debemos saber que esa enfermedad actualmente solo se combate cuidándonos nosotros mismos, y tomando muy en cuenta que, cuando violamos las medidas de prevención, ponemos en peligro la vida nuestra, la de nuestros hijos, hijas, padres, madres, la de toda la familia, amigos, vecinos… Por eso, debemos ser conscientes del momento y la circunstancia que vivimos, más si tenemos países fronterizos como Colombia y Brasil, donde sus presidentes ponen el dinero, por encima de la salud del pueblo. No quieren decretar una cuarentena con la rigurosidad del caso y la gente se sigue y se seguirá contagiando y muriendo. Y eso indudablemente nos afecta a nosotros como vecinos de esos países.

4-. El silencio de un canalla… Los mismos reptiles del imperio gringo se delatan. No vale la pena ni atacarlos, ellos solitos quedan desnudos ante su propia miseria humana. Tal es el caso de la rata Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA); no salía de los espacios privilegiados de la canalla mediática nacional e internacional atacando al presidente Nicolás Maduro Moros, y colocando al gobierno revolucionario como verbigracia de lo malo en el mundo. Ese delincuente hasta jugó un papel fundamental en la componenda del golpe de estado en Bolivia contra Evo Morales. Pero llegó el nuevo coronavirus y pareció esfumarse. Silencio total. Desapareció de escena porque no hay argumentos en el planeta, para justificar el genocidio que comete el «Anticristo» Donald Trump y los presidentes del Cartel de Lima, dejando morir a la gente ante la negativa de aplicar medidas más drásticas contra el covid-19, como las que ordenó el presidente Maduro en Venezuela, que son ejemplos en el orbe de lo que se debe hacer cuando se gobierna en beneficio del pueblo. Y no lo digo yo, lo dice la Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas y otros organismos internacionales; jefes de estados de las diferentes naciones, médicos, científicos, en fin. Al roedor Almagro no le importan los derechos humanos de los estadounidenses, de los chilenos, de los ecuatorianos, de los brasileros, de los colombianos, que sufren las consecuencias de tener unos presidentes irresponsables, criminales, que anteponen lo material por encima de la vida de las personas. Almagro es el modelo más fiel de lo que es una tanquilla de aguas servidas en la sede de la OEA en Washington.

5-. Los ganaderos botando la leche… Se necesita tener la sangre de horchata, para callar ante informaciones como la de Jorge Figueroa, presidente de la Cámara Venezolana de la Industria Láctea (Cavilac), quien señaló que en Barinas y Zulia los ganaderos botan la leche ante la falta de combustible. «Es imposible que los trabajadores lleguen a los puestos de trabajo. Es complicado transportar materia prima», justificó en unas infelices declaraciones a los medios de comunicación social… Se sabe que no es fácil la situación ante la emergencia desatada por la pandemia del covid-19, ni para el sector agropecuario, ni empresarial e industrial, ni para el pueblo ni para nadie, pero les voy a decir algo con la mano puesta en el corazón: botar la leche, una bebida tan importante en la dieta del venezolano en estos momentos en que la preocupación más grande de la gente es alimentarse, resulta uno de los actos más criminales que se haya podido cometer en Venezuela. Eso se lo hicieron una vez al presidente Rafael Caldera- aunque privaban otras circunstancias- y les metió la Guardia Nacional a las haciendas, ahora lo he escuchado varias veces, en el marco de la guerra económica que la oposición terrorista ejecuta intentando derrocar al presidente Nicolás Maduro Moros. De cualquier manera, nada justifica esa monstruosidad, ni siquiera la falta de combustible. Eso es una canallada. Siempre hay alternativas cuando se quiere colaborar, cuando se piensa en el prójimo, en la gente más necesitada. Primero, de dónde sacó el señor Figueroa gasolina que le permitió ir a los medios de comunicación y declarar semejante desgracia, semejante bajeza; segundo, así como encontró combustible para anunciar que botaban la leche, por qué no consiguió para anunciar que la ponían a disposición del pueblo y, estoy seguro, que trabajadores del campo, de la ciudad, madres, padres, en conjunto con la FANB, gobernaciones, alcaldías, disponen de los recursos que permitan buscarla en las haciendas; pero de ninguna manera dejarian que la arrojen a los ríos o desagües; tercero, le recuero a Jorge Figueroa, que en esas comunidades rurales la mayoría de las familias tienen aunque sea una bicicleta en su casa, que no requiere de combustible y que, previamente a los permisos requeridos por la pandemia, se hubiesen podido movilizar a las diferentes haciendas…No soy experto en productos lácteos caseros, sin embargo, creo que, incluso, si los ganaderos no quieren elaborar queso, con la leche ya descompuesta, las amas de casa hacen suero, cuajada, mantequilla, por eso, no hay duda en que la realidad de Cavilac es que muchos de los productores pecuarios participan en la conspiración en contra de la revolución haciendo la guerra económica. Botar la leche por falta de combustible, es solo una vileza, una ruindad, que pretende el descontento contra el presidente Maduro, que ha hecho un trabajo reconocido en todo el mundo, sobre las medidas de prevención contra el coronavirus… Le recuerdo al señor Figueroa que la miseria humana no tiene límites.

6-. Golpe certero a las gasolineras de Maracaibo, estado Zulia… Primero debo hacerle un reconocimiento al gobernador del estado Zulia, economista Omar Prieto; al mayor general Ovidio Delgado Ramírez, comandante de la Región Estratégica de Defensa Integral Occidental, a toda nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, así como a la institución y persona que de alguna manera haya tenido que ver con el golpe que le dieron a la estación de servicio El Palotal, ubicada en el tramo que comprende la entrada de Mercamara y el Jardín Botánico, en la carretera que va al sector los Dulces y, a la bomba Texaco, que se encuentra en el kilómetro tres y medio de la vía de Perijá, justo al frente de Cargill. Los felicito, porque esas son las acciones que hacen grande a la revolución. No importa los implicados. Caiga quien caiga. La ley entra por casa. Tampoco hay intocables. Esas son las operaciones polimilitares que la comunidad reclama, toda vez que ha sido muy evidente la matraca en las gasolineras de los municipios del Zulia. En la estación de servicios el Palotal, las mafias, según las informaciones de prensa atribuidas a voceros del gobierno del Palacio de los Cóndores, obtenían una ganancia de unos 8 mil a 10 mil dólares diarios. Y de la bombita Texaco, tal como se le conoce en el sector, sacaban la gasolina, para llenar unos camiones cisternas estacionados en el terreno de al lado, supuestamente para el contrabando en billetes verdes. En estos casos hay doble delito. Primero, el bachaqueo que ha sido uno de los males más grandes propiciado por la oposición terrorista en su desquiciado intento de derrocar al presidente Nicolás Maduro Moros, y segundo, violaron las medidas preventivas que ordena la Comisión Nacional de Prevención contra el covid-19, y que aplica con mucha rigurosidad y precisión el gobernador Omar Prieto, la GNB y todo el equipo que lo acompaña. De allí que, solo resta exhortarlos a seguir con esos trabajos de inteligencia, que llevan a la captura de los delincuentes que están detrás de la corrupción en las diferentes estaciones de servicio, y que ya antes de la cuarentena, cometían diariamente a la vista de cientos de personas que hacían la cola legal, para equipar sus carros de combustibles. Tal situación hizo mucho daño a la revolución, al presidente Maduro, contra quien los afectados descargaban toda su furia e indignación por esos hechos irregulares.

7-. Las mafias de las Pulgas… He reiterado, en muchas oportunidades, que Las Pulgas en Maracaibo está tomado por las mafias. Recordemos que, en ese mercado, cuando el exconvicto Manuel Rosales fue gobernador del Zulia, se instalaron sus panas del grupo paramilitar Las Águilas Negras, banda afín a los narcoparacos Alvaro Uribe Vélez e Iván Duque, subpresidente de Colombia. Desde entonces, no ha sido fácil sacar a esos bandidos del estado. Y es que no es fácil después que esos tipos de delincuentes echan raíces en una región, como ocurrió en Zulia con el ladrón Rosales. En Las Pulgas, los paramilitares desarrollaron cualquier actividad delictiva, en la que destacó el préstamo de dinero a los comerciantes. Esos hampones pasaban por la mañana y les prestaban plata, para que compraran la mercancía y, en la tarde, regresaban por el dinero y los exorbitantes intereses. Y el que no pagaba era hombre muerto. Así aparecieron sin vida muchos buhoneros, cuyos casos quedaron impunes. La gente desligada del mercado tampoco advertía la situación, porque desconocía lo ocurrido. Luego, recientemente, hubo un adecentamiento de Las Pulgas, sin embargo, siempre estuve convencido de que las mafias solo tomarían un receso y volverían en el momento menos pensado y llegó ese momento. El secretario de gobierno del Zulia, Lisandro Cabello, informó que un empresario de nacionalidad extranjera, dedicado al ramo del sonido y de las luminarias, era el contacto de quienes querían equipar de gasolina sus vehículos en la estación de servicios El Palotal. Los clientes pagaban hasta 100 dólares por la llenada de cada tanque, a diario atendían entre 80 y 100 automóviles. No descarto que ese contacto tenga algo que ver con esas mismas mafias colombianas. Las Águilas Negras, además de Las Pulgas, operaban en Mercamara, municipio San Francisco, en el kilómetro cuatro, de la vía a Perijá, donde se desarrolló un improvisado mercado de bachaqueros, que aún persiste. Y supongo que en otros centros comerciales de Maracaibo.

8-. Preso asesino al servicio de Guanipa y Eveling de Rosales… Circuló una noticia en la que el mayor general Ovidio Delgado Ramírez, comandante de la Región Estratégica de Defensa Integral Occidental, informó sobre la captura de Juan Carlos Ochoa Prieto, de 34 años, alias «Yuso», señalado de ser el jefe del grupo «Resistencia de El Saladillo», en Maracaibo, estado Zulia…Viendo los hechos fuera de contexto, la operación pudiera hasta pasar inadvertida, pero resulta que cuando hablamos de los hampones que operaban en las Torres de El Saladillo, la situación nos remonta a la época de las guarimbas. Y les recuerdo- aunque estoy seguro que de esas acciones terroristas todavía nos acordamos perfectamente los venezolanos- que las guarimbas fueron unos eventos sangrientos ejecutados en el país por las bandas terroristas de Primero Justiciade (PJ), Voluntad Popular (VP), Un Nuevo Tiempo (UNT) y Acción Democrática (AD). Generaban focos de disturbios en distintos sectores del país, de manera tal, que trancaban las ciudades enteras. Venezuela fue un caos total. En ese plan, los asesinos de esas organizaciones que actuaban bajo la fachada de partidos políticos, mataron más de cien personas a lo largo y ancho del territorio nacional. Cometieron cualquier atrocidad. Destrozaron la infraestructura pública, quemaron bienes, personas vivas, atacaron kínder, bibliotecas, universidades, en fin… En la Patria de Bolívar los cabecillas de esos grupos de resistencia estaban financiados por Primero Justicia, Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo y Acción Democrática, que a su vez recibían dólares del imperio gringo, a través de las llamadas ONGs, para que mantuvieran viva la violencia. En Maracaibo, las guarimbas estaban comandadas por Eveling de Rosales, activista de UNT, quien hacía el papel de alcaldesa del municipio en ese tiempo, y Juan Pablo Guanipa, de Primero Justicia, ahora brazo derecho de «El Rastrojo» Guaidó. Durante estos sucesos, se conformaron varios grupos de bandoleros que controlaban y dominaban puntos específicos de diferentes sectores del país y, en Maracaibo, algunos se hicieron famosos por su elevado grado de violencia; en estos momentos, recuerdo que uno operaba en las inmediaciones del Complejo Residencial Palaima, en la avenida Guajira, inmediaciones de la Plaza de Toros y de la Universidad Rafael Belloso Chacín; otro, en la avenida el Milagro, a la altura de residencias San Martin, y el de Las Torres del Saladillo, al que pertenecía «Yuso». Debemos recordar que Eveling y Guanipa, usaban como estrategia convocar a marchas recalcando que eran pacíficas, buscando que la gente incauta saliera a la calle confiada, y así poder ejecutar sus homicidios a través de terceros, para no salpicarse de sangre directamente, todo con el fin de responsabilizar a la revolución en su obcecado afán de derrocar el Gobierno revolucionario. Y no se detenían. Continuaban llamando a la gente a la calle. Sus criminales convocatorias se paralizaron cuando el presidente Nicolás Maduro llamó a la Constituyente. Por eso, cuando se habla de la captura de «Yuso», se habla de uno de los asesinos financiados por Eveling de Rosales y Juan Pablo Guanipa, aunque este par de granujas siga libre, sin pagar por sus homicidios ni ninguna de sus fechorías en Maracaibo.

Comment here

A %d blogueros les gusta esto: